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hace 3 horas

De vibráfonos a vibraciones

Las enseñanzas de Kenny Barron y Steve Turré le han permitido interpretar los clásicos de Bach, pero también se ha aventurado a realizar las más intrépidas improvisaciones.

Lo único que diferencia al vibráfono de Stefon Harris de todos los demás, es que su instrumento lo tiene a él como intérprete. Para este artista norteamericano la música no pasa a través de las marcas más famosas, ni es un elemento sujeto a la magia o el reconocimiento de un luthier, ni mucho menos está relacionada con el valor económico de un diapasón o de una caja de resonancia. El arte musical depende de las vísceras humanas y por eso es mucho más exigente con los músicos que con los instrumentos, porque estos últimos sólo necesitan estar bien afinados, en cambio para los intérpretes esa condición no es suficiente.


Harris comenzó en la música tocando marimba, pero durante los primeros años de su proceso de profesionalización artística descubrió el vibráfono. Desde entonces entendió que este instrumento le ofrecía mayores posibilidades para divulgar su propuesta y se dedicó a seguirles los pasos a los más importantes exponentes. Incluso, fue un poco más allá y realizó algunas adaptaciones de las obras de Rachmaninov, Bach y Tchaikovsky, pero nunca se apartó del norte otorgado por el género de las síncopas.


“Creo que la música es siempre el momento de interpretación. La forma en que tocamos está relacionada con los músicos y con lo que estamos tocando, así que me preocupo muy poco por el compositor y me intereso por el entorno durante la ejecución del tema. Pienso en la forma de contactar a la audiencia y eso sólo se logra desde los sentimientos. Así que toco desde la perspectiva del amor”, argumenta Stefon Harris, quien recibió enseñanzas particulares de manos de Kenny Barron y Steve Turré, de quienes aprendió que un músico puede ensayar durante horas, pero la verdadera historia se escribe sobre la tarima.


Hace unos años, este artista visitó Cuba y allí asumió otro rol, el de observador. Recorrió calles, visitó los lugares emblemáticos y se dejó contagiar de las tradiciones de la isla, tanto que grabó un álbum al lado del saxofonista David Sánchez y el trompetista Christian Scott. “Es increíble cómo la música nos pone juntos en un mismo nivel, no importa la diferencia en lenguaje o en cultura. Todas esas diferencias son irrelevantes cuando uno tiene enfrente una obra musical. Fue muy bello ser testigo de lo importante que es la música en la tradición cubana y afro”, dice Harris, para quien muchas veces no existe la lista de temas para interpretar en un concierto, sino que espera a que alguno de sus compañeros ejecute la primera nota para, ahí sí, arrancar su espectáculo.


La música está llena de excelentes ejecutantes del vibráfono. Gary Burton, Lionel Hampton, Milt Jackson, Carl Tjader y el mismo Stefon Harris. Sin embargo para este norteamericano la interpretación es un fenómeno que no requiere de tantos instrumentos, sino de buenas historias.

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