Historia de la literatura: “Orestiada”, de Esquilo

Noticias destacadas de Cultura

Sobre la tragedia griega y “Orestiada”, una de las trilogías más famosas y representadas de la historia del teatro.

En esta ocasión me voy a referir a uno de los principales exponentes de la tragedia griega: Esquilo, nacido en el año 525 a.C. en el pueblo de Eleusis, en la antigua Grecia. El dramaturgo murió alrededor del año 456 a.C., fue un veterano de guerra de la famosa batalla de Maratón y es considerado como uno de los tres dramaturgos más importantes del período, junto con Sófocles y Eurípides. Pero antes de revisar la obra del afamado autor, vale la pena recordar algunos aspectos del género, ya que la tragedia griega constituye la columna vertebral del teatro moderno y es, sin duda, uno de los referentes fundamentales de la historia de la literatura occidental.

Le sugerimos leer: Colombia en suspenso

Se trata de una modalidad de representación dramática que se desarrolla en Atenas durante el siglo V a.C. El término “tragedia” ha sido materia de los estudios literarios en diversas ocasiones y no se puede hablar de una definición, por lo menos a partir de la etimología del término τραγῳδίᾱ (tragōidós), que significa canción a la cabra. Se desconoce la razón por la cual se denomina este tipo de representación de esa manera, aunque sí sabemos que su apogeo se dio en Atenas durante las festividades a Dioniso (dios de la vendimia, del vino, luego llamado Baco en la mitología romana). De otra parte, varios académicos equiparan la palabra “tragedia” a representación teatral, es decir, su significado se ciñe a la forma mas no al contenido.

El profesor estadounidense Grant L. Voth se refiere a la tragedia griega como una obra de teatro escrita y representada en verso, que se representa con actores individuales, un coro y un corifeo (el que dirige el coro), cada uno con funciones específicas. La trama argumental, con frecuencia, dispone el tránsito de sus personajes de la felicidad a la infelicidad. Aunque esto es relativamente cierto, porque en algunos casos la historia termina con un final feliz, a pesar de los hechos trágicos que la rodean. Pero también expone a sus protagonistas a decisiones de orden moral y ético, ya sea por el conflicto entre leyes divinas y humanas o pugnas entre divinidades o su interacción con los mortales.

Pues bien, Esquilo escribió una de las trilogías más famosas y representadas de la historia del teatro: Orestiada. Son tres obras que forman parte del ciclo. Los antecedentes desde el punto de vista argumental son los siguientes: antes de partir a luchar en contra de Troya, Agamenón (rey de reyes aqueos) había sacrificado a su hija Ifigenia, porque la diosa Artemisa así se lo exigió a cambio de otorgarle vientos favorables para la navegación rumbo a Troya. Clitemnestra, su esposa, nunca le perdonó el haber matado a la hija de ambos.

La trilogía se centra en diversas cuestiones morales que se circunscriben alrededor de este asesinato y las difíciles elecciones y consecuencias para los personajes. Incluso desde los antecedentes mismos, Esquilo ya rezuma dilemas éticos casi imposibles de resolver: Agamenón tiene la orden divina de sacrificar a su hija para que el ejército logre llegar bien a su destino, en ese sentido tiene que hacer primar el interés de su pueblo sobre el amor filial. En cualquier caso, los efectos serán terribles y este es usualmente el meollo de la tragedia griega: decisiones imposibles.

Le sugerimos: Conozca el estado de los museos de Bogotá durante la pandemia por coronavirus

La primera obra de la trilogía se llama Agamenón. Su eje temático gira alrededor del asesinato de Agamenón luego de su regreso después de terminada la guerra de Troya. Clitemnestra y Egisto, su nuevo amante, deciden asesinarlo. Egisto es primo de Agamenón y pretende recuperar el trono que anteriormente ostentaba su familia.

La segunda parte del trío dramático se denomina Las Coéforas y relata la venganza de Orestes y Electra (hijo e hija de Agamenón y Clitemnestra) luego de que esta última hubiera matado a su esposo. Electra y Orestes se reúnen después de muchos años de estar separados. Inmediatamente después, Orestes mata a Egisto y a su madre Clitemnestra. El dios Apolo, por un lado, convence a Orestes de matar a su madre porque es necesario vengar la muerte del rey, y por otro lado, las Erinias (diosas encargadas de vengar los crímenes cometidos por los mortales dentro de la misma familia) le han advertido que si mata a su madre habrá cometido el peor crimen imaginable y, por lo tanto, lo perseguirán y atormentarán por siempre.

La tercera y última de las obras de esta tríada es Las Euménides (son las mismas diosas transformadas por Apolo y Atenas en diosas benévolas). Ahora Orestes será juzgado por haber matado a su madre. Finalmente, el jurado, con la ayuda del dios Apolo y la diosa Atenea, declara la inocencia de Orestes. En esta obra la teoría de la argumentación judicial prima: Apolo se podría decir que es el abogado defensor, mientras que las Erinias equivalen al fiscal acusador. Por su parte, la diosa Atenea representa a la jueza.

Puede leer: Juan Andrés Ferreira: “El Budismo Zen me enseñó a observar sin juzgar”

El matricidio se convierte en el tema que articula la trilogía, pero que a la vez permite yuxtaponer la ley divina y la ley humana. Lo divino exige la venganza, en tanto que la ley humana requiere procesos judiciales y las sanciones respectivas. Es un dilema permanente que no necesariamente tiene solución. Finalmente termina bien para Orestes, pero precisamente lo que busca Esquilo es el planteamiento de un dilema ético-moral sin solución aparente.

En suma, se trata de una trilogía esencial en la que se dejan ver una serie de ideas, como la justicia, las estructuras sociales, la política, el papel de la mujer y el patriarcado, desde la perspectiva sociológica y psicológica. Además, pretende servir como mecanismo de transformación de la sociedad.

Comparte en redes: