Imaginarios

"Cuna": el efecto perturbador de un objeto trastocado

La obra "Cuna" de Sonia Yepez es una de las más inquietantes que la artista ha producido y con la que intenta decirnos algo acerca de la infancia, pero también de las relaciones posibles entre los materiales que la constituyen.

Objeto de madera y 30 tubos de neón 100 x 80 x 100 cm, 2013Sonia Yepez

Observar los objetos ha sido una de las acciones más frecuentes en la historia de la producción estética.

Los artistas se han quedado viendo las cosas para sacar de estas algún vestigio de vida o para fascinarse con su materialidad o su capacidad evocativa. Sonia Yepez (Buga, 1992) a través de ese observar ha encontrado la manera de arrancarle a los objetos su significado cultural para trastocarlos y convertirlos en piezas de arte que inquietan al espectador, no solo por las intervenciones ejecutadas sino por las ideas y/o imágenes que resuenan cuando se está en frente de sus obras. Cuna (2013) en particular estremece por su carácter siniestro: las columnas en neón encendidas crean una atmósfera que nos saca de la realidad y que además potencian la sensación de que algo inesperado está por ocurrir. Esa tensión es incesante y es la que hace que nos quedemos viendo la cuna. La obra sobre todo produce un vacío que es físico y abstracto. La utilidad del objeto ha sido aniquilada y con ese hecho aparece “otro objeto” que suscita angustia pero también cierto tipo de placer visual. 

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Esta obra  de Yepez me ha hecho pensar en el cine y en especial en libro “Los útiles y los inútiles” (2017) de la maestra Alessandra Merlo en el que hace una bella e intensa disertación sobre la presencia de los objetos en las películas; allí escribe: “los objetos cinematográficos son parte fundamental de la máquina de visión fílmica. Es al fijar la atención en ellos que nos damos cuenta de su historia, algo que nos induce a una mise en abîme [puesta en abismo]a un vértigo en el que lo real, lo realista y lo fantástico se cruzan”. Me atrevo entonces a decir - haciendo eco a las palabras de Merlo - que Cuna nos arroja a un estado de vértigo con el que nos adentramos en un espacio de ficción: lo real ya no está soportado en la idea de cuna que precede el encuentro con la obra. La Cuna de Yepez nos enfrenta a una contradicción también encarnada en lo sicológico: la cuna ya no es el lugar donde sucede el sueño tranquilo, se ha transformado en otra cosa: en una forma que es muda e (insoportablemente) ruidosa a la vez. 

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2019-11-28T17:52:22-05:00

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Érika Martínez Cuervo

Cultura

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