El teatro, el contacto físico y la vida hecha cuadritos

Estuvimos en una clase de Arte Dramático en plena cuarentena. Profesora y alumnos hablan de la dificultad de sacar adelante un oficio que requiere del contacto físico.

Este texto es la versión escrita de una entrega reciente de #DiarioDeUnaCuarentena.

El día para Alejandra Guarín, profesora del programa de Arte Dramático de la Universidad Central, se inicia a las 5:30 a.m.  A esa hora y luego de bañarse y alistarse, empieza a ultimar los detalles para la clase de Movimiento que se inicia a las 8:00 a.m.

La crisis generada por el COVID-19, además de poner en aprietos a la salud y la economía del país, nos alteró las rutinas y las formas de relacionarnos con el mundo. Para el caso de Guarín y sus estudiantes el tema no es de fácil trámite, sobre todo si se tiene en cuenta que el teatro es un oficio que requiere del contacto físico. De la presencia del otro. 

“Estamos trabajando de una manera totalmente nueva para mí, que es a través de videos y obviamente el trabajo individual, que no tenía nada que ver con lo que se hacía antes. Anteriormente trabajábamos en un espacio amplio, con contacto físico, en parejas o coreografías colectivas. Ahora ellos han tenido que ir a sus casas y buscar el mejor espacio para trabaja solos”.

Por estos días Guarín y los estudiantes trabajan en la adaptación de “Yerma” una obra de Federico García Lorca. “Buscamos articular el movimiento a la obra. Algo así como traducir la obra en movimiento”, dice la profesora.

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Por estos tiempos, literalmente, la vida está hecha cuadritos. Las reuniones de trajo y estudio se hacen frente a una pantalla de computador en la que los participantes ocupan, cada uno, un cuadrito de la pantalla. Para estos profesionales del arte no es la excepción.

“Estar solo es muy duro. No tener una referencia ahí en frente, es mu jodido y es el trabajo que tenemos que hacer ahorita. Se me está dificultando bastante”, dice uno de los estudiantes.

“Lo que yo hago es imaginarme al otro y ver cómo reacciono a eso. Escuchar la música y ver cómo solvento la ausencia del otro”, responde una de las compañeras de clase.

Lo que intentan mostrar en escena, por casualidad, se semeja mucho a las sensaciones que decimos sentir. “Culpa e impotencia por no poder hacer nad. Rabia, mucha rabia”, manifiesta otro de los estudiantes. El joven habla de “Yerma”, no del COVID-19.

“Este trabajo aislado ha tenido de, todas formas, para mí, dentro de lo negativo, algo positivo: me ha obligado a relacionarme con los medios digitales, cosa con la que era ajena. No tenía ni idea de las plataformas. He tenido la oportunidad de reforzar el trabajo individual, reforzar mi práctica. He buscado posibilidades también de transmitir mis prácticas a través de videos en YouTube o Facebook”, agrega Guarín. Le invitamos a leer: Seki Sano, el director japonés de teatro que expulsaron de Colombia por ser comunista

La cuarentana obligó a que un sector de las artes se reinventara. Hace unos días se llevó a cabo el Festival Virtual de Teatro. Alejandra Guarín y su novio, el director de cine Miguel Urrutia, adaptaron un corto de cine a teatro. La obra se transmitió en vivo por un canal de Instagram.

“Kiosco Teatral tuvo la iniciativa de hacer un Festival Virtual de Teatro. Fue un maratón. La obra, que se llama “En Cuarentena” y la quisimos articular al festival. Es la historia de una profesora y su alumno, que está paniqueado por todas estas noticias falsas, entonces entran en estados de locura pensando que vienen cosas del otro mundo que nos pueden afectar en estos momentos”, dice.

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El proyecto hace parte de “Misterios Inexplicables”. Miguel Urrutia habla del asunto:  “El cine es probablemente el medio más importante que podríamos tener nosotros para luchar contra la desinformación, porque el marco de ficción es el único contraste que tenemos con la realidad. Llega un punto en que la realidad es tan dura que no la podemos creer y eso lo estamos viviendo en este momento.

Estamos viviendo imágenes del mundo que son tan fuertes que resultan ser increíbles. Cuando nosotros polarizamos eso desde el marco de la ficción, estamos creando un punto de referencia que nos permite entender nuestra propia realidad y también que nuestra fantasía escape. No hay mejor forma de conectarse con la realidad que entender cuáles son esos marcos que existen entre la fantasía y la realidad y creo que el cine es el medio más importante para eso”.

¿Siente miedo?, le pregunto a Alejandra Guarín

Si siento miedo, pues de todo lo que está pasando a fuera. Me siento como encapsulada, oigo a veces como cosas que suceden a fuera, por el barrio Santa Fe, escuchamos las revueltas que hay y el caso de imaginarme todo lo que puede estar pasando y tengo pánico de salir, estoy todo el tiempo lavándome las manos, echándome alcohol, porque en qué  momento le pude caer a uno esto.

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Joseph Casañas - @joseph_casanas

Cultura

El teatro, el contacto físico y la vida hecha cuadritos

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