DiCaprio no se fue en blanco

En una ceremonia en la que se hizo énfasis en la discriminación racial, el director mexicano Alejandro González Iñárritu obtuvo por segundo año consecutivo el galardón a mejor director, gracias a su cinta “El renacido”.

Después de cinco nominaciones, Leonardo DiCaprio se quedó con el Óscar. / AFP

Las películas realizadas durante 2015 desfilaron una detrás de la otra antes de que Chris Rock, el conductor seleccionado para ser el anfitrión de la entrega de los premios Óscar de la Academia en su edición número 88, apareciera sobre el escenario del teatro Dolby de Los Ángeles y las especulaciones comenzaron a quedar en el pasado. Rock se sentó en la palabra por quince minutos, tal y como se había presupuestado, y recibió a los espectadores con la frase: “Bienvenidos a los premios de la gente blanca. Estos son los Óscares más alocadas en la historia, no hay ningún nominado afroamericano”.

Tiempo después, el anfitrión afirmó: “Si quieren nominados de color todos los años, debe haber categorías de color. Téngalo en cuenta, porque esta raza quiere oportunidades”. Con este comentario les dio la bienvenida a Emily Blunt y Charlize Theron, quienes dijeron que los galardones se otorgarían en esta oportunidad de acuerdo con el orden en el que se realiza una producción cinematográfica. Por eso, las dos actrices entregaron el galardón al mejor guión original, que quedó en manos de Josh Singer y Tom McCartney por la cinta En primera plana. McCartney, con la estatuilla en la mano, dedicó su triunfo a “todos los periodistas que han hecho que los poderosos sufran”.

Después, Russell Crowe y Ryan Gosling se encargaron de informar que el Óscar al mejor guión adaptado sería para The big short, en cuya representación subieron al escenario Adam MkCay y Charles Randolph.

A J.K. Simmons le correspondió anunciar el premio a la mejor actriz de teparto. Las nominadas eran Jennifer Jason Leigh, por The hateful eight; Rooney Mara, por Carol; Rachel McAdams, por En primera plana; Kate Winslet, por Jobs, y Alicia Vikander, por La chica danesa. La triunfadora fue Vikander, a quien llamaron la novata. Ella dijo: “Tuve un equipo soñado y quiero agradecerles a mis amigos y a mis padres. Gracias por hacerme creer que todo es posible, aunque jamás imaginé que esto pudiera suceder”.

La noche continuó con una seguidilla de estatuillas para la cinta Mad Max: Furia en el camino, que obtuvo los galardones a mejor vestuario, recibido por Jenny Beavan, diseño de producción, concedido al equipo liderado por Collin Gibson, y mejor maquillaje y peinado, entregado a la experta Lesley Vanderwalt.

Benicio del Toro y Jannifer Garner tuvieron la misión de anunciar el primer Óscar para El renacido. El mexicano Emmanuel Lubezky ganó el premio a mejor fotografía por tercer año consecutivo. Después de un respiro volvió a asumir el protagonismo el filme Mad Max: Furia en el camino. Margareth Sixel, su editora conceptual, dijo sobre el escenario: “En el cuarto de edición fue donde formamos esta película. Así que quiero saludar a todo mi equipo en Sidney”. Los galardones para esta cinta siguieron apareciendo gracias a su rotundo éxito en categorías como mezcla de sonido y logros por edición de sonido.

El balance entre la ficción y la realidad apareció con el Óscar a efectos especiales, segmento en el que ganó la cinta futurista Ex Machina.

Personajes como C3PEO, R2D2 y BB8, de Star Wars invadieron el escenario del teatro Dolby durante algunos segundos, aunque le cedieron el espacio a los Minions, quienes presentaron a los nominados a mejor corto animado. Los chilenos Gabriel Osorio y Patricio Escala se quedaron con el premio con su propuesta Bear story. Las primeras palabras que se escucharon en castellano en toda la noche fueron: “Un abrazo para todos. Viva Chile”.

Woody y Buzz Lightyear, protagonistas de Toy Story, anunciaron que Inside out, de la unión entre Disney y Pixar, obtuvo la estatuilla a mejor película animada. “Esta película nació de haber visto crecer a nuestros hijos. Hagan cine, escriban, eso hará un mundo diferente”, comentaron los galardonados Pete Docter, Jonas Rivera y Ronnie del Carmen.

El turno le llegó a la modalidad mejor actor de reparto. Los nominados eran Christian Bale, por The big short; Tom Hardy, por El renacido; Mark Ruffalo, por En primera plana, Mark Rylance, por Puente de espías, y Sylvester Stallone, por Creed. El ganador fue Rylance, quien le agradeció a su director Steven Spielberg y manifestó: “No sé cómo nos escogieron a nosotros cinco para nominarnos y estoy muy orgulloso de ser parte de este gremio”.

El galardón para el mejor corto documental fue para la periodista y realizadora pakistaní Sharmeen Obaid Chinoy con su propuesta audiovisual A girl in the river: The price of forgiveness. Amy, el homenaje póstumo a la cantante Amy Winehouse vista por sus amigos, obtuvo la estatuilla en la categoría mejor documental.

Dave Grohl, el líder y fundador de la banda Foo Fighters, tuvo sobre sus hombros la responsabilidad de realizarles un tributo a los personajes de las artes escénicas que abandonaron este mundo recientemente. Acompañado tan solo por su guitarra interpretó Blackbird, de los Beatles.

El hijo de Saúl consiguió el Óscar en la categoría mejor película en lengua extranjera, modalidad en la que figuraba la cinta colombiana El abrazo de la serpiente. “En los momentos más oscuros de la humanidad puede haber una voz dentro de nosotros que nos permite tener humanidad. Eso es lo que aspira a hacer esta película”, comentó el director y escritor húngaro László Nemes.

Uno de los momentos más emotivos de la noche lo estelarizó el compositor italiano Ennio Morricone, quien ganó la estatuilla concedida a la mejor banda sonora. Mientra el público lo aplaudía de pie, el compositor decía en su lengua materna: “Quiero agradecerle a Quentin Tarantino por haberme escogido para realizar la música de The hateful eight.

Alejandro González Iñárritu obtuvo por segundo año consecutivo el galardón a mejor director. En 2015 lo consiguió con Birdman y ahora lo logra con El renacido. “Leo, tú eres El renacido. Tengo mucha suerte de estar aquí. No todos tienen esa fortuna. A veces no te escuchan por el color de tu piel y esta es la mejor manera de liberarnos de esta mentalidad y de que el color de piel sea tan irrelevante como lo largo de nuestro cabello”, aseguró el mexicano visiblemente emocionado.

Cate Blanchett, por Carol; Brie Larson, por Room; Jennifer Lawrence, por Joy; Charlotte Rampling, por 45 years y Saoirse Ronan, por Brooklyn eran las nominada en la categoría mejor actriz. El Óscar terminó en manos de Larson.

Uno de los premios más esperados, el de mejor actor, quedó en manos, por fin, de Leonardo DiCaprio, quien había sido nominado en cinco oportunidades. “Quiero agradecerles a todos desde el comienzo de mi carrera. Gracias por ayudarme a navegar en esta actividad. Tenemos que trabajar de manera colectiva y no dejar las cosas para después. Hay que trabajar por los hijos de nuestro hijos y por aquellos que se han quedado en silencio ante lo que está pasando”.

El Óscar a mejor película fue para En primera plana, escrita por Thomas McCarthy y Josh Singer. Con ellos recibiendo el galardón, finalizó la entrega del reconocimiento cinematográfico, que tuvo un cargado contenido hacia la discriminación racial.

 

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