Curso en línea gratuito sobre Gabriel García Márquez

El curso se titula "Leer a Macondo", y gira alrededor de seis obras del Nobel colombiano.

¿Es efectivo aprender por internet? ¿Qué ventajas y desventajas, en comparación con un curso tradicional, tiene uno que sea masivo y en línea? Estos son los retos que enfrentará la próxima semana la Universidad de los Andes con el lanzamiento del primer curso en línea en toda Latinoamérica en la plataforma FutureLearn.
Aunque la Universidad de los Andes viene trabajando hace 15 años en temas de educación mediada con tecnología, el 27 de este mes lanza el primer curso masivo y gratuito en línea. “Leer a Macondo” (http://bit.ly/1JhgBHz) está a cargo de cinco profesores del departamento de Literatura que, durante seis semanas, guiarán el estudio de seis obras literarias de Gabriel García Márquez.

Esta tendencia de los MOOC (Massive Open Online Course) no es reciente. Aunque el término fue acuñado en 2008, ya a principios del segundo milenio las universidades se preguntaban cómo aprovechar internet para fines educativos, cómo usarlo como herramienta que potencie los objetivos de aprendizaje.
Universidades de primer nivel como Harvard y Stanford siguen esta tendencia, y mediante sus cursos generan contenidos que terminan estando a disposición de todo el mundo. Se tratan de cursos abiertos, porque son gratuitos; masivos, porque se inscriben miles de personas de diferentes partes del globo; y en línea, porque son totalmente virtuales.

“Escogimos el tema de García Márquez para nuestro primer curso en línea porque el interés en este tipo de cursos radica en que o bien es de contenido único, –es decir, tenemos algo que decir frente al tema como país y como universidad– o bien es de contenido universal, y por ende, de interés universal”, dice Luz Adriana Osorio, directora de Conecta-TE, Centro de Innovación en Tecnología y Educación de la Universidad.

Este es el primero de los siete u ocho cursos que la universidad planea publicar este año, desde otras disciplinas. Y tan importante como el curso, los profesores de la universidad que participan y el contenido lo es el sitio en el cual se publica el curso, la plataforma virtual. “Leer a Macondo” será publicado en la plataforma británica FutureLearn (que tiene 8 millones de inscritos), una de las primeras plataformas para la publicación de cursos masivos en línea. Después vinieron otras como Coursera, creada por un grupo de profesores de la Universidad de Stanford (que hoy en día tiene 13 millones de inscritos), y EdX, creada entre Harvard y MIT (Massachusetts Institute of Technology).

Este primer curso en línea (que también estará en Coursera en octubre, y completamente en español) ya tiene alrededor de 6500 inscritos que entrarán en contacto con contenidos multimedia, no sólo con contenidos textuales. Se compone de videos (cortas clases pregrabadas, segmentos de entrevistas, fragmentos del documental “Gabo. La magia de lo real”, dirigido por Justin Webster y coproducido por Caracol Televisión), lecturas recomendadas, imágenes y la posibilidad no sólo de recorridos secuenciales, sino de navegar transversalmente por los contenidos. Los videos de este curso serán rápidos, de seis minutos en promedio. El reto es lograr profundidad en pequeñas cápsulas, y en eso es en lo que se han concentrado los profesores de Literatura que han participado en el diseño.

El tiempo estimado que un inscrito debe dedicarle al curso son seis horas semanales, dedicándoselas como quiera o cuando pueda. La presentación del curso y los sitios están en inglés porque la plataforma es británica, pero el contenido es todo en español, y la oferta se puede consultar en tabletas, computadores o teléfonos móviles.

¿Cuáles son los desafíos que tiene un curso en línea? En primer lugar, la cantidad de participantes es todo un reto en tanto que sigue siendo un curso con unos propósitos educativos claros que el participante debería poder lograr si sigue las actividades diseñadas. Ojo: “participante”, no “estudiante”. Tal vez desde los términos mismos se asoman algunas diferencias abismales. Por otro lado el curso no exige un requisito académico para participar, sólo saber español, tal vez. Es gratuito, es abierto, es masivo. Cualquiera puede inscribirse, independientemente de su nivel de conocimiento de la obra que se estudia.

El reto con los profesores es que, siendo ellos expertos en contenidos académicos, puedan mantener el rigor educativo y académico para que el curso no se convierta en la exposición de temáticas a través de videos. Deben poder pensar y coordinar actividades en las que el participante logre, a través de la acción, estar leyendo, discutiendo, publicando y lograr los objetivos de aprendizaje. Esas actividades van desde la exploración del contenido hasta la interacción con sus compañeros a través de foros y chats sincrónicos y asincrónicos, la producción de ensayos y reseñas que deben publicar en la plataforma y que pueden ser leídos por compañeros y profesores. Como todo curso, debe tener momentos de evaluación y verificación de que el aprendizaje se esté logrando.

Pero el desafío más importante de todos es lograr que la autonomía del participante se sobreponga a la ausencia de control, presión, revisión directa que sí tendría en un curso corriente y presencial. “En los cursos masivos en línea la interacción uno a uno a la que estamos acostumbrados es imposible. No difícil: imposible. La tarea está en buscar la manera de proporcionar material e información no en una sola vía, sino que haya mucha interacción entre los participantes”, dice Osorio.

Especialistas involucrados con las llamadas “analíticas de aprendizaje” que se han acercado a estos cursos resaltan el encuentro que se da entre todas las personas que se inscriben (que pueden llegar a ser entre 20.000 y 50.000 participantes de todo el mundo) como uno de los fenómenos más interesantes, dignos de ser observados juiciosamente para descubrir su potencial o ineficiencia. Esos foros reemplazan el seguimiento del proceso personal de cada participante. La clave está en diseñar actividades para que los participantes se encuentren entre sí, en lo que se denomina “evaluación entre pares”, según la cual el producto de un participante puede ser revisado por dos de sus compañeros que pueden opinar sobre ellos. Para verificar qué hicieron, el profesor diseña unas matrices o unos criterios, evaluaciones y quizzes de retroalimentación inmediata y cuenta con una especie de “monitores” que le hacen seguimiento a las discusiones en línea y elaboran reportes de lo que se está debatiendo.

A estos cursos se inscriben muchos. Son cursos con una alta deserción porque son gratuitos y porque no hay seguimiento directo. Los que se quedan son quienes realmente quieren aprender y quieren dedicarle un tiempo. Sin embargo el panorama es esperanzador: Colombia es el cuarto país a nivel mundial en consumir los contenidos que publica MIT en este tipo de plataformas.

Con el lanzamiento de este curso gratuito y en línea (en el que al final el participante puede certificarse pagando alrededor de 50 dólares) los Andes se convierte en la primera universidad latinoamericana en utilizar una de las plataformas que se usan con miran a que el curso sea masivo. En Colombia otras instituciones educativas han publicado cursos en plataformas propias o en otras como MIRIADAX, de la Fundación Telefónica en España, pero nunca en FutureLearn o Coursera.

“Leer a macondo”: el contenido del curso

Las obras que se estudiarán serán “La hojarasca”, “El coronel no tiene quien le escriba”, “Los funerales de la Mamá Grande”, “La mala hora” y “Cien años de soledad”, a la que se le dedicarán dos semanas. Todas las secciones, una por obra, tienen la misma lógica: presentación de la obra, algo sobre la vida del autor, acercamientos formales y a las temáticas. Sin embargo, el aporte general del curso pretende ser la “desmacondización” de la obra de Gabriel García Márquez, en el sentido de sacarla de la lógica del realismo mágico y volver sobre el aporte de la obra en términos de lenguaje, estructura y relaciones intertextuales que establece con otras obras. Una unidad por sección está dedicada a estudiar el lenguaje, la estructura de la novela y la lógica de los monólogos, en el caso de “La hojarasca”, por ejemplo. Otra, a la dimensión espacio temporal y otra, a cómo se va construyendo el narrador.

“No podemos obviar el tema de Macondo y el realismo mágico como algo que se relaciona con nuestro país, que enmarca la obra en un contexto específico que es el colombiano, pero la idea será siempre llamar la atención sobre porqué este autor y su obra le dice algo no sólo a los colombianos o a los latinoamericanos, porqué es un referente universal. Hicimos un piloto del curso el semestre pasado, en una clase sobre García Márquez. Entonces se les puso a reflexionar a los estudiantes sobre cómo se construye Macondo a partir de otros referentes: ¿Esa idea de Macondo como un pueblo imaginario dónde más está presente? Y surgieron comparaciones fascinantes con novelas extranjeras contemporáneas. Los lectores hacen el vínculo entre construir un pueblo mágico y otras tradiciones literarias, como los pueblos en Murakami, o Comala (“Pedro Páramo”), que es una de las referencias más comunes. Esa es la idea central del curso: llamar la atención sobre el hecho de que la obra de García Márquez dice mucho no sólo en el contexto colombiano sino también en el universal. Eso se ve desde el hecho mismo de que ya se han inscrito participantes de muchas partes de Latinoamérica, Europa y otros lugares aún más remotos como Sudán”, dice Hugo Ramírez, profesor de Literatura de la universidad.

Macondo se amarra generalmente a la lógica de la violencia en Colombia, o al realismo mágico, que es cosa nuestra. Sin embargo, cuando se piensa en un autor chino como Mo Yan, que no conoce el contexto colombiano, esa idea del pueblo de Macondo es representativa, y ese pueblo se parece mucho al suyo. “Macondo no es sólo Colombia y la lógica de la lectura de realismo mágico fue una lectura crítica muy pertinente en los años 70 y en los 80, pero en el siglo XXI puede ser pensado de otra manera, puede ser revaluado, verse desde otro foco, desde su universalidad. En el curso los profesores hemos procurado llamar la atención sobre detalles que deja García Márquez en sus novelas y en sus cuentos. El joven García Márquez, cuando se va a París, el único libro que se lleva son las Obras Completas de Rabelais. Ese es un dato que puede ser revelador, o que puede servir para leer una obra desde otra mirada, desde otra clave, en términos incluso de técnica narrativa”, continúa Ramírez.

Para estudiar “Cien años de soledad” se abordarán los cinco ciclos con los que fueron construidos la novela: el ciclo mítico asociado con el Génesis, el ciclo histórico asociado con las guerras del siglo XIX en las que participa el coronel Aureliano Buendía, el segundo ciclo histórico asociado con la llegada de la compañía bananera a Macondo y la huelga (donde el protagonista es Arcadio II Buendía), y el segundo ciclo mítico, asociado con el Apocalipsis: cómo se acaba Macondo, como se va cerrando la vida de esa familia, cómo se van cerrando las generaciones y cómo aparece un lector que revela que lo que leemos es el manuscrito de Melquiades.
Por otra parte, cuando se hable de las obras de este curso se hablará también de los avances que García Márquez hizo en otras publicaciones. “Se hablarán de los avances de ‘Cien años’ publicados en El Espectador por ejemplo, o los artículos publicados en la costa sobre cómo iban a ser los personajes de alguna obra. Para hablar de los cuentos hacemos referencia a un texto de él titulado ‘Todo cuento es un cuento chino’, donde más o menos dice qué es para él un cuento, como si se tratara de una especie de texto teórico que explica la estructura de sus propios cuentos”, dice Ramírez.

El curso cierra con un video sobre lo aprendido y sobre lo que falta: ¿Qué otras líneas de investigación o lectura se podrían abordar? También se anuncia lo que será el segundo MOOC sobre García Márquez, enfocado en las novelas históricas (desde “El otoño del patriarca” hasta “Mis putas tristes”). Ahora se planea un tercero, en Coursera, sobre la obra periodística de García Márquez.

*Mire la introducción al curso (que empieza el 27 de julio) e inscríbase gratuitamente hasta el 30 de julio en este enlace.