El primer adiós a García Márquez, el mexicano de Aracataca

Aunque nunca se nacionalizó mexicano, "era una persona que amaba este país, que estaba muy agradecido y se sentía tan mexicano como cualquier otro", describió Jaime Abello, director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericana (FNPI).

AFP/Ronaldo Schemidt

Ciudad de México, donde Gabriel García Márquez llegó anónimamente en "un atardecer malva" de 1961, lo despide este lunes como un gigante de la literatura con una ceremonia de máximos honores cuyo inicio aguardan ya decenas de admiradores.

Cuatro días después de su fallecimiento a los 87 años, sus lectores podrán despedirse del Nobel de Literatura colombiano entre las cuatro y las siete de la noche en el céntrico palacio de Bellas Artes, antes de que inicie la ceremonia a la que asistirán los presidentes de México y Colombia.

Cuatro horas antes de su apertura al público, unas 40 personas ya hacían fila bajo unas carpas que protegen del inclemente sol instaladas en la explanada frente a Bellas Artes, un espacio reservado al homenaje de los grandes iconos culturales de México.

Felisa Tole, una colombiana que llegó a México hace ocho años, aguarda aún incrédula el momento de decir adiós al gran orgullo literario de su país."Yo no lo puedo creer aún ... por eso vengo. A lo mejor así voy asimilando mejor las cosas", dice Tole a la AFP con la mirada clavada en el piso.

El mexicano Alejandro Marín, profesor de Filosofía en un bachillerato de Guadalajara (oeste), viajó el domingo en la noche a la capital con el afán de conocer más detalles del escritor como persona."De su obra ya sé bastante.

Me interesa escuchar lo que dirán las autoridades sobre él, sobre su relación con Fidel (Castro) por ejemplo, sobre sus críticas al mismo poder (...) También quiero escuchar cosas sobre su vida más íntima y anécdotas. Quiero saber todo lo que pueda sobre él porque fue una de las figuras que marcaron mi juventud", explica. - Primer homenaje - La familia de García Márquez, que ha mantenido desde el jueves un luto privado y recibido sólo a contadas amistades íntimas, llevará a la ceremonia las cenizas del escritor desde su casa del sur de la capital, donde en la mañana del viernes se reforzó la seguridad con una veintena de policías que forman una valla frente a la puerta.

Su viuda, Mercedes Barcha, sus hijos, nietos, Jaime García Márquez -uno de sus 10 hermanos menores- y otros familiares asistirán al primero de los homenajes que recibirá este escritor universal, que continuarán el martes en Bogotá.

A petición de la familia, en la ceremonia se interpretará una selección de piezas de música clásica favoritas de García Márquez -entre ellas de Béla Bartók, Joseph Haydn y Georg Handel- a cargo de dos grupos de cuarteto de cuertos. El palacio estará lleno de las flores amarillas que el escritor siempre tenía cerca como un amuleto contra la mala suerte.

La guardia de honor que recibirá las cenizas de García Márquez estará formada por el embajador colombiano, José Gabriel Ortiz, y Rafael Tovar, presidente del oficial Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México.Se prevé que el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, lleguen hacia las 19H00 para formar una guardia de honor y emitir breves discursos al cierre de la ceremonia.

En cuanto a los invitados, las autoridades mexicanas únicamente han señalado que asistirán miembros del cuerpo diplomático, artistas, intelectuales y escritores, sin precisar nombres. - Más humanista que religioso - García Márquez, que consideraba a México su segunda patria y vivió allí en las últimas décadas, encontró en este país la estabilidad para escribir la mayor parte de su obra literaria, incluida su novela mayor "Cien años de soledad" (1967).

Aunque nunca se nacionalizó mexicano, "era una persona que amaba este país, que estaba muy agradecido y se sentía tan mexicano como cualquier otro", describió Jaime Abello, director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericana (FNPI), fundada y presidida por García Márquez, a la emisora mexicana MVS Radio.

El británico Gerald Martin, biógrafo de García Márquez, encontró este lunes adecuado el carácter laico de la ceremonia que le brindará México."No era un hombre religioso (...) García Márquez se independizó cuando era muy joven. No tenía esas ideas religiosas, era más bien un humanista", describió Martin, autor de "Gabriel García Márquez, una vida" (2009), a la emisora colombiana Caracol Radio.

Las cenizas, una decisión difícil

El presidente Santos partió la mañana de este lunes hacia México acompañado de su esposa, María Clemencia Rodríguez, y su hijo mayor Martín, además de una decena de amigos íntimos colombianos de García Márquez, entre ellos el escritor William Ospina y los periodistas Enrique Santos -hermano del presidente- y Roberto Pombo, director del diario El Tiempo, señaló el embajador Ortiz.

El expresidente colombiano César Gaviria (1990-1994) también se encuentra en la comitiva, confirmó a la AFP una fuente de su entorno.Las autoridades de Colombia también se esmeran en organizar sus propios homenajes a la altura de su escritor más universal.

El propio Santos encabezará el martes una ceremonia solemne en la Catedral Primada de Bogotá, donde se despide a las grandes figuras nacionales, y el miércoles, día internacional del libro, se programó la lectura masiva de "El coronel no tiene quien le escriba" en más de 1.000 bibliotecas públicas, parques y colegios.

Colombia sigue a la expectativa de la decisión de la viuda de García Márquez y de sus hijos Rodrigo y Gonzalo sobre el destino final de sus cenizas, que podrían dividirse entre México y algún lugar de su país como su natal Aracataca (Caribe).

Rafael Tovar informó el lunes que la familia aún no ha tomado una resolución sobre dónde descansarán las cenizas.Barcha "dice que es una decisión muy difícil que en su momento la tomará", señaló Tovar a la televisora Milenio 

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