El renacer de Todos tus muertos

La icónica banda argentina de rock continuará su reencuentro en Colombia luego de 10 años de haberse disuelto. Lo hará este lunes, cuando la noche de Bogotá empiece a despedir la XXII edición de Rock al Parque.

La banda Todos Tus Muertos en su reencuentro en el pasado Jamming Festival 2016. / Cortesía Jamming Festival
La banda Todos Tus Muertos en su reencuentro en el pasado Jamming Festival 2016. / Cortesía Jamming Festival

El público del Jamming, uno de los festivales de reggae más importantes de Latinoamérica, cambió abruptamente cuando Todos Tus Muertos se disponían a tocar. Muchos jóvenes fanáticos de la banda española Green Valley, al término de la presentación del grupo, decidieron abandonar el recinto para dirigirse a otros espacios que ofrecía el festival. Al tiempo, un gentío, visiblemente de mayor edad, ingresaba al escenario principal para presenciar el tercer show en Latinoamérica de una reunión que se dio luego de 10 años, desde que la banda se subió por última vez a una tarima en el Festival Oye Reggae de Argentina. Antes del Jamming, Todos Tus Muertos dijo presente en el Lollapalooza de Chile y el Vive Latino de México.

La banda, referente del ska, el punk y el rock en español de Suramérica, regresó así a un festival de reggae para recordar una juventud llena de rebeldía, amor y vida hippie, mientras Pablo Molina y Fidel Nadal, sus vocalistas, sorprendían a los jóvenes, que los identifican más como figuras de la cultura rastafari en el continente.

Románticas, sobre amor y soledad. Agitadoras, sobre África, los indígenas del continente, Nelson Mandela, el racismo y Jah. Insurrectas, contra el imperialismo, la represión, la dictadura argentina y a favor de la clase obrera. Así eran las letras del grupo, que nació en la década de 1980 y tuvo su mayor esplendor en los 90, cuando recorrió varios países sacudiendo escenarios con un sonido que tenía la provocación del punk y la armonía del reggae. Por esa época, Todos Tus Muertos, conformado también por Christian Fabrizio en la batería, Félix Gutiérrez en el bajo, y Germán Álvarez en los teclados, llegó a tocar con artistas como Manu Chao y Los Auténticos Decadentes, e incluso los cineastas Quentin Tarantino y Reb Braddock tomaron una de sus canciones para la banda sonora de su película Curdled.

No se sienten pioneros, pero sin duda marcaron una época en el rock del continente. Nacieron como una banda que pretendía jugar con los gustos musicales de cada uno, pero terminaron fusionando incluso con rap y ritmos africanos, y grabaron un total de ocho discos y dos registros en directo. Ni los movimientos que se han hecho en la nómina del grupo han logrado opacar la potencia que guarda cada uno de sus acordes ni lo imponente de sus presentaciones. Son, en definitiva, símbolos de una Old School que continuamente medita en por qué una banda de la magnitud que prometía, decidió separarse en el 2000, cuando incluso ya tenía su propio sello discográfico, TTM Discos.

La razón de dicho distanciamiento, cuando la banda llevaba cerca de 15 años de carrera, fue básicamente las diferencias musicales que empezaron a surgir entre los integrantes. “Cada uno quería agarrar para un lado diferente, entonces sólo se fue decantando. La separación que hubo lo obliga a uno a hacer historias diferentes”, dice Fidel Nadal, vocalista de Todos Tus Muertos. Él, por ejemplo, tomó la decisión de alejarse de la banda luego de viajar a Jamaica y explorar allí aspectos más profundos, no sólo de la música de la isla, sino de la cultura rastafari. “Empecé mi carrera como solista y ahí me pude enfocar más en el reggae, en el dancehall, que era lo que quería hacer”.

Y así, justo en la cúspide de su éxito, los integrantes tomaron caminos distintos, aunque la separación no se dio en medio de enemistades. De hecho, un proyecto paralelo con dos miembros de la banda surgió tras la separación. Lumumba (homenaje a Patrice Lumumba, héroe de la independencia del Congo, asesinado en 1961), nació en 1996, antes de la separación de Todos Tus Muertos, cuando Fidel Nadal, su hermano Amilcar y Pablo Molina decidieron juntarse para hacer reggae, aunque muchas de las letras de esta nueva etapa eran muy similares a lo contestatario y armónico de la banda que dio origen al proyecto.

Nadal dice que varios factores desencadenaron en la reunión de Todos Tus Muertos. El primero, el pedido de sus fanáticos, que rememoran los tiempos dorados de la banda y se los recordaban de diferentes formas. El segundo, el propio deseo de los integrantes de volver a tocar y desempolvar esos clásicos que han protagonizado desde furiosos pogos hasta tranquilos momentos de distensión entre amigos.

Y Colombia fue el país elegido para la vuelta de las leyendas del rock latino, que aseguran que desde el primer ensayo para el Jamming Festival recordaron y tuvieron varias sensaciones encontradas. “La hora de llegar a los escenarios fue una experiencia nueva porque fue, después de tantos años, revivir un montón de cosas y acoplarle todo lo nuevo. Todas las experiencias vividas en todos estos años, todas las vueltas dadas, así que fue algo muy emocionante en ese sentido”, dice el vocalista sobre el reencuentro, que tendrá su segunda parte este lunes en Bogotá, cuando empiece a cerrarse el telón del escenario principal de Rock al Parque.

Las presentaciones no son lo único que sella el reencuentro. La banda tiene pensado sacar una nueva producción con canciones inéditas, que ponga la guinda a un postre que se ha cocido en más de 30 años de una convulsa carrera, que ha gravitado entre el “One Love” rasta y el “No Future” punk.

Bogotá, con el Parque Simón Bolívar como ágora, se prepara para acoger una de las presentaciones más esperadas de Rock al Parque, en la que los asistentes de la “vieja guardia” cantarán, saltarán y poguearán recordando su juventud, mientras que los millennials podrán admirar y ser testigos del reencuentro de una de las bandas más icónicas de la música latinoamericana que une a varias generaciones.

 

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