“En la escritura encontré mi voz”

Una de las curiosidades de la Feria Internacional del Libro de Bogotá es encontrarse a una joven de 14 años con dos libros publicados. Esta es la historia de la escritora caleña Carolina Palacio Ramírez.

Carolina Palacio tiene 14 años, está en décimo grado y quiere estudiar dirección cinematográfica. / Juliana Muñoz Toro

Antes de saber escribir, Carolina Palacio le dictaba a su mamá las historias que se le ocurrían, sus propias versiones de los cuentos de hadas. Antes de saber leer, le pedía que todas las noches le leyera un libro fantástico. Cuando la biblioteca se agotó, volvía a empezar. Y nunca se cansó.

Con el tiempo, sus historias se hicieron más complejas y largas. Un día se imaginó que su planta favorita, a la que llama Evangelín, se transformó en un ser mágico que la llevaba a conocer su propio mundo. Con diez años de edad, “tenía la cabeza llena de ideas” y escribió en tres meses un libro sobre Evangelín.

Encontró que la escritura “era un lugar en el que no iba a ser juzgada”, que la poesía —su otro género predilecto— también se expresaba con el cuerpo, que tenía una presencia. No dejó de imaginar, no podía. Entonces, a los 13, escribió la novela de aventura La cascada dorada y los muros de cristal, dos veces más larga que la primera y que le tomó dos años de trabajo. En esta también quiso pensar en una realidad, como una enfermedad terminal, pero sin perder los elementos fantásticos. “¿Se lo pueden imaginar? Vagar en el espacio sin necesidad de aire”, dice uno de sus fragmentos favoritos.

Ahora tiene 14 años, está en décimo, quiere estudiar dirección cinematográfica y sus libros ya hacen parte del plan de lectura de su colegio para tercero y cuarto grados. No están bajo el nombre de ninguna editorial, son los padres de Palacio quienes la han respaldado. Es justamente la autopublicación lo que está cambiando las dinámicas editoriales hoy en día, pues genera una democratización de las letras, acorta la distancia entre el escritor y el lector y se abre a un mercado en el que no hay gustos iguales.

Para Carolina Palacio (pabellón 6, segundo piso, estand 508), el género fantástico tiene una razón de ser: “Si se han inventado la guerra, ¿por qué no inventarse algo bueno? ¿Por qué no volver a la magia de lo sencillo? Además, no conocemos todo, puede que esto que estoy contando exista en algún lugar del universo”.

J.R.R. Tolkien, uno de los grandes escritores de este género, decía que “La fantasía creativa (…) puede abrir tu cofre del tesoro y dejar que todas las cosas bajo llave vuelen como pájaros que salen de su jaula”.