Juan Gabriel Vásquez lanza en España novela moral sobre los creadores de opinión

Tras ganar el Premio Alfaguara, el escritor colombiano estrena "Las reputaciones". Ya había sido lanzada en Colombia.

El escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez. Efe

Tras el éxito obtenido con "El ruido de las cosas al caer", el libro con el que Juan Gabriel Vásquez ganó el Premio Alfaguara, el escritor colombiano regresa con "Las reputaciones", una novela sobre el poder de los creadores de opinión y la importancia que se le da a la imagen en la sociedad actual.

Esta novela supone un giro de 180 grados en relación con la anterior, que además de premios (también ganó el English Pen Award y el Gregor von Rezzori) cosechó excelentes críticas en países como Estados Unidos.

Y es que, como señala el escritor, en cada nuevo libro "se rebela" contra el anterior, trata de hacer algo distinto y procura "ser fiel a lo que decía Gide de no aprovecharse del impulso adquirido".

Esa "revolución" se da en "Las reputaciones" (Alfaguara), aunque no todo es diferente en esta novela corta. En sus 140 páginas anidan algunas de sus principales obsesiones, como el tema de la memoria y la relación con el pasado.

"Yo a veces digo, medio bromeando, que me interesan más los muertos que los vivos y es porque tengo esa conciencia sobre el pasado familiar, pero también el pasado colectivo de nuestros países", señala Vásquez (Bogotá, 1973), considerado uno de los escritores latinoamericanos más destacados de su generación.

El novelista hace poco que regresó a Colombia tras haber residido durante trece años en Barcelona. Y, aunque siempre siguió muy de cerca la actualidad de su país porque desde hace siete años firma una columna para El Espectador, cuando llegó a Bogotá, le sorprendió "un cambio de mentalidad muy regresivo, consecuencia de ocho años de un gobierno profundamente reaccionario e intolerante como fue el de Álvaro Uribe".

Uribe fue el presidente que, en un discurso, "les pidió a los jóvenes colombianos postergar 'el gustico' para después del matrimonio", recuerda el autor de "Los informantes" o "Historia secreta de Costaguana".

Entre "las buenas cosas" que hizo el actual presidente, Juan Manuel Santos, cuando llegó al poder fue "desactivar esa manera de hacer política que tenía Uribe, basada en la descalificación, la crispación, la polarización".

Pero, continúa el escritor, "los rezagos de esos años quedan". La separación entre Iglesia y Estado "es una broma ahora en Colombia. Los congresistas negocian las leyes de la República con los grupos cristianos, y eso parece no escandalizar a nadie".

En "Las reputaciones", el peso que la memoria pública y la violencia de una época determinada de Colombia tenían en "El ruido de las cosas al caer" se transforma en "una indagación en la memoria personal, íntima", de dos personajes que se reúnen para tratar de investigar qué ocurrió una noche de 28 años atrás.

La novela está protagonizada por Javier Mallarino, el caricaturista político más influyente del país y un hombre capaz de tumbar con sus viñetas a políticos y de "causar la revocación de una ley".

A sus sesenta y cinco años, Mallarino tiene el país a sus pies, pero la visita inesperada de la joven Samanta Leal cambiará su vida.

"Para mí, una novela es una gran pregunta y en esta, como en las anteriores, la pregunta es la misma: ¿qué fue lo que pasó en el pasado?, ¿cómo ha marcado nuestras vidas y cómo las ha condicionado?", indica el escritor.

El principal eje de la novela es "esa exploración de la importancia que damos en el mundo actual a nuestra imagen, a nuestra reputación, y lo frágiles que son. Y el poder que tienen sobre nuestra reputación quienes opinan en la prensa", asevera Vásquez.

El libro es "una novela moral", porque explora las consecuencias de las decisiones que se adoptan e investiga "cómo lidiamos con nuestros errores y con esa capacidad misteriosa que tenemos los seres humanos para hacernos daño", comenta.

"El olvido es lo único democrático en Colombia". Esa frase de la novela le da pie a Vásquez a decir que, en el caso del país, el olvido también "viene causado por la presión de la actualidad".

"Cada día pasan cosas tan graves e indignantes que nuestra conciencia no tiene tiempo de pararse en un solo escándalo porque el siguiente ya lo está reemplazando. No podemos sentarnos a lamentar una masacre, un atentado, porque los siguientes ya los están reemplazando", sostiene.

En la novela laten sus preocupaciones como columnista y "la relación tan rara que tienen los colombianos con las páginas de opinión de los periódicos: van a ellas para buscar a la gente que está de acuerdo con cada uno de ellos y así poderle dar forma verbal a sus emociones, o bien buscar a los que están en desacuerdo para tener un momento de indignación y antagonismo".

"¿Somos conscientes los lectores del poder que hemos puesto en manos de quienes opinan?", se pregunta el novelista.

"Hay que tener conciencia de que quienes escriben en prensa son responsables de mantener la altura del debate", concluye.

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