El director del sexo

Este martes murió el cineasta Jesús Franco, su obra, que abarca más de 200 películas, causó gran controversia.

Jesús Franco. /EFE
Jesús Franco. /EFEJesús Franco. /EFE

El cineasta español Jesús Franco falleció este martes, a sus 82 años, en Málaga, España. Para muchos será una pérdida importante para el mundo del cine. Quentin Tarantino, por ejemplo, lamentará su muerte. Siempre admiró su valentía para hacer el cine que hizo. "Ojalá pudiera", dijo alguna vez para el Diario el País, "hacer una película llena de chicas desnudas". Pues esa era la libertad que se tomaba Franco, sin miedos: películas eróticas, películas de terror, películas eróticas de terror, llenas de chicas desnudas. El mismo Franco aceptó la valentía que otros le adjudicaron: "La libertad para poder hacer todo eso me la he tomado por cojones", afirmó para ese mismo diario.

Jesús Franco no empezó con el cine, empezó con el Jazz. Desde pequeño encontró el gusto por la música y se dedicó a ella. Se pensaba a sí mismo, no como un cineasta, sino como un "músico de Jazz que hace películas". Su carrera comenzó en 1961 cuando realizó Gritos en la Noche (The Awful Dr. Orloff), una película de terror sobre un doctor, Orloff, que quiere reparar la cara maltrecha de su hija, con pedazos de piel de otros. La cinta tuvo mucha acogida en Estados Unidos, como algunas otras que produjo después: 99 Mujeres y El Conde Drácula.

Fue su deseo de filmar películas más violentas y sexuales lo que lo llevó a tomar la decisión de viajar de España a Francia, para establecerse en este último país. El poco éxito comercial que había alcanzado comenzó entonces a decaer: se dedicó a hacer cine de bajo presupuesto, muy inclinado a temas sexuales. Alrededor de los años 70, muchos lo consideraban un director porno por su alto número de películas sexuales. En ese momento no lo era, pero se convirtió en uno. En 1983 comenzó a filmar cintas pornográficas.

Le encantaban las mujeres, eran sus musas, y tenía un talento natural para escoger actrices. No se sabe cuál fue el orden de las cosas, si fue el amor por las mujeres el que lo llevó a sus temas o si fueron sus temas los que lo llevaron a amar a las mujeres, estéticamente, por supuesto. Sus cintas tratan, por lo general, sobre mujeres en prisión, lesbianas, zombies, horror y sadomasoquismo. Fue fiel seguidor de la literatura del Marqués de Sade y el tono de muchas de sus producciones se las debe a él. Incluso, una de las películas que realizó fue Marquis de Sade: Justine, basándose en la novela Justine, o los infortunios de la virtud del escritor francés, de quien se deriva el término ‘masoquismo’.

Fue una larga trayectoria la del director Jesús Franco. Murió después de haber realizado más de 200 películas y de haber creado controversia, durante toda su vida, con su obra. Fue merecedor del Goya de Oro, un premio que no se esperaba y que lo conmovió profundamente: "Estoy encantado, porque como nunca me he creído merecedor de nada, me parece un regalo precioso. Es una alegría y un enorme honor. Nunca esperé ningún reconocimiento de mi carrera. Nadie me ha dado nada" afirmó cuándo lo recibió. No sólo fue merecedor del premio, sin embargo. Se ganó, con su trabajo, la admiración de muchos dentro del mundo del cine. Aquellos que hoy lo lloran.

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