El invierno no está cerca

Pese a más de 20 millones de descargas ilegales, ‘Juego de tronos’ sigue siendo el producto más preciado de HBO, con 4,5 millones de televidentes. ¿De qué está hecho el éxito de esta saga televisiva?

Margaery Tyrell (Natalie Dormer) y Joffrey Baratheon (Jack Gleeson) en una de las escenas de la tercera temporada, estrenada el pasado domingo. / HBO
Margaery Tyrell (Natalie Dormer) y Joffrey Baratheon (Jack Gleeson) en una de las escenas de la tercera temporada, estrenada el pasado domingo. / HBO

Es una suposición, pero es casi seguro. Los cerca de 4,5 millones de televidentes que de ordinario ven cada capítulo de Juego de tronos —producida por HBO— aguardaban ansiosos el estreno del primer capítulo de la tercera temporada el pasado domingo. La segunda había dejado la historia en punta: basada en la saga del escritor estadounidense George R.R. Martin, Una canción de hielo y fuego —que cuenta la historia de las familias que habitan los Siete Reinos de Westeros, un continente imaginario—, aquella temporada finalizó en el momento en que los Caminantes de la Noche —un grupo muy numeroso de muertos vivientes— vagan entre la nieve, amenazando la estabilidad de las tierras civilizadas.

Y no fueron sólo esos 4,5 millones de televidentes, con acceso a suscripción, quienes estaban plenos de ansiedad. En menos de un día, un millón de personas —según el sitio de noticias Torrent Freak— descargaron el capítulo por internet. Cerca de 160.000 redes, la mayoría en Londres, compartían el archivo al mismo tiempo. Y habría que recordar, además, que el quinto capítulo de la segunda temporada, El fantasma de Harrenhal, tuvo 2,5 millones de descargas en 24 horas. Y las descargas generales suman más de 20 millones.

“El invierno está cerca” es el lema de la Casa Stark, una de las que hacen parte de aquel inmenso reino. Sus miembros lo repetían y presagiaban así una seguidilla de guerras, muertos, de espadas quebrando pechos y decapitando hombres y mujeres. La guerra llegó y con ella los muertos, la lucha por el trono.

Pero el invierno para la serie —que ocupó los primeros lugares de rating el pasado domingo— no parece estar cerca.

Para quien la ha visto, la pregunta viene con naturalidad: ¿cuánto dinero gastan en su producción? HBO, que hace parte del grupo Time Warner, mantiene sus cifras en secreto. Pero es posible sugerir ciertas sospechas. Por el tipo de producción, la serie ha sido emparentada a Roma, otra de las producciones televisivas que requieren una alta inversión por los escenarios que debe recrear. Por ello, The Hollywood Reporter informó que el presupuesto de la serie oscila entre US$50 millones y US$60 millones y que el capítulo prueba de la serie costó US$2,5 millones. Para noviembre de 2011, HBO anunció que sus expectativas de ganancias para ese año serían de US$1.000 millones contando con la audiencia de 114 millones de suscriptores.

Tales proyecciones también estaban basadas en un aumento en el rating de sus producciones. Pese a que The Walking Dead lidera la lista de las serie más vistas, con 12,4 millones de televidentes, Juego de tronos aumentó su audiencia 22% en la segunda temporada —que además habría recibido un aumento del 15% en su presupuesto, según Entertainment Weekly— con respecto a la primera, y los resultados del inicio de la tercera indican un crecimiento similar.

El precio por acción del grupo Time Warner pasó de US$36,92 en mayo de 2012 a US$57,62 en abril de este año, justo en los momentos en que Juego de tronos aumentó su influencia en la televisión y cuando se vendieron 350.000 unidades de la primera temporada en DVD a un valor de US$60 cada paquete. La operación es, pues, simple. Y también el resultado: US$2’100.000 en ventas de la serie en DVD. A eso habría que sumar las ganancias por la segunda temporada, que sólo en su primer día en las calles vendió 241.000 unidades y 355.000 capítulos en las tiendas virtuales.

El impacto económico de la serie no se limitó al bolsillo de su grupo empresarial. Parte de las escenas han sido grabadas en Irlanda, donde —por concepto de alojamiento, alquiler de escenarios, transporte y costos de construcción— la serie entregó casi US$70 millones. El negocio sería aún más amplio, como dijo Andrew Greenberg en Forbes, si el acceso a HBO estuviera dispuesto a un público más numeroso. La reacción más visible de dichas restricciones es el aumento de las descargas ilegales.

Pese a ello, la serie no pierde televidentes, escala poco a poco. La lucha por el trono es paulatina.

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