El enigma de la obra de Debussy

La obra del compositor francés tiene que ver más con la creación de atmósferas y sensaciones que con una estructura narrativa formal. Por eso, cuando la escuchamos nos hacemos cómplices de todo un universo onírico.

/ Ilustración Éder Leandro Rodríguez

Jean-Efflam Bavouzet, artista que se presenta en este Cartagena Festival Internacional de Música, tiene sus consideraciones acerca de la obra para piano de Claude Debussy. Ha dicho, por ejemplo, que la Elegía de 1915 “es una obra elusiva en la que casi no sucede nada. Pero escuchada hoy, pareciera una improvisación del pianista de jazz Bill Evans. Desde luego, cuando fue escrita, ese sonido no existía. Así que ahí está el misterio: ¿Por qué hoy nos suena tan jazzística?”. (Vea también: Conciertos gratuitos del Cartagena XI Festival Internacional de Música)

Claro que la música de Debussy no es jazz, estrictamente hablando, pero hay elementos de ritmo y armonía bastante innovadores que hacen entendible que alguien quiera interpretarla por ese lado. El asunto es que tampoco sabemos lo que es. El mismo compositor rehuía la definición de “impresionista” para su obra. Al no ofrecer mayores pistas que los enigmáticos títulos para varias de sus piezas, se encargó de mantener el misterio: La catedral sumergida o La niña de los cabellos de lino son estímulos para la imaginación, pero no una definición seria. (Lea también: Prográmese con el Cartagena XI Festival Internacional de Música)

Otro pianista, Stephen Hough, ensayó una explicación más formal en un texto que publicó en su blog hace cuatro años. Recurrió a la usual comparación entre Debussy y Ravel, señalando algunas claves. Dijo que mientras Maurice Ravel trabajaba como un relojero (porque en su música cada compás y cada nota son joyas de precisión), Claude Debussy tenía su propio manejo del tiempo: sus melodías son flexibles, aunque saben bien a dónde van, suelen hacer recovecos. Como si su ritmo estuviera marcado por alguno de esos relojes derretidos de Dalí.

Debussy es un enigma aún para quienes han estudiado e interpretado su obra. Hoy podemos establecer casi con precisión el momento en que empezó a ser así. El año era 1889 y París era la sede de la Gran Exposición Universal. Allí, el compositor asistió a una muestra de la música étnica de la isla de Java y quedó fascinado por un sentido del tiempo completamente distinto al occidental: en tanto que nuestra música busca un desarrollo y un clímax, la música de Java es cíclica y crea la ilusión de un infinito. No es difícil pensar que Debussy quiso que los oyentes de su obra sintieran esa misma fascinación.

Y así se lanzó con una primera creación importante: la Fantasía para piano y orquesta, escrita a sus 28 años, tuvo un intento fallido de estreno y luego pareció generarle cierto pudor, ya que nunca volvió a alentar a que se presentara en concierto. Y sin embargo ahí estaban ya los elementos propios de su obra. Un sonido que, según el musicólogo Roger Nichols, tiene “la textura que tienen los sueños”.

Esa metáfora de los sueños nos ayuda a entender mejor una obra orquestal como Nocturnos, de 1899, que se cierra con un coro femenino al que Debussy bautizó “Sirenas”. La música es etérea y las coristas tienen instrucción de cantar, pero no hay ningún texto. Posiblemente sea una alusión a las sirenas de la Odisea de Homero, cuyo canto hace sucumbir a los hombres y pone a prueba la fuerza de voluntad de Ulises.

Años después, Debussy escribiría otra página orquestal llamada El mar. Esta vez la intención es representar el oleaje, la bravura, la interacción con el viento. Una vez más, el tema es infinito: el mar no tiene argumento y desenlace, sino mareas que van y vienen por toda la eternidad. La obra de Debussy tiene que ver más con la creación de atmósferas y sensaciones que con una estructura narrativa formal. Cuando la escuchamos nos hacemos cómplices de todo ese universo onírico y quizá entendemos mejor aquella frase de Shakespeare según la cual, en el fondo de todo este asunto, “estamos hechos de la misma materia que nuestros sueños”.

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