La historia detrás de las canciones del “Divo de Juárez”

Juan Gabriel retrató en su discografía sus vivencias, sus dolores y sus amores.

Juan Gabriel durante su presentación en el "Foro del Sol" de Ciudad de México, en 2014./ EFE.

Alberto Aguilera Valadez estuvo interno ocho años en la escuela de mejoramiento social para menores “El Tribunal” (conocida hoy como Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez). Allí, alejado del afecto de su madre, conoció al carpintero Juan Contreras quien lo llevó a conocerse a sí mismo a través de las  melodías de una guitarra, para así componer a los 13 años su primera canción “La muerte del palomo”.

Ocho  años más tarde la voz de Juan Gabriel – nombre adoptaría el cantautor - empezó a sonar por todas las calles de su natal México, sus vivencias fueron su inspiración para escribir canciones como “No tengo dinero” (1971), en la que recordó las épocas en las que iba por los bares de Juárez pidiendo una oportunidad para mostrar su talento.

En ese entonces en el que cantar era un sueño, el único que creyó en él fue David Bencuomo, quien le abrió las puertas de su bar “Noa noa” para que cantara en compañía de los “Prisioneros del Ritmo” canciones propias y de otros autores. Por esto, en 1980 compuso “El noa noa”, en honor al lugar en el que por primera vez lo vieron en tarima y sus seguidores lo conocieron por su primer nombre artístico Adán Luna.

Tiempo después este centro nocturno se convirtió en un lugar turístico de la ciudad, el cual estaba decorado con las fotos y reconocimientos de los inicios del cantante. En 2015 se anunció que el negocio ubicado en el Centro Histórico reabriría sus puertas y tendría un mural de 400 metros en honor a Juan Gabriel.

En 1981, mientras su canción inspirada en el “Noa noa” era un éxito y la película que llevaba el mismo nombre  rompía record de taquilla y era proyectada a al público soviético en el Festival Internacional Tashkent. El músico se traslada a Texas para estudiar inglés, allí le dedica la canción “María de la paz” a la mánager que lo proyectó internacionalmente María Paz. La canción fue incluida en el álbum “Con tu amor”.

Los años siguientes se estrenó la película “Es mi vida”, grabó la canción “No me arrepiento de nada” con Estela Núñez, y “Perdóname, olvídalo” al lado de Rocío Dúrcal, entre otros boleros rancheros. Sin embargo, según el periodista Gustavo Pérez, una de las canciones más representativas en 1984 fue “Meche”, inspirada en una prostituta que le ayudaba en sus primeros años de artista, cuando no tenía donde dormir. Este tema hace parte del álbum “Recuerdos II”, en el que la canción “Querida” permaneció por un año en el primer lugar en México.

Mientras su carrera se mantenía en la cumbre del éxito, Juan Gabriel continuaba pensando en aquellos años difíciles y la mejor forma de mostrar su agradecimiento era a través de sus canciones. La locutora Connie Ossa comenta que la canción “Ha llegado un ángel” (1986), conocida como “Luisa María”, la compuso en agradecimiento a David Bencuomo, propietario del Noa Noa,  quien tuvo una niña a la que llamó Luisa María y por eso le dedicó sus letras a la pequeña.

Pero sin duda la canción que se le convirtió en una catarsis fue “Amor eterno” (1990). Dedicada a su mamá, Victoria Valadez, quien falleció en 1974 cuando iniciaba su carrera. En una entrevista para Tv. el artista comentó “más que una canción, esta es una oración. Fue un cariñito para ella”. Sin embargo, el exmánager Joaquín Muñoz Muñoz le manifestó a El País de Cali que está canción fue dedicada a Marco, una de las parejas de Juan Gabriel con quien vivió dos años.

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