El “mico” que salta a la alegría

Este martes de Carnaval se llevará a cabo el reconocimiento a Vicente Pérez, fundador de la danza Micos y Micas, por cumplir 48 años en las fiestas carnestolendas.

Recuerdo que el primer atuendo carnavalero que lucí fue un vestido de mico. Era un popular “mameluco” marrón que tenía una cola enroscada hecha en alambre forrada en tela y una máscara con pequeños huequitos para mirar a través de ellos. Aunque no muy atractivo a la vista del espectador carnavalero, acostumbrado al brillo de la lentejuela, este pequeño miquito no pasaba inadvertido: saltaba y brincaba de un lado a otro y morisqueteaba a lado y lado de la calle sin parar, causando furor y sensación.

Los micos y micas del barrio el Ferry, creados por Vicente Pérez, son hoy una de las danzas más representativos del Carnaval en Barranquilla. Conformada por más de 40 jóvenes, esta danza es hoy dirigida por la hija de don Vicente, quien a pesar de sus achaques de salud, aún contribuye con la continuidad de la misma.

¿Qué pasaría por la cabeza del señor Vicente, al querer fundar la Danza de los Micos y Micas? Se podría decir desde lo subjetivo y relativo del pensar, que lo que quiso hacer este talentoso artista del Carnaval fue darles un toque gracioso a las fiestas y buscar a través de esta danza un espacio de sana diversión para las juventudes amenazadas por la violencia.

Es por ello que, con la presencia de diferentes danzas ecológicas en el Carnaval en Barranquilla, es esta una de las más pintorescas y alegres de las fiestas. A parte de los saltos y sonidos propios de los micos, estos danzarines toman a los espectadores y los invitan a participar durante sus desfiles, enseñándoles a saltar, a morisquetear y a hacer todo cuanto ellos hacen. Es una danza con la cual personas de todas las edades se divierten y dejan salir una sonrisa de sus rostros.

Además de ser divertida, la Danza de los Micos y Micas es sinónimo de continuidad generacional: al igual que las danzas de la tradición en el Carnaval de Barranquilla, como el Congo y la Danza del Paloteo, hijos y nietos de quienes conformaron los Micos y Micas primariamente, continúan con el legado.

Es la Danza de los Micos y Micas ejemplo de hermandad, unión y esperanza por mantener vivas las tradiciones y los valores culturales.

Finalmente, como dice el maestro Pedro Ramayá Beltrán en su picante canción: “El mico ojón es morisquetero y también hace piruetas… ese mico se respeta”, que aunque bien no hace alusión a la danza de los micos y micas propiamente dicha, da verídicas características de lo que el señor Vicente Pérez quiso describir con tan maravillosa danza.

¡Arriba los Micos y Micas del Carnaval en Barranquilla!

*M.A. Administración cultural.

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Carmen Sanjuán Meléndez*

Cultura

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