El ímpetu de un colectivo juvenil

La Orquesta Sinfónica Joven de Cartagena, dirigida por Juan Pablo Noreña, tendrá una participación destacada en el concierto que se realizará esta noche en el puerto de Cartagena.

/ Fotos: Wilfredo Amaya

Durante el último ensayo del concierto en el Hotel Hilton de Cartagena, Juan Pablo Noreña se encargó de acomodar a sus pupilos. Una tarea difícil, coordinar a 110 jóvenes que se mostraron ansiosos por la llegada inminente de su presentación.

Minutos después de comenzar se fue la luz en el salón del hotel y ese hecho retrasó todos los planes. Los jóvenes estaban organizados por sus grupos instrumentales. Por un lado, las cuerdas, y por otro, los vientos. Noreña, muy atento a sus partituras, decidió empezar el ensayo con los violines. “Vamos a comenzar, directamente con la letra E, únicamente la melodía”.

Al principio, los jóvenes se notaban un poco tímidos y algunos no daban con las notas, sin embargo, su director, muy paciente, se acercó a ellos y les explicó. Algunos seguían distraídos; él insistió hasta que todos se sintonizaron.

En medio de las orientaciones que daba Noreña, de un momento a otro la voz le jugó una mala pasada y los jóvenes, incluido el mismo protagonista del impasse, no contuvieron la risa. La orquesta es un trabajo en equipo, no puede haber una equivocación, para que las obras suenen acordes. A medida que transcurría el ensayo, el colectivo comenzaba a tomar forma, y haciendo énfasis en las posibles falencias de los estudiantes, el director los iba ayudando poco a poco a superar los obstáculos.

La única asistente al ensayo era una turista que parecía estar cansada, pues en medio de la presentación se quedó dormida por unos minutos, aunque con el sonido de los instrumentos se despertó angustiada y permaneció atenta el resto del ensayo.

El propósito de Juan Pablo Noreña es reunir a los mejores jóvenes de los centros orquestales y tomar ciertos invitados de otras ciudades para conocer realidades y establecer vínculos, haciendo talleres de preparación para el concierto. Pero más allá de eso, también es una oportunidad para estar en contacto con esos jóvenes. La Fundación Puerto de Cartagena, en compañía de los directores (Noreña y Héctor Pinzón), tiene la intención de ofrecer un gran espectáculo, una presentación a la altura de los más grandes profesionales de la música. Los directores juveniles, a pesar de su edad, han demostrado que saben asumir su trabajo a la perfección y están convocados a continuar con el legado académico en Colombia.

Hoy se realizará el otro concierto del Proyecto Social Orquestal. El escenario será la Sociedad Portuaria y contará con la presencia de Ensamble Mediterráneo, algunos de los músicos más sobresalientes de los que tocan en la escala de Milán, quienes abrirán el concierto con un repertorio tradicional de Italia y Turquía. Como sorpresa estará el acompañamiento de la orquesta en la que se están preparando los jóvenes, quienes se han sentido atraídos por el poder del Mare Nostrum.

Los arreglos para esta ocasión correrán por cuenta del maestro Cristiano Archeli, quien interpreta el saxofón en el ensamble. Otra novedad en la orquesta es un niño de tan sólo ocho años que toca el violín y estará en el concierto, algo inusual en su formación de tipo académico. Por último, los integrantes de la orquesta estarán en escenarios separados: por un lado los instrumentos de cuerdas y por el otro los de viento, para darle un toque diferente al concierto.

Noreña asegura que la motivación para estos conciertos del Proyecto Orquestal es enorme. Según él es un privilegio muy grande participar, poder aportar su corta experiencia y compartir a través de la música con estos jóvenes. Es muy importante porque está reforzando, creciendo y conociéndolos a todos, no sólo con música del Mediterráneo, sino poniendo su propia cuota del repertorio colombiano, pues además va a estrenar una obra del compositor cartagenero Luis Jérez, llamada Macondo, otra de las sorpresas para la noche, que busca vincular la cultura colombiana a los universos sonoros del Mediterráneo. 

* Estudiante de periodismo.