La Fiesta de la Música se tomó a Colombia

Entre el 21 y 23 de junio se celebró la Fiesta de la Música en diferentes ciudades de Colombia.

Totó La Momposina.
Totó La Momposina.

En Francia, la llegada del verano se celebra con música. No es para menos, después de una larga temporada de frío, lluvia y nieve, sentir calor y ver el sol se convierte en una gran alegría. Por eso crearon la Fiesta de la Música, un evento que reúne a todos aquellos que han hecho de este arte su proyecto de vida.
No importa que no sean profesionales, los aficionados también están invitados a participar. El día elegido para la celebración es el 21 de junio, cuando se presenta el solsticio de verano, es decir, el día más largo del año. La música es la gran protagonista y las calles de las ciudades francesas, testigos de la alegría que trae el buen clima.

Al principio era una fiesta netamente francesa, pero con el tiempo otros países quisieron unirse a la celebración y fueron bienvenidos. Colombia también se unió a la fiesta. Desde hace diez años, Medellín tiene su propia fiesta de la música. Bogotá empezó el año pasado. En 2013 se celebró la segunda versión de este evento en la capital colombiana, con el apoyo de la Embajada de Francia en Colombia, la Alcaldía Mayor de Bogotá, el Ministerio de Cultura y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, entre otros.

En Colombia no festejamos la llegada del verano porque no tenemos estaciones, pero afortunadamente durante este fin de semana dedicado a la música, el sol nos acompañó. Fueron tres días de fiesta -21, 22 y 23 de junio- en los que los bogotanos pudieron disfrutar de conciertos gratuitos en once localidades diferentes: La Candelaria, Santafé, Chapinero, Kennedy, Tunjuelito, Engativá, Fontibón, Usaquén, Suba, Teusaquillo y Mártires. Hubo opciones para todos los gustos y todas las edades. Tanto los centros comerciales como los museos, parques, iglesias, teatros y bibliotecas se convirtieron en los escenarios perfectos para que algunos colombianos, que aún no habían tenido la oportunidad de mostrar su talento al público, se dieran a conocer.

Anualmente se abre una convocatoria para que los aficionados y profesionales de la música se inscriban y puedan hacer parte de esta fiesta. Este año las agrupaciones ganadoras provenían de diferentes géneros musicales: hip-hop, infantil, jazz, metal, clásica, colombiana, electrónica, tradicionales del mundo, vocal, pop, reggae y rock. Los amantes de este arte no pudieron quejarse porque tuvieron de dónde escoger y tres días para asistir a varios conciertos.

Cada fiesta de la música se caracteriza por tener un padrino artístico. Este año la fiesta salió premiada pues tuvo un padrino, Yuri Buenaventura, y una madrina, Totó La Momposina. Estos dos artistas fueron los encargados de impulsar el evento para que más personas se unieran a la celebración. El objetivo era mostrar la diversidad cultural que nos caracteriza; además, descubrir que la música es un pretexto para unirnos y compartir sin importar las diferencias sociales que en el día a día nos alejan.

La música no sólo fue protagonista en Bogotá, también lo fue en ciudades como Medellín, Cali, Cartagena, Bucaramanga, Valledupar, Barranquilla, Pereira y Manizales. Cada vez más colombianos pueden acceder a estas manifestaciones culturales que, en algún momento, fueron privilegio de unos pocos. Las posibilidades se amplían cada año y los aficionados y profesionales están invitados a entrar en esta fiesta. Aquí no se apoya únicamente a los que han estudiado, también se les brinda la oportunidad a aquellos que por su cuenta han aprendido este arte. Basta querer y tener la disposición para participar y serán bienvenidos el año entrante.