Desde el oído subjetivo

El periodista argentino radicado en Colombia Pablito Wilson presentó un libro de Ediciones B, en el que intenta resumir el registro de la escena rockera nacional.

En el libro, de Ediciones B, Pablito Wilson hace un recorrido por el rock colombiano desde bandas tradicionales hasta manifestaciones contemporáneas. / Liz Durán

Pablito Wilson cree que los discos tienen letra, música y alma. Esa frase se la escuchó hace varios años a León Gieco al referirse a su repertorio de canciones, y él se tomó la libertad de aplicarla para los álbumes. Estos tres elementos, tan vitales como intangibles, fueron los motores que condujeron la selección definitiva para la elaboración del libro Rock colombiano: 100 discos, 50 años, que el periodista argentino radicado en Colombia lanzó y que tiene, como cualquier listado, la huella de la subjetividad.

La idea de este texto, con el que tuvo la iniciativa intrépida de incluir en las mismas páginas propuestas underground como La Etnia y manifestaciones del pop internacional como Juanes y Shakira, nació a raíz de la muerte del padre de Pablito Wilson. En ese entonces, él se hizo cargo de su casa y modificó algunas rutinas. Una amiga, ilusa y al mismo tiempo visionaria, le sedujo el oído para que aprovechara sus conocimientos musicales, le sacara brillo a su pluma y registrara su nombre en un libro. La temática de la colección de páginas aún no estaba definida.

Al poco tiempo, Wilson encontró el primer ladrillo para la realización del material periodístico y literario. Ocurrió durante una visita a Bogotá en 2011, cuando se enteró de la realización de un concierto cuyo objetivo era salvarle la vida a un músico que tenía complicaciones en su salud. El evento, finalmente, no se llevó a cabo pero el argentino ya había hecho inversiones importantes en tiempo y en dinero, y tomó la decisión de pactar entrevistas con artistas, melómanos y colegas especializados.

“En ese momento, del rock colombiano conocía muchísimas bandas, pero no sabía nada de la época de los 60, 70 y 80, porque siempre he sido muy contemporáneo en mi gusto. Respeto lo clásico, pero me gusta más lo que ha formado parte de mi historia. Yo puedo escuchar una banda de la década del 60 y respetarla mucho pero no considero que necesariamente todo tiempo pasado fue mejor, sino que cambian las formas de difusión, y todo tiene que ver con la promoción y los canales de divulgación. Así que desde lo subjetivo tomé la libertad de hacer este libro”, cuenta Pablito Wilson, quien partió de 360 álbumes.

El argentino no quería escoger los cien discos que construyeran la historia del rock colombiano, más bien jugársela por una selección que contara muchas microhistorias y que ayudara a los lectores a profundizar en el gusto por el rock nacional, un estilo que a raíz de este trabajo considera muy propio. Sin importarle mucho el debate y el prejuicio, hizo su convocatoria particular buscando material en mp3 de bandas de antaño como Los Speakers, Los Flippers y la Banda Nueva, y dejó claro que lo suyo era el resultado de una visión personal en la que pueden caber cuestionamientos y, claro, insultos.

“Lo que más me llamó la atención durante el proceso del libro fue ser testigo de las diversas épocas del rock colombiano. Creo que entre 1974 y 1987 hubo algo de oscurantismo en la escena. Fue un momento de mucha violencia, de una crisis social muy arraigada. Años después y gracias al Festival de Rock al Parque se crea una amalgama, con errores y con roscas, que le inyecta vida a los rockeros y nace un circuito importante en el que las bandas hasta nuestros días buscan oportunidades para que su trabajo sea más visible”, relata Wilson quien estructuró el libro Rock colombiano: 100 discos, 50 años en tres capítulos y un bonus track.

El rock convencional, Otras formas de construir rock y Los innombrables hacen parte de esta iniciativa que aborda la arista clásica, incluye movimientos independientes como el punk, y no olvida la característica diversa con el que se cubre buena parte de lo que define a Colombia.

“El colombiano es un rock que nace a partir de la diversidad. Yo siempre digo que si la fauna, la flora, la comida todo es diverso aquí por qué la música no lo puede ser también. Tenemos rock del Pacífico, del Atlántico, del centro, de la Sabana. Incluso había un colombiano de Pereira que sacó un disco de blues en Estados Unidos, cantado en inglés. En una nota de Juan Carlos Garay, habla de eso, de cómo llegó este personaje a conectar el rock colombiano sin llegar a la fusión. Encontré muchos aspectos emocionantes durante la escritura del libro y quiero compartirlos con mucha gente”, comenta Pablito Wilson quien se apropió de tal manera del circuito nacional que dentro de su indumentaria tiene varias camisetas con el nombre de bandas colombianas. Él las siente como propias. Su devoción no es ficticia pero sí subjetiva, como cualquier selección.

 

 

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