Con enormes esculturas de manos unidas, Río de Janeiro apela al contacto entre unos y otros

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“Río de Manos Unidas” es una iniciativa de las entidades de servicio social de la patronal de los comerciantes de Río de Janeiro y su objetivo es llevar un mensaje de optimismo en medio de la crisis sanitaria. Las obras, que pueden ser vistas en lugares como la playa de Copacabana, el parque de Flamengo, la Central (de transportes) de Brasil, el Mercado de Madureira y la laguna Rodrigo de Freitas, fueron fabricadas en fibra de vidrio, pero decoradas por diferentes artistas.

Diez enormes esculturas de manos entrelazadas, que fueron decoradas por artistas de Río de Janeiro, festejan la posibilidad de retomar los contactos, tras la vacunación contra la COVID-19, en una de las ciudades brasileñas más afectadas por la pandemia. Las esculturas de cerca de dos metros de altura fueron instaladas el mes pasado en diferentes y concurridas calles y plazoletas de Río de Janeiro. Lo que hasta hace pocos días eran dos manos separadas, ahora son dos manos juntas con las que se representa la posibilidad de volver a tener contactos, gracias a la campaña de inmunización. Las gigantescas y coloridas obras han llamado la atención de miles de cariocas y turistas, y se han convertido en escenario para fotografías y selfies que inundan las redes sociales.

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El proyecto “Río de Manos Unidas” es una iniciativa de las entidades de servicio social de la patronal de los comerciantes de Río de Janeiro y su objetivo es llevar un mensaje de optimismo en medio de la grave crisis sanitaria. “La intervención urbana quiere suscitar en los cariocas una ola de optimismo, así como instigar a la población a unirse para la construcción de un futuro mejor”, explica el Servicio Social del Comercio (Sesc) en un comunicado. Las obras, que pueden ser vistas en lugares como la playa de Copacabana, el parque de Flamengo, la Central (de transportes) de Brasil, el Mercado de Madureira y la laguna Rodrigo de Freitas, fueron fabricadas en fibra de vidrio, pero decoradas por diferentes artistas, cada uno con su estilo y con mensajes diferentes.

Hasta la semana pasada, las dos manos que componen cada escultura podían ser vistas separadas, en una representación de las privaciones impuestas por la pandemia, pero esta semana fueron unidas para que pudiesen transmitir la esperanza de retomar los contactos y los afectos en 2021, pese a que la campaña de vacunación contra la COVID-19 avanza lentamente en todo Brasil.

Las esculturas recorrerán diferentes ciudades

Las esculturas permanecerán en Río de Janeiro hasta el 14 de marzo y después serán trasladadas a diferentes ciudades, comenzando por los municipios del interior del estado, para que puedan ser usadas en exposiciones itinerantes. Cada escultura lleva la firma de un artista carioca, entre los que destacan Bruno Awful, Cláudia Lyrio, Igor Nunes, Loo Stavale, Márcia Falcão, Maria Amélia Diegues y Yhuri Cruz. Agrade Camiz, que firma sus obras como Camila, y cuya escultura fue instalada en el popular Mercado de Madureira, optó por pintar las dos manos de negro y decorarlas con la palabra “voce” (usted), escrita en blanco en cada una de las palmas. Cláudia Lyrio, por su parte, prefirió decorar su escultura inspirada en un verso del poeta brasileño Carlos Drummond de Andrade y exponerla en el turístico barrio de Ipanema.

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Las obras fueron esparcidas por la ciudad en momentos en que Brasil comenzaba la campaña de vacunación contra la COVID-19. Eran tiempos esperanzadores, pero a partir de entonces las cifras de muertos y contagios han incrementado significativamente y han obligado a las autoridades a retomar medidas de distanciamiento social. La Alcaldía de Río de Janeiro anunció este jueves un toque de queda nocturno y el cierre de cualquier tipo de actividad comercial en sus playas durante una semana para intentar contener el avance de la pandemia. La entidad gubernamental también suspendió el comercio y la prestación de servicios en las playas, así como limitó los horarios de funcionamiento de bares y restaurantes.

Río de Janeiro registra hasta la fecha cerca de 210.000 casos y 19.000 muertes por COVID-19, y vive un preocupante repunte en el número de contagios y hospitalizaciones que amenazan con colapsar su sistema de salud, como ya ha ocurrido en otros puntos del país. Desde noviembre pasado, Brasil afronta una segunda ola de la pandemia, que ha llevado al país a promediar más de mil muertes asociadas al coronavirus durante los últimos 42 días. Brasil, junto a Estados Unidos y la India, es uno de los países más afectados por la pandemia, al contabilizar casi 260.000 decesos y más de 10.7 millones de casos, según datos oficiales.

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