Bogotá, activada por el arte

María Paz Gaviria, la nueva directora de ArtBo, habla sobre su visión de la feria y sobre los eventos alternativos que hoy convierten a la capital en una fiesta artística.

“ Medidas  internacionales sobre papel”,   obra del artista paisa  Edgar Ospina  en la sección de Artecámara.  /  Luis Ángel
“ Medidas internacionales sobre papel”, obra del artista paisa Edgar Ospina en la sección de Artecámara. / Luis Ángel

“Me apasiona tanto el proyecto que los pequeños tropiezos ya no importan. Lo más difícil son los nervios y las ganas de que arranque ArtBo”, confiesa María Paz Gaviria, la nueva directora de ArtBo, quien hace algunas semanas estuvo en el ojo de la polémica por cuenta de los supuestos conflictos de intereses que la Cámara de Comercio de Bogotá señaló contra la presencia en la feria de la Galería Nueveochenta, que pertenece a su padre, César Gaviria.

Finalmente la página se pasó y Nueveochenta tendrá los mismos proyectos que tenía destinados para ArtBo, albergados dentro de la misma galería, y María Paz Gaviria asume su puesto de directora con las ganas y la pasión con las que vive el arte, así como la firme convicción de que está trabajando para un proyecto que impacta a la gente y a la ciudad.

Ha respirado arte desde pequeña. “Hace poco me encontré una carta que escribí cuando tenía cinco años diciendo que cuando grande quería ser artista. Y no fui artista, pero me interesa la gestión y que el arte le pueda llegar a la gente”. Gaviria recuerda la insistencia de niña con la que pedía que la llevaran a conocer los talleres de los artistas. Los primeros tres que la marcaron fueron los de Manuel Hernández, María Mercedes Hoyos y del recientemente fallecido Édgar Negret. También tiene presente que la primera vez que fue sola a una feria de arte, Arco, en Madrid, tenía apenas 19 años. La recorrió con esas ansias de querer entender todo el entramado del mercado, con la curiosidad casi infantil con la que se descubre el mundo y con la sensibilidad que la ha caracterizado por la expresión plástica.

Hoy, después de recorrer bienales, museos y eventos internacionales de arte, Gaviria está en casa y trabajando en pro de esta feria que no se quiere parecer a ninguna. “Mi visión es hacer una feria de verdad sui géneris. Es no tratar de copiar el modelo; no queremos ser iguales a las ferias de Latinoamérica, ni a São Paulo, ni Chaco, ni ArteBA, ni Zona Maco, ni ser una pequeña versión de lo que es Art Basel, ni Frieze. Hay algunas ferias que son sólo para el público del arte, y para que ArtBo sea amplia e incluyente tenemos que crear nuestro propio modelo”, sentencia. Prueba de ello es el Pabellón Artecámara, que propone descubrir artistas por fuera del circuito comercial. En esta edición, curada por Conrado Uribe, antiguo curador del Museo de Antioquia, se presentarán 33 jóvenes promesas.

Uno de los retos de Gaviria fue reorganizar la feria para crear una experiencia que no sólo fuera lineal. “Quise activar e integrar todos los espacios. Entonces la oferta gastronómica está mezclada con las galerías, hay distintos puntos de descanso, todo estará más ligado”. Por esta razón, el foro académico estará dentro del plano central, para tener en el mismo espacio de la feria las charlas y conferencias. Por otra parte, la presencia del Pabellón Pon de tu P(Arte) muestra ese carácter incluyente para crear una experiencia para toda la familia y no sólo para un público especializado.

De las 56 galerías que estarán presentes este año, trece internacionales participan por primer vez, lo que indica una buena salud de la feria y un buen voz a voz que siempre logra atraer a nuevas propuestas. Se aceptaron 10 galerías de España de las 26 que se presentaron. Está claro que la crisis ibérica ha hecho que las galerías migren para buscar nuevos mercados y ArtBo es una vitrina atractiva porque vende. Por otro lado, es interesante también la presencia de nuevas galerías brasileñas, como Baró, Mendes Wood y Jaqueline Martins, que a pesar del boom artístico y económico de Brasil se animan a venir a la feria porque tienen los ojos puestos en este mercado.

Paralelamente a ArtBo han nacido ferias alternativas, como Odeón, que va para su segundo año consecutivo, y Sincronía, que tiene su primera edición. Además, el Idartes, en alianza con la Cámara de Comercio de Bogotá y la Fundación Arteria, lanzaron la segunda edición del Mapa de las Artes, que reúne toda la actividad artística de estos días. Dentro del plano se sugieren tres recorridos por varias localidades: Teusaquillo, Chapinero y Norte y la zona de la Candelaria y Santa Fe, donde el público podrá visitar los talleres de artistas. Por su parte, la Galería Santa Fe abre sus puertas a los espacios independientes que tienen nuevas propuestas de circulación como Espacio 101, La Redada, Casa Taller, Espacio Vacío, entre otros.

“Parte del propósito de ArtBo es que se creen estos espacios, que se active la ciudad y que el mes de octubre se vuelva toda una celebración de las artes plásticas. Hacemos más si hay espacios que le hacen eco a este momento”, sostiene Gaviria.

Abarcar la realidad desde otra perspectiva. Esa quizá sea la finalidad más general del arte. Pero, deshojando las capas, es también la fascinación que se experimenta ante las capacidades de creación de un artista capaz de abrir una puerta a un mundo inesperado. Es placer intelectual que revela caminos, múltiples interpretaciones y reflexiones. El arte es dejarse llevar por un encanto estético y de espíritu que toca al curioso, reta al intelectual y emociona al apasionado. Aunque por momentos los terrenos del arte parezcan herméticos, Bogotá, activada por las artes, es una invitación para despojarse de preconceptos y entender que no se necesita ser un experto para sentir.

Información y foro académico en www.artboonline.com. Hasta el 23 de octubre de 12:00 a 8:00 p.m., en Corferias, entrada sur.

Temas relacionados