Después de 50 años, Paco Ibáñez empuña nuevamente la guitarra en París

"Hemos perdido muchas plumas en esta batalla, pero continuaremos luchando". A sus 84 años, medio siglo después de su legendario concierto en la sala Olympia, Paco Ibáñez volvió a poner este jueves en pie al público parisino, zigzagueando entre poesía y política.

Paco Ibáñez, quien en su regreso a París atacó al presidente francés, a la justicia española y a la iglesia. Cortesía

El cantante español, que puso melodía a los versos de los mayores poetas españoles y latinoamericanos, actuó en el Casino de París para los incondicionales de siempre, pero también para algunos jóvenes que entonaron su repertorio con un ligero acento francés.

Ibáñez inició así una gira de ocho conciertos en Francia y España para conmemorar el recital que hace 50 años simbolizó el despegue de su carrera y lo convirtió en un emblema de la lucha contra el franquismo.

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Pero también quiso acordarse de Mayo del 68 y de los ideales de libertad y de justicia de ese movimiento iniciado en Francia y que el español, exiliado en ese país durante la dictadura, sigue defendiendo a capa y a espada.

"El fascismo está volviendo a enseñar sus dientes, ahora les vamos a enseñar los nuestros", dijo Ibáñez, vestido de negro como de costumbre, al abrir su concierto de más de dos horas.

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Irónico al hablar, profundo al cantar, de pie, apoyado en una silla para sostener su guitarra, Ibáñez combatió a sus enemigos entonando los poemas, entre otros de José Agustín Goytisolo, Federico García Lorca, Luis Cernuda y Nicolás Guillén. Acompañado por el bandoneonista argentino César Stroscio, homenajeó asimismo a Alfonsina Storni.

Su voz inconfundible envolvió a un público que le respondió con muestras de sincera admiración y afecto. Contó sus anécdotas preferidas de sus años de juventud, volvió a homenajear a su mentor Georges Brassens y expresó su gratitud por el país que lo acogió, cuando su familia tuvo que huir del franquismo.

Pero Ibáñez también reservó duras palabras para la Iglesia, a la que afirma ser "alérgico"; para el presidente francés, Emmanuel Macron, "apegado al dinero"; y para la justicia española, que está "mostrando su verdadera cara conservadora".

"No soporto el anticatalanismo"

El cantante, que vive actualmente en Barcelona, cargó contra el poder judicial por haber encarcelado a líderes independentistas catalanes sin previo juicio y tratarlos como "si hubiesen cometido" los peores crímenes.

"No soporto el anticatalanismo que se está dando en España", dijo Ibáñez, defendiendo el derecho de los catalanes a decidir sobre si desean la independencia.

Con menos gravedad, amonestó igualmente a los franceses por utilizar cada vez más el "ok" inglés para expresar su acuerdo y les emplazó a recuperar su "d'accord". "Antes morir que hablar inglés", dijo.

Durante el concierto el público comprobó que si bien el paso del tiempo se pudo notar en ocasiones en la voz -- especialmente al hablar --, el espíritu combativo y la sed de libertad de quien nunca aceptó ninguna distinción oficial siguen intactos.

Su emblemática "A galopar", de Rafael Alberti, cerró una velada que en ningún caso sonó a despedida.

 

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EFE

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