Beetthoven no compuso para Elisa, lo hizo para Teresa

Por su vida pasaron muchos amores, todos frustrados. Todo agravado por su carácter soñador y volcánico.

Luddwig van Beethoven nació el 16 de Diciembre de 1770 en una buhardilla de Bonn, ciudad alemana situada a orillas del Rin. Su infancia se desarrolló entre muchas penurias y dificultades personales y económicas. Su padre era un tenor borracho y mediocre. Su madre una criada con muchos problemas de salud.

A los cuatro años el niño Ludwig comienza a manifestar grandes cualidades para la música, algo que intenta explotar su padre que le somete a una dura disciplina de ensayos. Permanece horas frente al clave o ensayando con el violín. A los once años comienza su vida profesional como músico y a los diecisiete es él quien sustenta a su familia.

En 1792 se traslada a Viena después de experimentar su primer desengaño sentimental. Se había enamorado de Leonor de Breuning, pero ella decide casarse con el doctor Wegler, uno de los mejores amigos de Beethoven, asegura Antonio Muñiz en Madrid para ABC de España.

Enfermedad, pasión y desengaño

Al dolor que le produce su sordera se suma el desamor, la pasión y el desengaño. Por su vida pasaron muchos amores, todos frustrados. Todo agravado por su carácter soñador y volcánico. Se suman los rechazos: Leonor de Breuning, Maria Erdödy, Julieta Guicciardi, Bettina Brentano.

Corre el año 1810. Beethoven, ya llegado a los cuarenta, ha compuesto algunas de sus sinfonías pero pasa grandes apuros económicos y apenas tiene para pagarse la comida. Es entonces cuando conoce a la joven Teresa Brunswick, 22 años más joven que él. Había sido su profesor y era amigo de la familia, que le invita a Martonvásár, en Hungría. Allí surge una amistad sincera, esta vez parece que correspondida por la joven. Dos almas sensibles y apasionadas.

Es una época de gran creatividad, el ya maduro Ludwig compone algunas de sus mejores obras, entre ellas la sexta sinfonía y una breve obra para piano en la menor. Con el tiempo la pieza sería conocida como “Para Elisa”, pero Beethoven la compuso para Teresa. La confusión se debe al musicólogo Ludwig Nohl, que en 1865 la descubre en un documento en mal estado y se confunde al tratar de reproducir la dedicatoria, afirma Antonio Muñiz en Madrid para ABC de España.


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