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Ela Cuavas: un silencio que inquieta

Su seriedad existencial es proporcional a la profun­didad y a la crudeza lírica de que está hecha su obra poéti­ca, que una vez leída, no permite que el lector quede sereno como si no hubiera leído nada. Acaba de ganar el XX Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus.

La poeta cordobesa Ela Cuavas, ganadora recientemente del premio de poesía Eduardo Cote Lamus. Sandra Luz Páez Clavijo

 

Ela Cuavas es una poeta del Caribe colombiano que creció en el Encuentro Internacional de Mujeres Poetas evento que nos ha permitido cosechar y ver crecer una amistad serena y profunda. Nacida en Montería, octubre de 1979 es  poeta y ensayista, Licenciada en español y literatura de la Universidad de Córdoba. Es una mujer parca y muy observadora. Pero con los seres cercanos, tiene siempre las palabras agudas y llenas de un humor maravilloso que acompaña de un marcado acento caribe. Su seriedad existencial es proporcional a la profun­didad y a la crudeza lírica de que está hecha su obra poéti­ca que una vez leída no permite que el lector quede sereno como si no hubiera leído nada. Acaba de ganar el XX Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus y aprovecho esta feliz coyuntura para rescatar una entrevista que le hice para la antología Luz y Sombra, memorias del Encuentro Internacional de Mujeres Poetas del año 2014 de Ediciones Corazón de Mango.

Si está interesado en leer más sobre poesía en Colombia, ingrese acá: Poesía Nativa

He aquí sus visiones sobre la vida, la poesía y el arte en general:

1

Es difícil precisar cuándo se empieza a escribir. Uno simplemente comienza plasmando sentimientos o expe­riencias que lo marcan, como una necesidad de comunicar algo, comunicarlo a quién no sabemos, a veces simplemen­te es una explicación que nos damos nosotros mismos.

2

Yo creo que los temas de mi poesía son los temas univer­sales: amor, muerte, dolor, alegría. Y creo también que la escritura, sobre todo la de poesía se nutre o debe nutrirse de la vida del autor, así pues hay mucho de mi infancia y juventud en ella.

3

Siempre he creído en el arte por el arte, nunca he hecho poesía comprometida ni nada que se le parezca, pero ob­viamente el momento histórico que le corresponde a cada escritor se va a reflejar de alguna manera en su obra aunque este no lo quiera.

En mi primer libro se nota mucho la desesperanza de alguien que vive en un lugar conflictivo, creo que de esta manera influyó la situación del país.

4

Siempre me acompañan, siempre vuelvo a Pizarnik, Gómez Jattin, José Asunción Silva, Georg Trakl, Paz, Mon­tejo, Vallejo, John Jairo Junieles, entre otros.

5

Yo creo mucho en algo que dijo, si no estoy mal Albert Camus, la escritura comienza donde termina el pensa­miento, entonces para mí el poema debe ser producto de la reflexión, de un trabajo de pensamiento de lo que quere­mos comunicar, cuando este proceso está claro las palabras van llegando, las vamos escogiendo para hacer del poema un todo que comunica una emoción.

6

Estamos en una sociedad que aún no logra desterrar el machismo de sus entrañas, esto hace que el arte de las mu­jeres sea poco valorado, esto no creo que vaya a cambiar mucho, por lo tanto las mujeres debemos levantar la voz para dar a conocer nuestro trabajo hecho de manera seria y disciplinada.

7

Cereté para mí es mi primera escuela poética en donde he aprendido mucho; allí he conocido el trabajo de poetas muy importantes a nivel nacional e internacional, también he dejado escuchar mi voz y he aceptado recomendacio­nes que me han servido para crecer.

8

La pintura es poesía sin palabras, no pinto pero creo que me hubiera gustado tener talento para ello; pienso que son dos artes que pueden llegar a complementarse. Creo que una es metáfora de la otra.

Si está interesado en leer más sobre poesía, ingrese acá: Paciencia o poesía

Ejercicios de la muerte

Un escritorio, unas cuantas fotos, un libro de poemas; unos niños intentando crear un nuevo mito cosmogónico que no tenga nada que ver con Cristo.

Otro invierno que se despeña por la ventana a fuerza de plegarias. Este año tampoco tendrán pan los campesinos.

II

Una mujer de cuerpo esbelto, sus uñas crecen en señal de esperanza. La amenaza de locura perece que la abandonó, también desaparecieron las cicatrices de sus muñecas.

Demasiado tarde para coquetear con la muerte.

III

La mujer, ahora sometida a una voluntad ajena. El invier­no ha menguado. ¿Será que este cambio es una muerte más terrible? ¿O una soterrada forma de suicidio?

***

Publicaciones:

Su primer libro de poesía, Juntar los huesos, fue publicado dentro de la colección Vo­ces del fuego, Testigos del Bicentenario de la Edi­torial Pluma de Mompox de la ciudad de Carta­gena en el 2011.

La revista de poesía Exilio de la ciudad de Bogotá publicó en 2014 la Antología Músicas lejanas. Algunos poemas suyos han sido traducidos al alemán por KarinaTheurer. Poemas y entrevistas a la escritora Cuavas aparecen en las antologías Sombra y Luz (2014) Las Ursulas que sostienen la casa (2015); La infancia recobrada (2016); Cereté destino poético (2017) de Ediciones Corazón de Mango.

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Beatriz Vanegas Athías

Cultura

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