Cantautor de cuidado

El músico español Ismael Serrano regresa a Colombia como parte de la gira en la que presenta su disco ‘Acuérdate de vivir’.

Cada vez se divierte más con el hecho de saber que está creando un espectáculo compacto. Esa es la función de lo que Ismael Serrano escogió ser: un cantautor. Y esa extraña palabra que de buenas a primeras terminó fusionando dos actividades artísticas como son componer y cantar, conserva muchas características de la figura de antaño de aquel cuentacuentos. Por eso, para sus recitales con orquesta o con banda arma un guion completo con el que intenta generar magia durante la puesta en escena. Nunca le ha gustado entender un concierto como una sucesión de canciones y el condimento que escogió para mostrarse distinto es la actuación.

El orden de los temas varía tanto como los géneros musicales a los que les ha sacado provecho. Las armonías no son el hilo conductor para Serrano. Ese rol ya lo ocupan las historias que cuenta entre una creación y otra. De manera charlada aborda su intimidad, comenta sus miedos y les hace frente a sus búsquedas y a sus pasiones. Cada vez le agrega más a la teatralidad. Lo cierto es que el guion está sujeto a las circunstancias del momento porque depende del público y de su motivación para improvisar.

“Estar solo en el escenario con la guitarra es apelar a la tradición más pura del cantautor, pero al estar con una banda uno se siente mucho más arropado y las canciones toman otras dimensiones. Cuando estoy con el instrumento, trato de hacer un espectáculo de corte más íntimo, pero con una agrupación de respaldo, es mucho lo que un músico puede hacer por su canción”, comenta Ismael Serrano, para quien tanto el camino del trovador como el del frontman en una banda conducen a la libertad, aunque durante su trayecto se pueden contemplar distintos parajes naturales.

A pesar de que defiende su oficio con las armas que le da la profesión, este español piensa que los cantautores a veces pecan de solemnes, se sienten demasiado serios y sin licencias para asumir la vida con hilaridad. Para Serrano, el humor es un ejercicio muy saludable y cree que es muy oportuno incluirle unas dosis de diversión a todo lo que se asuma hacer en la vida. Con los años sobre la tarima y en los estudios de grabación, ha aprendido que ese carácter tan serio aleja del público y crea una barrera entre la gente y el artista.

“Para contrarrestar esa solemnidad que tenemos los cantautores participé en Son de niños. Se trataba de cantar cosas tradicionales, pero para el público infantil, y eso suponía un reto particular. A mí me gustaría poder escribir para los niños. En España por lo menos no se están haciendo muchas cosas para ese tipo de público y por eso extraño las creaciones de María Elena Walsh. Ella, además de divertir, tenía una forma muy educativa de comunicar a través de la música”, asegura Ismael Serrano, quien antes de lanzarse a la escena artística profesionalmente duró más de cinco años presentándose en bares, cafés y clubes de Madrid.

“Atrapados en azul fue mi debut, pero no fue la primera maqueta que envié a una empresa discográfica”, dice sonriente el español mientras justifica que su progreso ha sido gradual porque su estilo cercano a lo que se conoció durante los 70 como canción social o música de protesta, dejó de un momento a otro de tener una producción masiva.

Él hace parte de un colectivo que, tal vez sin saberlo, trabaja en beneficio de las letras bien cuidadas, de los mensajes contundentes y de las sonoridades que se apartan de la convencional. Al lado de personajes como su coterráneo Pedro Guerra, el argentino Kevin Johansen, el uruguayo Jorge Drexler y el colombiano ‘Pala’, Ismael Serrano se ha encargado de hablarle a una generación que ya no está en pie de lucha a favor de un bando político y que según sus propias palabras, los une la honestidad en cada canción.

“Hay canciones que son más traumáticas que otras. Componer una canción siempre es complejo, porque surge de enfrentarse a ciertos miedos, obsesiones y sentimiento. Sin embargo, también creo que componer es un acto liberador, porque las composiciones se vuelven, de alguna manera, compañeras. Ya mis temas son como un bálsamo y conservan por fortuna su carácter terapéutico”, dice Ismael Serrano, quien este año regresa a Colombia en formato acústico como parte de la gira de presentación de Acuérdate de vivir, su más reciente trabajo discográfico, para el que no olvidó la construcción de un espectáculo compacto, tal como le gusta.

Ismael Serrano. Jueves 20 de octubre, 8 p.m. Teatro Colsubsidio Roberto Arias Pérez. Informes y boletería: 593 6300 y www.tuboleta.com

Las creaciones de Ismael Serrano

En quince años de actividad profesional, el español ha publicado los siguientes trabajos discográficos: ‘Atrapados en azul’ (1997), ‘ La memoria de los peces’ (1998), ‘Los paraísos desiertos’ (2000), ‘La traición de Wendy’ (2002), ‘Principio de incertidumbre’ (2003), ‘Naves ardiendo más allá de Orión’ (2005), ‘El viaje de Rosetta’ (2006), ‘Sueños de un hombre despierto’ (2007), ‘Un lugar soñado’ (2008) y ‘Acuérdate de vivir’ (2010).

Serrano tiene además una larga lista de canciones inéditas que han pasado de oído en oído gracias a registros no profesionales. Entre ellas están: ‘Papá, cuéntame otra vez’, ‘Cita a las siete en Moncloa’, ‘Con una pena de muerte’, ‘Cuatro estaciones’, ‘La ciudad parece un mundo’ (versión inicial), ‘La tormenta’, ‘Los torpes’, ‘Mañana quizás sea tarde’, ‘Por qué no te quedas en casa’ y ‘Por ti’. Así como versiones alternas de ‘Un destello de felicidad’ y ‘Ellas’.

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