El piano, fiel trasunto viajero de su música

A la primera mitad del Siglo XIX,le correspondió ver nacer el Romanticismo en las artes, y al resto de siglo, con el avance de sus años, acompañar la plenitud de su desarrollo como período de trascendental importancia en la historia de la música, pues el devenir de los ecos de quienes hicieron música durante aquellos años de la centuria, fue el que anunció también el advenimiento del siguiente período, el de la Música Moderna.

Franz Plays Liszt Antes de la Familia Real de Austria
Franz Plays Liszt Antes de la Familia Real de Austria

Y, para Franz Liszt, uno de los grandes exponentes del Romanticismo en la música, su existencia en este mundo, entre 1811 y 1886, coincidió con la secuencia de los años durante los cuales esa escuela, decimonónica genuina, dejó su impronta de exuberancia, fastuosidad y brillantez, en la música, en el arte en todas sus manifestaciones y, por extensión, hasta en la ciencia.

Franz (Ferencz) Liszt, maestro, compositor y pianista húngaro, nació en 1811, 'el año del gran cometa', en Dobr'jan (Raiding), Hungría. Liszt fue niño prodigio, y era hijo de Adam Liszt, funcionario intendente en la Corte Esterházy en Eisenstadt. "Fue ésta, una circunstancia afortunada para la primera educación musical de Liszt, puesto que su padre tuvo la oportunidad de conocer en Eisenstadt a Franz Joseph Haydn, observando y aprendiendo la composición del gran compositor austríaco". Junto con su esposa Anna Lager, austríaca, procuró una sólida e intensa educación musical para el pequeño, para lo cual trasladó su residencia a Viena en 1821, cuando aquel apenas cumplía sus nueve años. Con profesores como Karl Czerny en piano y Antonio Salieri, en composición, dos años después el joven Liszt ya hacía su primera presentación pública como pianista en Viena, con éxito arrollador.

 

En aquellos días de 1823, el 13 de Abril, al día siguiente de la fecha en la cual Liszt conoció a Beethoven, el gran músico asistió, de incógnito, a un recital de Liszt y allí fue el famoso 'beso público de gratificación de Beethoven', pues con verdadero entusiasmo, poco frecuente en él por ser parco en la manifestación de sus sentimientos, "….al terminar el concierto, en medio de atronadora salva de aplausos, se acercó al estrado y besó en la frente al emocionado muchacho". Para el joven Liszt, el gesto de Beethoven, por quien sentía verdadera y sincera admiración reverencial, se constituyó en inolvidable y orgulloso recuerdo.

 

También en aquel año, sus padres iniciaron con él una gira por Alemania, con miras a trasladar posteriormente su residencia a París, en donde el joven estudió con Anton Reicha y con Ferdinand Paer para permanecer allí hasta 1835, teniendo la oportunidad de conocer a Berlioz y a Chopin e iniciar gran amistad con ellos. "Para entonces, al iniciar, con base en París, una gira de conciertos por Inglaterra, ya se perfilaba el muy exitoso y carismático intérprete del piano. Por supuesto, el éxito habría de traerle, en los próximos años, fabulosas sumas de dinero que posteriormente distribuiría, en forma espontánea, en obras numerosas obras de caridad".

 

El año de 1830, adquirió singular importancia en la carrera artística de Liszt."Por aquellos días, durante una visita en París a su gran amigo Berlioz, asistió a una presentación del violinista italiano Nicolo Paganini. Del impresionante y reconocido virtuosismo del intérprete italiano en la ejecución del violín, surgió el pensamiento obsesivo en Liszt, de lograr algo semejante en el piano. Curiosamente, poco tiempo después, también en París, conoció al joven compositor y pianista Fréderic Chopin, cuyo recital aumentó en él la obsesión por explorar las posibilidades del piano, para el logro de la perfección de la música compuesta para ese instrumento". De aquel afortunado encuentro, surgió también una sólida amistad entre Liszt y Chopin, caracterizada, igualmente, por sentimientos de mutua admiración y respeto.

 

Sin embargo, "….de aquellos años en París, apenas adolescente, le quedó a Liszt el amargo recuerdo del fracaso de su primera y última ópera, 'Don Sancho o el castillo del amor'. Jamás volvió Liszt a componer en el terreno operístico. Fueron años, durante los cuales enriqueció su acervo cultural con la permanente lectura de autores como Kant, Homero, Montaigne, Pascal y Voltaire. Igualmente, durante el período en París, su permanente contacto personal con escritores de la floreciente Escuela Romántica tales como, Hugo, Lamartine, George Sand, Sainte-Beuve, entre otros, y pintores de aquella escuela como Delacroix, habrían de ejercer fuerte influencia en la vida de Liszt".

 

Aunque en lo personal, muy temprano en la vida, su corto romance y frustrado matrimonio con Caroline de Saint-Cricq, hija de un famoso político francés, le produjo una profunda depresión, "en 1833, ya superado el episodio, se inició otro, ese sí un verdadero escándalo de grandes proporciones, pues se trataba de la condesa Marie d’Agoult, dama casada, perteneciente a una aristocrática familia parisiense, con quien Liszt inició una nueva relación sentimental y familiar, viviendo por varios años en relativo y tranquilo aislamiento en Ginebra, Suiza."

De los dos grupos en los cuales se clasifican las obras para piano de Liszt, las propias u originales de él, y las transcripciones, o paráfrasis, o fantasías, de obras de otros compositores, "….durante aquellos años se inclinó por el segundo, con la transcripción de algunas obras de Beethoven presentadas en Londres sin mucho éxito. Aunque años antes, ya había hecho transcripciones de varias obras de Berlioz en París, incluida entre ellas una de la 'Sinfonía Fantástica', posteriormente y con reconocido éxito, están las transcripciones que hizo de Canciones de Schubert, sus fantasías sobre melodías de ópera de varios compositores, las rapsodias y las transcripciones para piano de las sinfonías de Beethoven, si bien éstas últimas no siempre fueron bien recibidas."

 

"En 1840, una extensa y triunfal gira de conciertos por varias ciudades europeas tuvo la particularidad de que en Leipzig fueron rechazadas sus transcripciones para piano de las sinfonías de Beethoven por los asistentes al concierto, entre ellos Wagner, si bien Liszt contó entonces con el respaldo de Schumann y Mendelssohn allí presentes. El incidente, en sí, no tuvo gran trascendencia, pues en cierta forma, por haber sido un primer encuentro con Wagner, facilitó un acercamiento con Alemania que se concretaría al año siguiente, 1841, durante una gira que terminó en Berlín y que precedió al nombramiento de Liszt como 'Kapellmeister' de la ciudad de Weimar".

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De esos años, ciertamente fecundos, están obras como 'Años de peregrinación', tres cuadernos de 'Álbum de un viajero', así como la iniciación de 'Armonías poéticas y religiosas'. Sin embargo, "….aquel período de tranquilidad no fue el final de sus conflictos personales, pues en 1844, poco tiempo después de una corta pero feliz estadía con Marie en Roma, Italia, se produjo el rompimiento de su relación, a raíz de varios ‘affaires’ galantes durante los numerosos y frecuentes viajes del músico por varios países de Europa”. Años después, Cosima, una de las hijas de la unión con Marie d'Agoult, contrajo matrimonio con el director de orquesta alemán Hans von Bülow, uno de los pupilos de Lizst en Weimar.

 

Años más tarde, en 1847, durante una gira por Kiev, conoció a la Princesa Carolyne zu Sayn-Wittgenstein, quien vivió con él la mayor parte del resto de sus días, logrando convencerlo de la conveniencia de orientar sus esfuerzos y actividades hacia la composición de música y la dirección orquestal, en lugar de continuar con sus giras como intérprete del piano. Sin embargo, el romance con la princesa, habría de tener múltiples dificultades de carácter religioso, (nulidad del anterior matrimonio de Carolyne), para definir un matrimonio que nunca se concretó.

Liszt, como compositor, fue el inventor del 'poema sinfónico'. Con un novedoso concepto, 'Metamophosis of Themes', 'la transformación temática', "…una pieza de 'música de programa', se basaría en un tema o temas representativos de alguna persona o idea, y, en tanto la música fuera progresando y las circunstancias imaginadas se alteraran, de acuerdo con el esquema literario o dramático establecido para la composición, aquella cambiaría en su carácter."Curiosamente, es coincidente con la 'idée fixe' de Berlioz y con el 'leitmotiv' de Wagner. Trece fueron los poemas sinfónicos compuestos por Lizst, entre ellos 'Sinfonía Fausto', 'Mazeppa', 'Los preludios', 'Sinfonía Dante', 'Orfeo' y 'Hamlet'.

 

"Liszt llegó a ser, entre 1848 y 1860, director musical en la Corte de Weimar reviviendo la fama que aquella capital tuvo, en tiempos del gran dictador intelectual y artístico que fue Goethe. Durante aquellos doce años hizo de Weimar el centro musical de los seguidores de la música 'avant garde', conocido como 'La Nueva Escuela Alemana', aquellos que eran rechazados por el 'establecimiento' musical de la época. La expresión 'La Música del Futuro' se acuñó, precisamente, en su casa, convirtiéndose así en el más noble y fuerte campeón de Wagner." Además de los poemas sinfónicos, durante los años de permanencia en Weimar se destacan obras de la importancia de 'La Misa de Gran', el 'Concierto Nº1 para Piano', el 2º Tomo de 'Los años de peregrinación', 'Los Estudios Paganini'' y 'Los Estudios de ejecución trascendental', entre otras.

 

"Weimar siguió siendo el terreno ideal para estrechar la amistad con Wagner, pues en 1850, Lizst llevó a cabo el montaje y presentación, en el teatro de Weimar, de 'Tanhäuser' y 'Lohengrin', ésta última dirigida por él mismo". Sin embargo, en 1857 las relaciones con las autoridades de Weimar se deterioraron por diversas intrigas y debido al fracaso de una presentación de 'El barbero de Bagdad’ de Cornelius, todo aquello determinó la renuncia, en 1858, como maestro de capilla de Weimar, y con tal renuncia, finalizó la penúltima etapa en la vida del músico.

En la siguiente etapa, la última en la vida de Lizst, predominó en él un inmenso sentimiento religioso que lo impulsó a recibir las órdenes religiosas menores en 1865. "Desde entonces, se empezó a conocer como 'el abate Lizst', y fue, durante la conmemoración de los 25 años del Conservatorio de Pest, Hungría, que hizo su debut público como tal". La nueva actitud reflexiva en él, significó también la fuente de inspiración para la composición de varias obras de carácter religioso, entre ellas los oratorios 'La leyenda de Santa Isabel de Hungría', y 'Christus'.

En 1867, en solemne ceremonia para la coronación como rey de Hungría del emperador de Austria Francisco José I, se interpretó la obra compuesta por Lizst para tal ocasión, ‘La Misa Húngara de la Coronación’.

 

"Por aquellos días, un conflicto familiar se planteó en la familia de Lizst, a raíz del escándalo que protagonizó su hija Cósima, al abandonar a su marido, el director Hans von Bülow, para ir a vivir con Richard Wagner. Tan amargo incidente, interrumpió la gran amistad entre Lizst y Wagner por varios años, prolongándose hasta su encuentro en 1872, con ocasión de la colocación de la primera piedra de un teatro en Bayreuth, económicamente apoyado por Luis II de Baviera". Con todo, la amistad, en su verdadera dimensión, se restableció en 1876, durante la solemne ceremonia de inauguración del Teatro de Bayreuth, con la primera escenificación de la tetralogía 'El Oro del Rin'. "Allí, ante los numerosos invitados a un banquete, Wagner, señalando a Lizst, pronunció las siguientes palabras: 'He aquí el primero que me hizo depositario de su fe, cuando nadie sabía nada de mí, al hombre sin el cual ustedes quizás no habrían escuchado una sola nota de mi música, a mi querido amigo Franz Lizst'".

 

A la muerte de Wagner en Venecia en 1883, Lizst realizó un gran concierto, en Weimar, en homenaje a su gran amigo y colega. Hungría tuvo la oportunidad de aclamarle, durante el último viaje que el andariego Lizst realizó en 1884 a su país, todavía dando conciertos, después del cual regresó a Weimar para continuar con sus clases.

 

En 1886, Lizst, ya muy enfermo, alcanzó a asistir a la representación de ‘Tristán e Isolda’, en pleno Festival en Bayreuth dedicado a la música de Wagner, pero falleció, en Bayreuth de neumonía, el 31 de Julio de ese año.

Franz Lizst, fue el músico más famoso de su tiempo, y desde aquellos días, se decía que su técnica pianística era la más avanzada de la centuria y, aún ahora, se estima que también del Siglo XX. Por muchos, hoy en día se considera que, como pianista, nunca ha sido superado por nadie.

 

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