Septiembre de jazz

Hablemos de improvisación: Improvisar

En septiembre, el mes del jazz en Colombia, presentamos una serie de improvisaciones con palabras de algunos de los más reconocidos músicos de la escena jazzística nacional.

Sebastián Arango es pintor y guitarrista de jazz. Estudió en el Conservatorio Manuel de Falla en Buenos Aires, Argentina.Cortesía

Improvisar. Explorar lo desconocido. Una forma diferente, un aprendizaje directo. Colorear sin números, salirse de las líneas, componer e interpretar al tiempo, crear en el momento. Jugar. Materializar la imaginación en un punto específico de tiempo, eligiendo libremente cuánta libertad.

Improvisación. Del latín improvisus, o "sin previo aviso". (Prefijo in, indica negación. Pro, hacia adelante en el espacio o en el tiempo. Visus, ver. Y ción, la acción o efecto).

Improvisar. Una especie de visión futura, una máquina del tiempo. La acción y efecto de ver el mañana antes de verlo. Un crear mientras se crea, donde el movimiento y la intención emocional suceden en sincronía. Una interacción directa entre emoción, creación y movimiento.

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Improvisar. Expresar un mundo interior, usando los elementos que haya en el momento para moldear y direccionar la energía de la emoción.  

Improvisar. Para enfocarse, para dejarse llevar o entrar en estado de flow, estado de no pensar.

Improvisar. Respirar y percibir, mirar sin los ojos, escuchar adentro, explorar. Sobre todo, sentir. Emocionarse y emocionar. Vibrar con cada sutileza, también poder regalar absolutamente todo al presente. Se trata del sentir mientras se hace, de la emoción del que lo ve.

Improvisar. Una habilidad, algo que se puede aprender y enseñar, que aplica a todas las artes y actividades creativas. Improvisar ayuda a conocer mejor el medio, la técnica, los materiales, los procesos e instrumentos involucrados en el momento. Ayuda a crear un balance entre la introspección y la expresividad, es un vivir sin filtros, un superar los miedos, un entendernos humanamente.

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Improvisar para descubrir la sutileza que de otro modo es difícil de encontrar. Para entender las paradojas entre realidad y sueño, entre creación y consumo, entre lo que llamamos locura y lo que entendemos por sociedad. Bailar. Entre el caos y el orden, entre la experiencia en el planeta y lo que aún desconocemos. Profundizar. En la exploración e innovación, pero también cultivar reflexión, educación directa e indirecta, expandiendo la conciencia humana en general.

Improvisar. Buscar directamente valores como la libertad, la paciencia, la aceptación, la simpleza, la integridad. Desapegados del resultado, enfocados en el momento presente, disfrutando el proceso más que sus frutos. Alerta y preparados para lo que venga, siendo unos con el universo, sintiendo más, sin pensar tanto, congruentes, mejor intencionados, mejorando los impulsos, las pasiones y todos los niveles de comunicación. 

Improvisar. Abrazarse con espontaneidad.

 

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