La escena del drama

Un asistente de Michael Jackson describió el jueves en el juicio a Conrad Murray, médico de la estrella, una caótica escena en la que el doctor le ordenó que eliminara equipo médico de la habitación de su jefe, a quien daba masajes cardiopulmonares con una mano.

Alberto Álvarez, director de logística de Jackson, dijo que Murray le pidió que le ayudara a sacar unas ampollas y una bolsa de solución salina que contenía una “sustancia de color blanco lechoso”, colocada en un dosificador por goteo para vía intravenosa junto a la cama de la estrella. El sedante Propofol, que causó la muerte por intoxicación de Jackson, tiene un color blanquecino que llevó al cantante a referirse a él como “mi leche”. Cuando Álvarez entró a la habitación de Jackson el día de su muerte, el 25 de junio de 2009, porque Murray había alertado que el cantante había tenido “una mala reacción”, vio al artista “echado en su cama con sus manos extendidas, los ojos ligeramente abiertos, con las palmas extendidas y la boca abierta”. Murray le estaba dando masajes cardiopulmonares “usando una sola mano”, la izquierda, dijo Álvarez en la Corte Superior de Los Ángeles. Detrás de él llegaron dos de los tres hijos de la estrella, Paris y Prince. “Paris gritó ‘¡Papi’. Estaba llorando”, narró Álvarez en un emotivo momento en el juicio, que podría durar cinco semanas y enviar a Murray a la cárcel por un máximo de cuatro años si es hallado culpable de homicidio involuntario. “¡No los dejes que vean a su papá así, llévatelos!”, contó Álvarez que le ordenó el doctor. El asistente narró que sacó entonces a los niños del cuarto y, al volver, el doctor “cogió un puñado de ampollas (...) y dijo: ‘Aquí, pon éstas en una bolsa”.

 

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