Ministerio de Cultura

Director de Patrimonio: 'El costo de la demolición del Aquarela lo deberán asumir los constructores'

Alberto Escovar le explicó a El Espectador las alteraciones que sufre el Castillo de San Felipe por la torre Aquarela, las implicaciones para la ciudad si llegase a salir del listado de Patrimonio de la humanidad y los pasos a seguir para evitarlo.

El edifico Aquarela afecta directamente la vista del Castillo de San Felipe, construcción considerada como patrimonio de la humanidad. Archivo

En la evaluación que hizo el ministerio de Cultura, se concluyó que el proyecto Aquarela altera de manera irreversible la integridad del Centro Histórico de Cartagena, ¿cuáles son esas alteraciones?

El Valor Universal Excepcional de Cartagena se apoya en la particularidad de sus construcciones militares que se construyeron entre los siglos XVI y XVII y que conforman un paisaje militar donde el castillo de San Felipe, construido por razones estratégicas en el cerro de San Lázaro, ocupaba un lugar estratégico desde donde se defendía la ciudad, como de hecho sucedió en 1741 con el ataque de Vernon. Esto la hace única y particular. En otras ciudades han demolido completamente las murallas o alterado los paisajes. En Cartagena esto no había pasado hasta la construcción de Aquarela, que, al tener 32 pisos a menos de 200 metros del Castillo, adquiere un protagonismo que le quita irremediablemente la predominancia al castillo y a la lectura que de ese paisaje militar se tenía.

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¿Por qué cree que el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena dijo que el proyecto no se cruzaba con “visuales importantes”? Se asumiría que esta institución pudo prever con las características del proyecto que sí influiría en el paisaje del Centro Histórico

Cuando el proyecto Aquarela se licenció, estaba ubicado en una manzana situada por fuera del área de influencia del Castillo de San Felipe, y la pregunta que le hicieron los promotores del proyecto al IPCC fue sobre eso. El IPCC respondió que, en efecto, no estaba en la zona de influencia, y que, por consiguiente, era un proyecto que no estaba dentro de la competencia del Ministerio de Cultura. Lo que nunca dijeron era que construirían cinco torres de 32 pisos en una manzana que, de acuerdo con el POT de Cartagena de 2001, solo permitía cuatro pisos.

¿Cuáles son las implicaciones que tendría que asumir Cartagena si llega a salir del listado de la UNESCO?

Este es un proceso qué pasa por una etapa previa. Primero se ingresa a la lista del Patrimonio en Peligro, y este sería un mensaje muy duro para los colombianos y el resto del mundo, pero, sobre todo, para los cartageneros, que se han caracterizado por defender y proteger el patrimonio cultural de su ciudad. Industrias como la del turismo se verían afectadas por una decisión como esta.

Se ha dicho que, si Cartagena llega a perder el cupo en la lista de la UNESCO, el mensaje que se le daría al mundo es que Colombia es incapaz de proteger y garantizar su patrimonio cultural, y que, por lo tanto, este sería un asunto menor para el país, ¿usted cree que el Estado ha fallado como protector de su patrimonio? ¿Estaría de acuerdo con esa interpretación en caso de que eso ocurra?

El Estado colombiano ha hecho todo lo que ha estado en sus manos para defender el patrimonio de Cartagena, y ha tomado las acciones legales necesarias para detener la construcción del proyecto Aquarela. Este caso ha servido para actualizar las herramientas que defiendan el patrimonio de esta ciudad, y al tiempo, nos ha servido para hacer lo mismo en el resto de lugares patrimoniales, procurando que no se repitan casos como el de Aquarela.

¿Se demolerá el edifico Aquarela?

 Sí. Por ahora tenemos la certeza de que se demolerá parcialmente al haberse fallado en segunda instancia el proceso policivo que permitió comprobar que el edificio no respetó los aislamientos que le habían licenciado, y se tomó el área del andén que deberá devolver a la ciudad. Esto implicará demoler un metro en promedio, a lo largo de los 24 pisos que ya están construidos de cada una de las fachadas  que definen la esquina del edificio. Aún no se sabe si esto técnicamente implicará demoler completamente el edificio. Este estudio técnico entendemos que lo contratará el distrito de Cartagena, que tiene la obligación de devolver el área ocupada ilegalmente por el edificio.

La vocera del consorcio dueño del proyecto Aquarela dijo que “demoler la torre uno costaría dos veces el presupuesto anual de educación de Cartagena” ¿cuáles cree que deberían ser las prioridades para la ciudad en caso de que esto sea cierto?

Es posible, pero este costo lo deberán asumir los constructores. Fueron ellos los que infringieron en primer lugar la licencia de construcción otorgada que no se ajustaba a la norma del POT de 2001 que les dio la Curaduría. Desconocieron los aislamientos autorizados, por lo cual ya fueron sentenciados en segunda instancia y no tienen derecho a apelar. Si esta demolición parcial compromete la estabilidad estructural del resto del edificio, este costo también lo deberán asumir los constructores

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¿En qué consisten los Planes Especiales de Manejo y Protección (PEMP) para el Centro Histórico y las Fortificaciones y Estructura de la Bahía, en los que ha trabajado el ministerio de Cultura?

Los PEMP son herramientas de gestión y administración del patrimonio cultural. Con estos se define que está pasando con las estructuras o monumentos. Luego se estudia qué se va a proteger, cómo se va a proteger y con quién. Así mismo, se dejan estructuradas a partir de los retos identificados, más acciones y proyectos concretos que se deben adelantar. Por eso resultan fundamentales para que casos como el de Aquarela no se vuelvan a presentar.

El PEMP del Centro Histórico viene en desarrollo desde hace casi una década y se ha anunciado que se le presentará al ministerio de Cultura este año. El PEMP de la bahía que lidera el ministerio con la Escuela Taller, empezó este año y confiamos terminarlo a finales del 2020, justo a tiempo para cumplir el plazo que nos ha definido la Unesco.