Cine: arte sin fronteras

En el cine colombiano ya hay inclusión para las personas con discapacidad visual y auditiva. Pasos de Héroe es una película dirigida por Henry Rincón, amante del cine y de la inclusión.

Presentación de la película Pasos de Héroe en la Semana del Cine Colombiano 2016 Laura Camila Bonilla

Cuando se daba apertura a la Semana del Cine Colombiano en 2016, recibí una invitación. Se trataba de la función para prensa de una película colombiana llamada Pasos de Héroe. Más allá de eso, no sabía nada acerca del evento. Pero, ¿cómo negarme a una invitación que me llevaría a disfrutar de una de las formas de expresión que más me apasionan? solo bastó con que me hablaran de ir a cine para que el día de la cita estuviera lista en la sala.

Todo transcurrió normalmente; me encontré con mis compañeros de afición, fuimos por palomitas (no pueden faltar), y esperamos a que nos permitieran entrar a la sala donde se proyectaría la película. Aunque se hubiera convertido ya en una actividad que hacía parte de mi vida semanalmente, no podía dejar de sentir la emoción previa a ver un filme, entrar a la sala significaba una historia diferente siempre, estaba entrando al túnel del país de las maravillas, sin tener idea alguna de lo que podría encontrarme allí.

Esperamos algunos minutos, y, antes de que comenzara la película, noté que la sala estaba llena y que muchas de las personas que nos rodeaban se encontraban en situación de discapacidad. Me pareció un dato curioso, pero no le presté mayor atención, pues justo en ese momento, empezó la función.

La pantalla se iluminó, y los recursos audiovisuales dieron paso a su protagónico. Había algo diferente a las otras funciones; no se trataba de una película como cualquier otra, la historia empezó a contarse desde tantas perspectivas, que la experiencia fue más que completa. Una voz bastante elocuente narró cada uno de los detalles de las escenas, los personajes y sus acciones; un hombre en la esquina inferior derecha de la pantalla, movía sus manos al ritmo de las palabras, no necesitaba conocer el lenguaje de señas para comprender muchas de las cosas que con su expresión lograba transmitir; y subtítulos de apoyo, como un recurso más, conformaban lo que supe que se trataba de una función de cine de inclusión, adaptado para personas con discapacidad visual y auditiva.

Mi sorpresa no fue menor de la que se esperaría, era la primera vez que experimentaba algo así, y, aunque en principio fue algo difícil acostumbrarme, transcurridos unos 10 minutos ya me sentía tan inmersa en la historia, que lo demás, dejó de ser un distractor y se convirtió en un refuerzo narrativo que me mantuvo interesada todo el tiempo. Se trataba de un acercamiento a los métodos y las sensaciones que puede experimentar una persona en condición de discapacidad.

Por momentos, cerraba los ojos para disfrutar solamente de la audio - descripción, y en otros, procuraba fijarme en las expresiones de los actores que, además, eran niños también en condición de discapacidad, como muchas de las personas en aquella sala. Pasos de Héroe se trató de una historia en la que estos niños superan obstáculos y persiguen sus sueños, se trató de una historia que me dejó tan gratamente sorprendida, que quise saber más acerca de quién estaba detrás de ella.

Una vez salimos de la sala, vi a mi alrededor varios de los rostros alegres de quienes también disfrutaban de esta experiencia por primera vez, y, a unos cuantos pasos, el hombre detrás de este proyecto: Henry Rincón. Tuvimos la oportunidad de intercambiar un par de palabras, y una de las personas con quienes iba, aprovechó el momento para una entrevista. La pasión y emoción se veía brillar en sus pupilas, también la satisfacción de un sueño realizado, y lo mejor, que apenas comenzaba.

Volví a casa sin dejar de pensar en lo interesante que fue haber vivido una experiencia de inclusión de este tipo, el cine es un arte que nos hace vivir nuevas vidas cada vez que nos sumergimos en una película, todos deberíamos tener acceso a él, así que, ¿por qué no adaptarlo para que todos  podamos disfrutarlo?

No quise dejar hasta ahí el tema, así que, unos meses después, tuve la oportunidad de conversar con Rincón, pues quería conocer realmente su experiencia con este proyecto y por supuesto, por qué se proponía a hacerlo, qué lo había motivado. Lo ideal habría sido poder encontrarnos, pero al residir en ciudades distintas (él en Medellín y yo en Bogotá), la cita tuvo que ser vía Skype, sin embargo, no necesité de un encuentro personal para descubrir en su actitud la esencia soñadora de un paisa de 32 años.

“Yo soy un soñador empedernido, no me pongo barreras, siempre estoy pensando en cómo seguir y cómo transformar”

Me contó de las motivaciones personales que ha tenido gracias al entorno en el que vivió. Su padre, con quien convivió durante muchos años, tiene una amputación en una de sus piernas, lo que lo llevó a conocer directamente la vida de una persona en condición de discapacidad. Esto, sumado a su pasión por el séptimo arte, lo llevó a pensar, desde que se inició como productor, en que quería hacer proyectos cinematográficos con componente social, esa fue la meta que se trazó y que, hasta el momento, está cumpliendo.

Me vinieron a la mente dudas desde dos perspectivas distintas: ¿qué habría hecho que Henry Rincón se dedicara al cine? y ¿por qué pensar específicamente en relacionar esto con una proyección social? Y bien, una vez hice las preguntas que me rondaban la cabeza, no dejé de sorprenderme de la conversación tan cargada de pasión que estábamos teniendo.

Estudió Tecnología Electrónica, pero justo antes de graduarse, supo que lo que lo motivaba era el mundo del cine, pues ya había tenido ciertos acercamientos profesionalmente hablando. Su conocimiento en la producción fue en gran medida empírico, pero ha logrado llegar al punto de ser director de cine gracias a la disposición que tiene. “Hay que tener sí o sí una pasión para estar en esto”, afirma emocionado. Es una de las personas que tiene claro que hay muy buenas maneras de dejarse sorprender por la vida y que el cine, siempre es una nueva historia.

“Creo y quiero mostrar algo de lo que el mundo me ha mostrado y de lo que he aprendido”

“¿Qué he hecho yo por el universo?”, es uno de los cuestionamientos que llevan a Henry Rincón a continuar imprimiendo su talento en acciones que, más allá de una donación, ayudan directamente a personas en condición de discapacidad. Además de la realización de películas, con Héroe Films, la productora que ha logrado constituir en su trayectoria profesional, ha realizado algunos talleres de producción cinematográfica para niños en esta condición.

Pero viendo así el panorama, mientras escuchaba los relatos que me contaba una imagen de Rincón en la pantalla, pensaba en el doble reto que representaba hacer una película como Pasos de Héroe, pues además de los límites que propone la discapacidad, hacer una película con actores naturales y específicamente con niños, requeriría un talento y empatía especiales para lograr un buen trabajo.

“¿Cómo fue trabajar con estos niños en el proceso de realización?”, le pregunté, y con una gran sonrisa me respondió: “Siempre supe que si uno no quiere que se le caiga el pelo, es mejor no trabajar con niños. Pero como yo ya no tengo, no tenía nada que perder”. En ese momento pensé en que no pudo haber una mejor respuesta para esa pregunta.

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Descripción: 
Henry Rincón, director de la película Pasos de Héroe.
Autor: 
Cortesía

Los niños cada vez le enseñaban al equipo algo nuevo, las habilidades que demostraban eran sorprendentes, por lo que el guión se fue reescribiendo durante el rodaje. “Más que haber sido un director, me convertí en un amigo más”, ellos les enseñaron que muchas veces la sociedad subestima a las personas con discapacidad, pero eso sólo se trata de la manera en que la gente se comporta con estas personas, diferimos en el tipo de habilidades, sí, pero hay quienes son héroes porque logran alcanzar metas muy grandes a pesar de sus limitaciones. Uno de los pequeños del rodaje, que no tiene brazos, ha sido uno de estos referentes, pues escribe con mejor caligrafía que cualquiera de los del equipo de producción, y toca la guitarra con gran habilidad.

Henry, ha seguido soñando con el espíritu de niño que todos llevamos dentro, él sabe que el motor de la vida se resume en los sueños, “los padres son los primeros inversionistas que creen en tus sueños”, me cuenta mientras recuerda el apoyo de su familia en su proceso profesional, y, antes de despedirnos, me recuerda una vez más con su buena actitud, gran sonrisa y brillo en los ojos, que se vale soñar y se trata de proponérselo para lograrlo. Un hombre que trabaja con proyección social para ver a más personas felices.

Después de aquella conversación quise, por supuesto, conocer a las personas que se ven beneficiadas con iniciativas como esta, el cine de inclusión. Así que asistí a una de las funciones de Cine Para Todos, un proyecto del Ministerio de las TIC, del que se encarga Carlos Andrés Castro, quien me habló acerca de los avances que se han llevado a cabo en la metodología de las proyecciones y además, es una persona con discapacidad visual.

Descubrí así, que el último sábado de cada mes, Cine Para Todos ofrece proyecciones gratuitas y adaptadas para personas con discapacidad en varios lugares del país con la colaboración de las salas de Cine Colombia, la Fundación Saldarriaga y ConVertic. La tecnología ahora permite personalizar la experiencia de los asistentes, pues a través de la aplicación para celulares WhatsCine, los usuarios pueden seleccionar la forma de traducción que desean: audio - descripción, subtítulos o lenguaje de señas; y estando conectados a la red wifi de la sala de la proyección, se realiza la traducción simultáneamente para cada persona.

Pensar en compartir la experiencia del cine con personas en condición de discapacidad, es muy gratificante, una vez fuera de la sala conocí a tres personas apasionadas también por sus propios gustos y felices de vivir estas experiencias. Carlos Manosalva, Cristian Bejarano y Leidy Ramírez, son tres personas con discapacidad visual que han asistido con cierta frecuencia a las funciones de Cine Para Todos y me contaron lo interesante que consideran estas iniciativas, tanto, que les gustaría que las funciones se realizaran con mayor frecuencia. La sinceridad en sus rostros y la alegría de buenos conversadores, nos llevaron a compartir un buen momento.

Así, concluí con mi recorrido guiado por la curiosidad acerca del cine de inclusión. Jamás se me habría ocurrido cerrar los ojos en una sala de cine, y notar cuán diferente se convertiría una película de un momento a otro. El valor de la imaginación juega un papel fundamental en el arte, y ésta fue una de las mejores maneras de descubrirlo. La magia está en compartir, que las maravillas del cine lleguen a muchos más se convierte en algo gratificante, una experiencia inefable.

Seguiré soñando con que otros puedan sentir el cosquilleo que genera la emoción de conocer historias y apoyando a tantos apasionados por el arte y por la vida. Continuaré, pues, siguiéndole la pista a esas personas que no sólo dejan pasar la vida, sino que se convierten en protagonistas potenciales de ella; a los que gozan de esta montaña rusa.