Estrategia al posconflicto, un diálogo entre artistas

Estrategia de respuesta rápida es la actual exposición en Desborde Galería que reúne a más de veinte artistas que dialogan entorno al conflicto armado en Colombia en tiempo de posconflicto.

La exposición "Estrategia de respuesta rápida- business war business", es una propuesta curada por Gilberto Hernández, Julián Santana y Santiago Rueda que se presenta hasta el mes de octubre en Desborde Galería.

Imágenes borrosas se aparecen en frente de los rostros colombianos cuando se desconoce la huella de un conflicto del que se habla pero no se discute a fondo, del que se nombra sin haberlo vivido en carne propia, o del que se menciona sin tener evidencias de lo dicho masivamente. Con esa idea  de carecer de información sobre el conflicto armado en Colombia, acontecimientos que han conformado una historia que contextualiza la situación que hoy nos cobija a todos en esta tierra que parece no pertenecerle a nadie, aparece una estrategia propuesta por artistas para reunir proyectos artísticos que desde varios puntos de vista evidencian la continua lucha, los estragos que deja la guerra, reflexiones y realidades vividas en más de sesenta años.

De esta manera y partiendo de ello, aparece la exposición Estrategia de respuesta rápida- business war business, una propuesta curada por Gilberto Hernández, Julián Santana y Santiago Rueda que se presenta hasta el mes de octubre en Desborde Galería, un espacio de arte contemporáneo y fijado en proyectos de investigación:

“Tenemos un enfoque orientado a realizar proyectos en donde nos interesan las obras de los artistas que visibilizan situaciones sociales. La idea es tener obras que evidencien esa otra realidad que no se muestran en todos los medios y sobre todo miradas de artistas, quienes siempre tienen una mirada crítica”. Comenta el director y curador de la muestra Gilberto Hernández sobre el propósito que tiene Desborde Galería frente a los proyectos que se exponen en este lugar y que se encuentra ubicado en la zona norte de la localidad de Chapinero.

Con el ojo puesto en obras que visibilizan estados críticos, deciden traer a Desborde varios proyectos en los que se expone frente a temas como el TLC con la exposición Con la comida no se juega (2013), Extinción de dominio (2014)  que hablaba sobre especies en vía de extinción, o sobre la explotación minera con la muestra Des-Minado que estuvo en la galería en el mes de marzo del presente año y que actualmente se encuentra expuesta en el Museo de Arte del Tolima.

“Cuando realizamos Des-minado la gente pensaba que se trataba de una exposición sobre  las minas antipersona, que en algún momento trataremos ese tema e inclusive puede ser el hilo conductor con esta exposición que tenemos actualmente”. Agrega Hernández cuando explica que cada uno de los proyectos es un diálogo abierto que se conectan uno con el otro y en esta ocasión, Des-Minado tuvo una gran conexión con el proyecto que actualmente se lleva a cabo en la galería y que responde a una contextualización del conflicto armado en Colombia, pensándolo desde la acción oportuna de un posconflicto que se lleva a cabo.

Estrategia de respuesta rápida como se titula la exposición, evidencia obras que pertenecen a esa etapa de conflicto y que pretenden dar una respuesta sobre la implementación de los recursos que en el mes de enero se anunciaron serían de 470 millones de dólares y que de manera no acelerada se ponen en práctica  actualmente.

“Se asume que desde lo institucional hay que mostrar una imagen del conflicto que ha terminado y para ello se requiere una especie de memoria exprés que se aglutina en un solo lugar y que hace  pensar que se acabó el conflicto. Nuestra crítica habla de eso al respecto, tomar un montón de memoria y archivo e ironizar frente a esa idea de un conflicto que va a terminar”. Agrega Julián Santana curador y artista de la exposición sobre lo que se podrá encontrar en la muestra.

23 artistas componen esta exposición, caricaturas, foto-reportajes, documentos de archivo e instalaciones que construyen memoria frente a esta historia amarga de Colombia. Al inicio de la exposición se encuentra la obra del artista Daniel Poveda, una máquina de escribir que contiene un extenso papel que gira entorno a la carta escrita en 1964 por el comandante de la guerrilla Manuel Marulanda Vélez y dirigida al entonces presidente Guillermo León Valencia antes de que ocurriera la “Operación Soberanía” en Marquetalia. El artista recurre a documentos de archivo relacionados con este hecho en particular y los aglutina dentro de esta máquina de escribir, con textos que van desde  1964 y hasta la fecha.

La fotografía del artista Jaime Ávila titulada 36 Artistas plásticos fueron secuestrados en pleno campo de batalla (2011), una representación  del secuestro a algunos artistas plásticos que realmente parecieran estar “auto-secuestrados”, una evidente crítica frente a la situación y a la visión que se tiene sobre las personas de izquierda. En la obra se visualiza en sus cabezas verdadero pelo humano que asemeja la composición con una clase de bestias encerradas en medio de la selva y que se desprende de uno de los proyectos más ambiciosos del artista que titula Bestiarios.

La obra del artista y curador de la muestra Julián Santana inspirada en los hechos violentos ocurridos en el Cauca, el conflicto visto desde la iglesia literalmente y desde ese sinsabor que deja la fe cuando los hechos hablan por sí solos. Una instalación  que consta de dos fotografías; una es el rostro de Cristo que en el medio tiene el agujero de una bala que se conecta a unos audífonos de un avión Cessna  utilizados  para la fumigación de plantaciones ilícitas y que hace referencia a un avión que tumbó las FARC en el año 1995. De esta imagen se escuchan diálogos de Camilo Torres, el Papa Francisco y del sacerdote del municipio Cajibio sobre esa idea de revolución frente al  cristianismo; la otra imagen es una fotografía de una virgen rota que en su interior tiene audios de guerrilleros y militares pidiéndole ayuda a Dios antes de ser asesinados.

“La gente es muy católica y relacionan la esperanza con lo religioso, esta es la esperanza puesta en imagen que está siendo afectada por ese conflicto. Si le disparan a la frente al Cristo que es como la referencia entonces, ¿qué se puede esperar?” Comenta el artista sobre su obra.

Documentos, historias y memorias revelan una guerra sinfín y los artistas se apropian de ello para darle un contexto sobre el conflicto armado en Colombia visto desde Desborde Galería, el territorio como mediador y posible conexión entre varias problemáticas que someten al país y que en Desborde Galería va teniendo una línea curatorial fijada en la tierra vista desde los ojos de artistas.

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