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hace 1 hora

Cali bailará en un centro de danza de lujo

El Ministerio de Cultura, la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali se unieron para entregarle a la región y al país el Centro de Danza y Coreografía del Valle del Cauca La Licorera. Este será un referente en temas culturales a nivel de Sudamérica.

Imaginario del espacio que da al río CaliCortesía

Al ritmo de ocho tiempos ha fluido la propuesta de este proyecto de arte y cultura para los caleños. Desde que en 2013 el presidente Juan Manuel Santos anució que la ciudad contaría con un bailódromo, la idea de un espacio exclusivo para bailar persistió hasta evolucionar en un centro que reunirá todas las disciplinas y trascenderá la etiqueta de Cali capital de la salsa, a Cali capital de la danza.

"Cali es una ciudad que baila, que tiene esa connotación importante del baile. Está la salsa, pero detrás de esta, está el contemporáneo, folclor, tango y un montón de cosas más. Entonces el Ministerio (de Cultura) hace 6 años creó la Bienal Internacional de la Danza, ha sido un éxito rotundo y eso de alguna manera ayuda a reforzar la idea de que en Cali se baila" y con el espacio de danza, esta concepción se expandirá, expresa Jorge Alberto Giraldo, director y arquitecto del proyecto. 

El 22 de septiembre, el Ministerio, la Gobernación y la Alcaldía, presentaron, a la ciudad, la propuesta arquitectónica que acondicionará unas bodegas abandonadas de la Industria de Licores del Valle (ILV) ubicadas en la Comuna 4, nororiente de Cali, que se convertirá en un conglomerado de estudios, centro de acondicionamiento físico y lugares para la presentación artística. 

Un espacio vacío para habitarlo

En 1922 se hicieron las primeras adecuaciones del predio que daría lugar a las bodegas de la Industria de Licores del Valle. Los arquitectos de la obra fueron Hernando Bueno y Vicente Caldas, los mismos que estuvieron detrás de los grandes proyectos más importantes de la época en Cali: el Puente Comercial, el Edificio del Tabaco, el hipódromo, el Hospital Universitario y la Ciudad Universitaria del Valle. 

Sala de pre fermentación para alcohol y ron de las Industrias Licoreras del Valle / Cortesía Ministerio de Cultura.

En las instalaciones que adaptaron Bueno y Caldas, la empresa producía el sabor del Valle en sus botellas de vidrio. Hasta que en 2003 trasladaron toda la producción y gerencia a la Destilería San Martín en el municipio de Palmira, sur del Valle. 

Una vez la mudanza de la ILV, las bodegas que quedan en la carrera primera con calle 26, a orillas del río Cali, quedaron despojadas de la presencia humana, cargando con los vestigios que dan cuentan que una vez allí funcionaba una fábrica. 

Con qué habitar las anitguas bodegas de la ILV

En agosto de 2007, la Gobernación del Valle adquirió el predio para explotar ese espacio estratégico debido a su ubicación. El plan de la entidad departamental era crear un parque temático. La intención no cuajó y tres años después, la Alcaldía de Cali y la Gobernación acordaron unir fuerzas para regalarle a la capital del Valle, Ciudad Salsa, un proyecto cultural y artístico.

Este tampoco tuvo éxito por irregularidades en las que el líder del proyecto, John Restrepo, realizó dos eventos en las bodegas sin permiso de los propietarios. 

Las propuestas no dejaban de llegar y se habló de un Parque Tecnológico e Industrial, para impulsar el sector de la innovación de Cali. Pero nada se materializó y la Gobernación y Alcaldía otorgaron contratos a regimen de comodatos con organizaciones que efectuaban trabajos dentro de las instalaciones.

En 2013, Juan Manuel Santos, reconociendo el rol de Cali dentro del sector de la danza, anunció que la ciudad contaría con un Bailódromo. El costo estimado por el alcalde de ese entonces, Rodrigo Guerrero, rodeaba los $288 millones, presupuesto del Ministerio de Cultura. 

"Pero de alguna manera quedó el tema ahí de una propuesta, entonces se pensó en este sitio y lo teníamos en la mira" cuenta Jorge Alberto Giraldo. 

El centro de danza y coreografía que tendrá Cali

El Bailódromo evolucionó hasta convertirse en el Centro de Danza y Coreografía del Valle del Cauca La Licorera. La licitación de lo que concierne a lo técnico (estudios y propuesta) debe ser entregada en diciembre por parte del consorcio pereirano MMO Licorera 2017, para que en enero de 2018 la licencia de la construcción de la primera etapa se comience a sortear. 

Son seis fases en las que se dividirá la adecuación de las antiguas bodegas en un espacio para la danza y la cultura, las cuales costarán unos $47.000 millones. El área contará con: restaurante, residencia, dos teatros, salas de danza, un pabellón flexible para cualquier actividad, zona de acondicionamiento, un escenario al aire libre, sonoteca, videoteca y un museo en conmemoración de la antigua fábrica.

Con los más de 38 mil metros cuadrados de la bodega se impactarán a 618.623 habitantes de los 89 barrios que rodean las bodegas y a unos quince mil artistas de toda la región. La idea es que la salsa no sea el único eje del centro de danza, sino que todos los estilos y manifestaciones artísticas converjan y coexistan en un mismo espacio. 

Con este proyecto se pretende reforzar eventos de la ciudad y organizaciones de baile como el Mundial de Salsa, el Festival Mercedes Montaño (folclor), Festival de Danza de Guacaría, Bienal de Danza, Delirio, Incolballet, entre otros.

Este centro de danza se quiere convertir en referente a nivel Sudamérica y ser el primer gran espacio para los bailarines y el arte en toda la región. Su propósito es lograr la intervención y el impacto que tienen ahora espacios que fueron transformados para el baile como el 104 en París, antigua funeraria de un barrio marginal de la capital francesa; El Matadero en Madrid, pasado degolladero de las reses; Mercado de las Flores en Barcelona, plaza central de venta de plantas; y el Suzanne Dellal en Tel Aviv.