Alain Maratrat, de paso virtual por Colombia

Noticias destacadas de Cultura

El reconocido discípulo de Peter Brook, el actor y director de origen francés, Alain Maratrat reflexiona sobre cómo construir un mundo con lo que se tiene y de qué manera se aporta a través del teatro.

La palabra maestro, reflexionaba hace algunos meses, tiene y tendrá en muchas culturas un sentido tan sólido que aquellas que se permitan conservar algunas raíces tradicionales podrán estar mejor preparadas para la revolución de los tiempos. Hoy que debemos mirar la vida por las ventanas de nuestros ordenadores parece que esta pequeña premisa cobra de nuevo importancia. El mundo es otro, la catastrófica condición de vernos en el encierro, de cerrar nuestros espacios sociales y de perder a diario amigos y familiares, nos ha invitado a pensar de nuevo el mundo que habitamos y para el que creamos. Crear incluso, ha tenido que modificar sus medios. Necesitamos adaptarnos, pero también necesitamos aprender a retener nuestras raíces. 

Alain Maratrat es un actor y director de origen francés, que se ha destacado tanto por sus interpretaciones, como por sus puestas en escena; trabajó por más de dos décadas con el Centro Internacional para La Investigación Teatral, dirigido por el reconocido Peter Brook, uno de los directores de teatro más importantes de la escena mundial contemporánea. Después de su último paso por Colombia, entre febrero y marzo del presente año, con uno de sus talleres para el desarrollo del actor, interrumpido forzosamente por el cierre de fronteras causado por la COVID-19, Maratrat regresa de manera virtual, para concluir el trabajo iniciado.

Será una versión virtual de carácter gratuito el próximo jueves 6 de agosto a las 7:30 p.m., que mostrará los procesos realizados con actores y actrices  colombianos, dentro de los que se destacan Cony Ucros, Andrés Rojas, Mábel Moreno y Natalia Bedoya, entre otros. Las muestras tendrán como preámbulo un conversatorio en el que abordará preguntas como: ¿De qué manera se puede aportar a través del teatro? Y realmente, ¿por qué es importante seguir haciendo teatro? Para Maratrat con el fenómeno de la pandemia “Toda la vida paró y fue una oportunidad de preguntarse cuál era su objetivo real aquí y qué es lo realmente esencial…”, para salir de Colombia transformado y “No hacer lo mismo que hacía antes de todo esto”.

Le recomendamos leer Episodios rolos (II)

Reconocer, a pesar de la distancia, a los grandes maestros resulta trascendental para no perder el faro de nuestro devenir, sabemos que muchas cosas ya no volverán a ser lo mismo, es deber del tiempo ir mudando de piel, y el nuestro, apropiarnos de aquello que no debe dejar de permanecer con nosotros.

Maratrat se formó en el Instituto Nacional de las Artes del espectáculo en Bruselas (INSAS), de donde saltaría dos años más tarde a trabajar en la compañía de Brook en la que permanecería por más de veinte años. Su relación con Brook lo llevaría a entender el trabajo del actor incluso por fuera de los escenarios y a entender que el arte del espectáculo se aprende atendiendo la verdad como prioridad en la creación: “Yo aprendí algo, ser real, ser verdadero. Esto significa responder a una necesidad que está en el momento. Algo que de repente vive y además aporta una realidad muy especial, que no es teatro”. 

Muchos años después de dejar la compañía de Brook, el trabajo de Maratrat ha pasado de la actuación, a la dirección y la formación, su eje central ha sido el de transmitir un legado fuertemente aprehendido en su humanidad. El actor debe habitar el espacio de la verdad y esto solo es posible a través de un riguroso estudio de nuestro propio cuerpo, un estudio que no es siempre racional, pero que siempre nos provoca una conexión distinta con nuestro entorno.

Le sugerimos leer “Les Humeurs”, una obra que contiene la persistencia de dos materias vivas

“El pensamiento es absolutamente automático, la emoción está constantemente aprisionada por el miedo porque en la vida no existe espacio para abrirnos. Distinto es cuando estamos en la montaña y podemos encontrar el silencio; entonces el silencio es la influencia de algo que es más grande que nosotros mismos. Hay algo en ese silencio que no viene de cualquier lado y es como si algo se detuviera y realmente pudiéramos sentir. Un espacio para aquietar la emoción y el pensamiento, solo allí es posible que nazca el impulso verdadero”. 

Quizás el confinamiento nos haya hecho cambiar los ritmos de la vida, y ahora estemos alejados de muchas de las personas con las que convivimos a diario, pero también ha sido la virtualidad una opción para cruzar las fronteras de nuestra casa, para reconocernos como habitantes del mundo y para entendernos a pesar de la distancia. Hablar de teatro y de la vida, una opción para seguir entendiendo nuestro tiempo.  

Comparte en redes:

 

Temas Relacionados

Alain MaratratTeatro