El teatro de las nuevas voces

El Teatro Colón presenta en el mes de marzo una cuota de teatro colombiano que refleja el empoderamiento de las artes escénicas en nuestro país.

Imagen de una de las escenas de la obra "Laurita y las tetas", de Juan Luna, que se presenta el 16 y 17 de este mes en el Colón. Cortesía

El teatro en Colombia parece ser un destello tornasol sustentado por las nuevas voces prometedoras y vitales, gestando un escenario diverso que se fortalece a través de sus creaciones; todo ello se efectúa de manera orgánica, práctica y propia. Hay un  incremento de aquellos que se dedican a las artes escénicas, la creación de grupos, compañías y espacios emergen de una raíz sólida que es el legado de este arte en Colombia,   que le apuestan a la autogestión y a la diversidad de públicos. Es así que el Teatro Colón desea resaltar en una temporada las obras de cuatro directores que en los últimos años han  roto esquemas, siendo críticos y fortaleciendo el gremio.

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Los directores Víctor Quesada, Juan Luna, Johan Velandia y Pedro Salazar proponen una visión propia reflejada en sus obras. En ella, la realidad misma se convierte en inspiración. Acá su opinión sobre las nuevas voces que nutren actualmente el teatro colombiano:

¿Cree que las artes escénicas se han fortalecido en los últimos años en nuestro país?

Juan Luna: Ha crecido en gran parte por los creadores y gestores, que han tenido el deseo y la decisión de hacerlo, y va a seguir creciendo porque ahora se están desarrollando carreras de artes dramáticas en muchas universidades de la ciudad y de allí van a salir cada vez más creadores. 

Johan Velandia: Yo tengo una visión positiva sobre lo que está pasando en el teatro, creo que estamos en un momento contundente, poderoso, nuestros padres del teatro siguen haciendo teatro (…), estamos pasando por un momento bonito que se ha construido desde muchos años atrás y esperamos que siga ese curso tan positivo.

¿Creen que es necesario un aporte mayor por parte del Estado o de entidades privadas hacia las artes escénicas?

Víctor Quesada: Pienso que la autogestión es vital y la verdad, más del 90% de mis proyectos se han desarrollado con financiación propia, con tocar puerta aquí, tocar puerta allá. 

Johan Velandia: Si le diéramos mucha más luz y visibilidad al arte, tendríamos también otro tipo de mentalidad en la población. Si pudieran acceder a la cultura de manera más fácil, si el precio de las entradas al teatro no fuera tan alto, podrían asistir a las salas a ver los contenidos que hacemos nosotros, que hacen otros colegas y tendríamos otra dinámica de proceder.

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¿Qué destaca del teatro colombiano en la actualidad?

Johan Velandia: Destaco la fe que tenemos los creadores y cuando hablo de creadores me refiero a los directores, dramaturgos, actores, actrices, técnicos y gente que piensa que podemos vivir tranquilamente y felizmente del teatro.

Víctor Quesada: Destaco la diversidad en las propuestas en un país que siempre ha criminalizado la diversidad. Me parece un gran avance que estén apareciendo estas nuevas voces y eso yo creo que es la mejor estrategia para traer nuevos públicos porque no todos somos iguales, por eso el panorama es esperanzador.

Juan Luna: Es fabuloso el tema de la cantidad tan diversa de miradas que hay sobre la realidad y sobre la creación de realidad; pero también siento que nosotros los creadores nuevos, en general, tenemos la posibilidad de debatir, de discutir, de alimentarnos y de nutrir el trabajo del otro. 

¿Qué incidencia tiene el teatro en la sociedad?

Johan Velandia: Que de repente nosotros logremos una transformación directa, al menos en nuestras vidas, en la vida de mis colegas y en la de mis compañeros del grupo de teatro, sí. Ese cambio simple produce grandes poéticas que a  un público desprevenido muy seguramente lo transformará, al menos durante dos horas de sus vidas caóticas y frenéticas.  

Juan Luna: El público del teatro en general  es muy pequeño, pero para esas personas que van a ver las obras,  sí hay posibilidad de que por lo menos haya una  transformación y una reflexión. Algo los toca, los hace pensar, los hace reflexionar y eso ya es un montón.

Víctor Quesada: Honestamente, ninguna. Pero sí creo que una sociedad que no tenga teatro es una sociedad que también está coja, por eso es vital poder seguir haciendo teatro. Yéndome para el otro lado, diría: para nada, es inútil, pero lo inútil es casi siempre bello.

 

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