Cesar, el destino que suena

Aunque los viajes de vacaciones aún son incipientes, se empiezan a dar los primeros pasos para tener una estructura sólida con estrategias que perduren más allá de los gobiernos de turno.

El vallenato va más allá de prender la fiesta y poner a bailar a más de uno cada vez que suena el acordeón. Así como el río Guatapurí, con su creciente, arrastra piedras y remueve su lecho de lodo, este ritmo del Caribe colombiano impulsa cada año a miles de visitantes y los deja en la capital de Cesar, que ya empieza a pensar en estrategias para potenciar el turismo y convertirlo en un factor clave de su economía.

De eso no tiene dudas Camilo Hoyos, consultor turístico de la Fundación Obra Abierta, quien ve en Valledupar todas las características para ser un destino artístico de gran valor, por tener esta música autóctona de gran valor cultural y de identidad para los colombianos en general. “Para bien o para mal, nadie se queda sin mencionar al vallenato, tenemos parte de la leyenda de esta música y es donde se celebra uno de los festivales más importantes del país, precisamente, alrededor de esta música”, señala Hoyos.

Por esta razón, quienes se dedican a la promoción y prestación de servicios turístico en Valledupar han hecho los primeros movimientos para tener una organización sólida para atender a los miles de turistas que llegan año tras año a su festival o a sus sitios turísticos. En este momento, explica Hoyos, hay una alianza entre diferentes empresas turísticas, en la que se ha firmado un acuerdo de ética, para presentar propuestas de desarrollo y favorecer a este sector de la economía.

La mayoría de las acciones están estructurada alrededor del clúster de la música vallenata, que ya ha conseguido incluir este ritmo de acordeón, guitarra, caja y guacharaca en la lista preferencial para ser declarado como patrimonio inmaterial de la Nación. Y aunque el fuerte turístico de este rincón del Caribe es su cultura y música festiva, Hoyos destaca su gran potencial para ser un destino agradable para reuniones luego de que se concrete el proyecto de construcción de un centro de ferias y convenciones.

Gustavo Toro, presidente ejecutivo de la Asociación Hotelera y Turística Colombiana (Cotelco), considera que esta capital tiene los elementos para ser un gran destino, pero que el turismo no ha sido prioridad para el gobierno local. “Tiene dos grandes hoteles y varios hoteles boutiques. Es una ciudad sorpresa, muy organizada con muchos monumentos”, señala Toro. Sin embargo, afirma que, a excepción de la fecha en que se desarrolla el Festival de la Leyenda Vallenata, la ocupación hotelera es de un 50 %.

De hecho, el mismo Plan de Desarrollo Municipal reconoce el rezago que tiene Valledupar en el crecimiento del turismo respecto de otras ciudades del país, pero que, como destino emergente, tiene un patrimonio natural y cultural de gran atractivo por explotar. Dentro de los pilares rectores del desarrollo para el turismo en esta urbe se contempla el mejoramiento de la estructura básica de servicios y equipamiento destinado para esta actividad, el fortalecimiento empresarial y la promoción.

Por parte de la Gobernación del Cesar también se reúnen esfuerzos en pro del turismo. Liana Castro, asesora del tema para el departamento, afirma que no hay una oficina que se encargue de este renglón y que por el creciente dinamismo que empieza a tener el sector, ya se hace necesaria. “Se está revisando la viabilidad de esta oficina para implementar estrategias sólidas que no dependan tanto del gobierno de turno, sino que funcione como una corporación mixta en la que también tenga cabida el sector privado”, señala.

Mientras se concreta este avance organizativo, el sur de la Sierra Nevada, el río Guatapurí, la Pilonera Mayor y Mi Pedazo de Acordeón seguirán recibiendo turistas, en su mayoría de Bogotá y Barranquilla, que ya están convencidos de que Valledupar es un verdadero destino para disfrutar.

 

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