Historias de ríos serpenteantes

La artista Carolina Caycedo narra a través de su libro ‘río serpiente’ las historias sobre los ríos represados manifestando la importancia de la incidencia artística dentro de acciones comunitarias.

Una de las imágenes del libro Río serpiente, de la artista Carolina Caycedo. Cortesía

En concordancia con Colombia, cada acción ante la sociedad radica en una adhesión de experiencia con el territorio, tanto la ruralidad como el área urbana yacen entre conflictos y está en el individuo acoger soluciones desde su identidad y ocupación. Acorde al arte se manifiesta entre medios apropiándose de elementos para darles otro significado, uno de memoria, poético y reflexivo que conlleva a acciones de carácter colectivo. Esta visión llevó a la artista Carolina Caycedo a poner los pies en la tierra y fijarse en su entorno, en su convivencia con el paisaje y la población de un lugar determinado. El interés por cuestionarse los modelos económicos, la desigualdad, la inmigración y replantear el feminismo transfigurado en la época actual, hacen que el papel protagónico se manifieste en las comunidades con las que suele trabajar, y mediante acciones y experiencias colectivas, logra instaurar un valor a sus proyectos artísticos que se construyen a partir de dichas vivencias. 

Es así que el acercamiento con las comunidades logra dar como resultado un gran tejido que se acrecienta con soluciones posibles entre la creatividad y acciones contundentes. Es entonces como en el 2012 esta artista colombiana presta toda su atención hacia la alteración provocada por el hombre a través de represas en los ríos de Colombia. Su niñez la vivió en el municipio de Girardot, con cercanía al Río Magdalena, arteria fluvial prominente del país, hecho que detonó su interés por los acontecimientos de afectación hacia los ríos colombianos, siendo la construcción de la represa del Quimbo, en particular, un punto de partida para desarrollar una serie de proyectos que se alimentan continuamente.

‘Be Dammed’ o en español ‘Represa – represión’ es un proyecto que investiga los efectos de las represas y la privatización de un bien común como el agua. Aquí su obra se manifiesta a través de fotografías convertidas en esculturas, instalaciones hechas con objetos cotidianos de los campesinos ribereños, dibujos y videos performáticos que se conectan con el trabajo con comunidades que realiza paralelamente. “Los artistas en lo que podemos apoyar es en la construcción de imágenes y en la re-simbolización de ciertos elementos. Un elemento muy importante en este trabajo son las atarrayas o redes de pesca artesanales, simbolizando la soberanía alimentaria de una comunidad, el acceso al río, el acceso a nuestros espacios públicos rurales, simboliza también el conocimiento en el tejido transmitido entre generaciones”, explica la artista.

Con este elemento propone en comunidad hacer acciones de resistencia, una de ellas es tirar la atarraya en un río sin peces, otra de las acciones que ha realizado en conjunto es escribir ‘Ríos vivos’ con los cuerpos de la comunidad de La Jagua, Huila, afectada por la construcción del Quimbo, o bajo la misma acción, pero efectuada por las comunidades afectadas del río Doce en Brasil ‘Aguas para la vida’; al respecto, la artista manifiesta: “Estas acciones son ejercicios de trabajo colectivo, de entender que hay muchas maneras de trabajar colectivamente por la defensa del territorio, no solo a nivel político y educativo, sino también a nivel creativo (…) para mí ha sido un aprendizaje muy grande el estar cerca de comunidades en resistencia porque me han llamado a realmente estar parada en la ruralidad y con los dos pies en la tierra, en vez de pensar en lo que me pasa por dentro y en lo que tengo que expresar como artista”.

Desarrollando así este proyecto no solamente visibilizando el lado colombiano por parte de las tres represas: El Quimbo, Hidrosogamoso y Hidroituango, sino a través de una investigación que abarca casos puntuales de Brasil, México y Alemania, Carolina Caycedo en el 2017 pone en marcha el libro ‘Río serpiente’ exponiendo su experiencia con el tema durante cinco años, una obra artística que se destaca por su forma serpenteante con imágenes y textos que brotan tras interactuar con el libro y que logra dar bajo diferentes caras una lectura distinta acerca de los ríos represados. “Quería que fuera un libro que no cerrara el proyecto de investigación, sino que quería hacer un libro que abriera el proyecto a otras posibilidades de colaboración precisamente; es algo que me permite revisar todo lo que hemos hecho y plantear el camino futuro hacia colaboraciones”. 

La idea de moldear el libro de esta manera en particular surgió cuando se encontraba en Berlín, investigando sobre el tema. Estando allí descubrió un libro que mostraba las canalizaciones del río Spree en un mapa del muro de Berlín que se desplegaba en forma de acordeón. A partir de ahí comenzó a trabajar la idea estética del libro pero, a diferencia de este libro, ‘Río serpiente’ no tiene un final, “lo que hice fue girar 180 grados la página de la mitad, entonces en vez de cerrar el libro se abrió y se convirtió en río en términos de formato”.

El río en toda su majestuosidad narra sus historias. En un primer momento se cuenta desde una perspectiva indígena y sagrada; el segundo momento expresa las experiencias de los campesinos ribereños; en la tercera parte la perspectiva corporativa y de empresas sobre el territorio, acá se habla de un modelo económico que en el siguiente momento muestra los desastres que esto ocasiona, explicando así la artista la situación: “por el gobierno fuera y como parte de la locomotora la idea es llenar todo de hidroeléctricas, porque la grande minería y la grande explotación de petróleo que es lo que está basado nuestra economía o lo que quiere el gobierno que nuestra economía se base necesita mucha electricidad y mucha agua. Las hidroeléctricas en Colombia no son para abastecer la necesidad energética doméstica, es para la demanda de la grande minería y la gran explotación de petróleo”.

Las imágenes crudas del desastre ocasionado por el hombre se visualizan en el libro como heridas que no sanan, se dibujan los cauces y un río árido arrebatado como si fuera una propiedad con nombre propio que repercute en las comunidades, ocasionando crímenes ambientales, desplazamiento forzado, hambre y pobreza, además de variedad de afectaciones que van de la mano del conflicto armado en Colombia. 

La última parte del libro recorre los actos de resistencia que han tenido las comunidades afectadas. Acá, Carolina Caycedo incluye las acciones colectivas que realiza desde lo visual y lo artístico para no darle un cierre al libro, sino mantener latente la idea de cambio y de construcción persistente.

‘Río serpiente’ ha sido expuesto en Estados Unidos, Corea, Portugal y actualmente se expone en Suecia; se puede consultar en la Biblioteca Nacional y próximamente hará parte como texto de consulta en una exposición que prepara el Museo de Arte de la Universidad Nacional sobre ríos en el mes de septiembre.

 

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