Clases de cine con Vanessa Ragone, ganadora del Óscar

La dueña de Haddock Films ya ha trabajado con directores paisas. Cree que el cine argentino y el colombiano son muy parecidos.

La cámara mostró desde el cielo un estadio a reventar. Entró al terreno por lo alto. Siguió una jugada que finalizó cuando la pelota se estrelló contra el horizontal de uno de los arcos. Recorrió la tribuna atestada de aficionados y buscó la figura seria de Benjamín Espósito, el investigador judicial que buscaba allí a un criminal.

Así es una de las secuencias más emocionantes, pero a la vez más complejas de realizar, de la película argentina El secreto de sus ojos, ganadora del Óscar el 8 de marzo de 2010 a la Mejor Película en Idioma Extranjero. El crítico de cine Ricardo Silva calificó la escena como memorable y opinó: “Nos dice de manera sutil que no se viene al mundo en vano”.

El director Juan José Campanella la consideró tan importante para el desarrollo de la historia de amor que no le importó cuánto costara. “Él necesitaba esa secuencia sí o sí. Había que conseguir los recursos (helicóptero, cientos de extras), así fuera necesario ahorrar dinero en otro lado”, dijo Vanessa Ragone desde Buenos Aires, en conversación con El Espectador.

Ragone, productora desde hace 15 años, contará en Medellín, el próximo octubre, cómo su productora Haddock Films, creada en 2005, y la coproductora española Tornasol Films consiguieron los dos millones y medio de dólares para la producción y el lanzamiento de la película. También hablará sobre cómo el cine argentino está involucrado con la producción internacional.

Lo hará durante el Cuarto Congreso Internacional de Comunicación Estratégica en Medios Interactivos, que se realizará en la Universidad de Medellín del 4 al 6 de octubre.

¿Cómo le parece la industria del cine en Colombia?

Para mí el modelo de producción colombiano es excelente, porque hay integración del sector privado con la administración pública. En Argentina, el Estado tiene un instituto (el INCAA) que es el que permite hacer cine, pero el problema es que los recursos tienen un límite (un millón de dólares). Para el caso de El secreto de sus ojos no pudimos conseguir recursos privados. Lo que hicimos fue ceder una parte a los coproductores españoles y ellos aportaron una cantidad de dinero importante.

¿Tiene contactos o ha trabajado con productores colombianos?

Soy muy amiga de Jaime Tenorio y he ido a Colombia como lectora de proyectos. Además, Felipe Saldarriaga, un joven productor de Medellín, se asoció conmigo para la película Todos tenemos un plan, que acabamos de terminar.

¿Qué similitudes encuentra entre las producciones argentinas y colombianas?

Yo creo que Argentina y Colombia se parecen porque tienen un pasado de mucho sufrimiento y dolor. Nosotros todavía cargamos con las consecuencias de la dictadura militar. Cuando estuve en Bogotá y Cartagena leyendo proyectos, vi que la guerra y el narcotráfico aparecían en casi todos los proyectos. Los temas pendientes en la sociedad deben ser contados insistentemente por los artistas, sin ser insistentes ni eternos ni completamente directos.

¿Qué le gusta producir?

No todas las películas son de 2’500.000 espectadores como El secreto, pero siempre me interesa que las películas que produzco las vea la mayor cantidad de gente posible. En general busco guiones cuyas historias pueda leer con apasionamiento. Si no me generan eso me tienen que producir otra cosa, tengo que imaginarme que va a ser algo visualmente muy potente, que la reflexión interior del personaje es muy interesante. Tengo la sensación de que lo que a mí me pasa como lectora también le pasa al público. Y me pregunto: ¿quisiera ver esto en una pantalla?

¿Prefiere ser realizadora o productora?

La realización de documentales es un trabajo muy precioso y emocional, pero requiere de mucho tiempo. El trabajo de la producción es más tedioso. Hay mucho que no tiene nada de divertido y hay mucho que se vuelve encantador cuando la película gusta. En realidad sufro bastante produciendo. Nadie felicita a un productor cuando las cosas salen bien, pero si las cosas salen mal todo el mundo le reclama al productor.

¿Qué recomendaciones les va a dar a los productores antioqueños y colombianos?

Ser curiosos con lo que pasa a su alrededor. Leer con mente abierta todos los proyectos que les llegan y pensar si le pueden interesar a otro. Un productor debe ser una esponja para la recepción de proyectos e ideas. No sólo hay que leer guiones sino obras literarias. En la literatura nacional hay muchas cosas para adaptar. También, respetar lo que se recibe. Siempre, aunque no vaya a producirlo, agradezco la confianza y hago un comentario. El resto de las recomendaciones me las dejo para el congreso.

¿Quién es Vanessa Ragone?

La documentalista, realizadora y productora de cine Vanessa Ragone tiene 44 años y nació en Santo Tomé, provincia de Santa Fe, Argentina. Es graduada del Centro de Experimentación y Realización Cinematográfica del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina y fue fundadora de la productora de cine Zona Audiovisual.

Actualmente es propietaria de Haddock Films, compañía cinematográfica nacida hace cinco años y con la que ha logrado buena parte de su éxito en la industria. Como productora estuvo tras títulos como Las viudas de los jueves, dirigida por Marcelo Piñeyro, y El secreto de sus ojos, dirigida por Juan José Campanella. Con esta última ganó el Oscar 2010 a la Mejor Película en Idioma Extranjero (de la Academia de Cine y Artes de Hollywood) y logró una taquilla exitosa de más de 2,5 millones de espectadores.

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