'Chicas cerdas machistas'

Casi una década después de su publicación, la editorial Rey Naranjo hizo la primera traducción al español de esta obra. Las casi 200 páginas revelan cómo la sociedad de consumo tomó los ideales feministas y los convirtió en un producto.

Ariel Levy, autora del libro ‘Chicas cerdas machistas’. / Cortesía

Britney Spears, Paris Hilton, Hugh Hefner, Pamela Anderson; Playboy, Girls Gone Wild, Sex and the City, Los ángeles de Charlie; la industria de la pornografía, los realities televisivos, el entretenimiento y la educación sexual, son algunos temas y personajes controvertidos por la periodista estadounidense Ariel Levy en su libro Female Chauvinistic Pigs (Chicas cerdas machistas).

Casi una década después de su publicación, la editorial Rey Naranjo hizo la primera traducción al español de esta obra contemporánea que le da un nuevo punto de partida al debate sobre la mujer y su rol social actual. La primera edición en castellano logra introducir al lector en la mente de la mujer de hoy, que vive en un mundo subvertido y “pornificado”.

Puedo apostar a que fue un gran reto traer a nuestra lengua los seis ensayos que conforman el libro, porque están llenos de conceptos propios de la cultura pop, que es tan anglo, pero que ya nos toca a los latinoamericanos con fuerza irreversible. En ellos, la autora desarrolla su argumento de que el poder y la libertad —con los que soñaban las primeras feministas— quedaron reducidos a “estereotipos más simplistas y plásticos de la sexualidad femenina”.

Para superar el reto, Rey Naranjo contactó a mujeres periodistas y escritoras, reconocidas en el medio por su postura antisexista y sus plumas irreverentes: Catalina Ruiz-Navarro, Virginia Mayer, Amalia Andrade, Dominique Rodríguez Dalvard y Daniela Serrano.

La investigación oscila con fluidez entre las anécdotas sexuales de mujeres en Estados Unidos de todas las edades, profesiones y orientaciones sexuales, los momentos históricos del feminismo en el mundo y las declaraciones de personajes influyentes del entretenimiento para adultos que la autora entrevistó.

La curiosidad de Levy por descubrir el origen de la cultura procaz, que adora a modelos con implantes de senos, cinturas pequeñas, piernas largas y tacones puntillas, la llevó a descubrir un tipo de mujeres que etiquetó “chicas cerdas machistas”.

Las casi 200 páginas del libro revelan una por una cómo la sociedad de consumo tomó los ideales feministas de empoderamiento y la liberación sexual y los convirtió en un producto, como sucedió casi con todos los movimiento sociales del siglo pasado. Levy expone que aquello que estaba destinado a ser la ruptura de la cadena que limitaba a la mujer, apenas logró pintarla de rojo y ponerle un dije del conejito Playboy.

Lejos de ser moralista o censurar el placer y la libertad sexual, Chicas cerdas machistas está escrito desde la voz de strippers, celebridades, adolescentes que por voluntad se desnudan para realities de porno suave, y estudiantes de bachillerato que pierden su virginidad en un intento por pertenecer a lo procaz.

El análisis de las fiestas de sexo, organizadas por revistas como Playboy y programas de televisión como Girls Gone Wild; el cuestionamiento a la visión de colectivos modernos de feministas; el estudio del discurso de exitosas series como Sex and the City; la inmersión en el mundo de un sector de lesbianas y transgeneristas mujer-a-hombre y la crítica a la política de educación sexual estadounidense de “sólo abstinencia”, son algunos de los asuntos sobre los que Levy hizo una extensa reportería que terminó convertida en este sin igual producto ensayístico.

Sin duda, un libro que abre los ojos del lector a la sociedad sexualizada a la que, prácticamente sin notarlo, está violentamente expuesto. Al final encontrará una guía de lectura grupal que no es más que una lista de cuestiones que empiezan a palpitar en la cabeza con el pasar de las hojas. ¿Quiere saber cómo son las Chicas cerdas machistas?

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