contenido-exclusivo

Juan José Arreola, la transformación de "Juanio el recitador"

Según la escritora Elena Poniatowska, el escritor mexicano la violó y la embarazó en 1954, un suceso que ha atraído atención mediática en los últimos días y ha llevado a la familia de Arreola a desmentirlo publicando varias epístolas.

El escritor y dramaturgo Juan José Arreola. Cortesía

Si “Juanio el recitador”, como llamaban a Juan José Arreola cuando era niño, hubiera respetado los designios del destino, de ninguna manera se habría convertido en uno de los referentes de la literatura mexicana. El cuarto hijo de Felipe Arreola y Victoria Zúñiga, por accidente geográfico y/o maroma del destino, habría tenido que ser zapatero, panadero, carpintero u orfebre. En Zapotlán el Grande, Jalisco, en donde nació el 21 de septiembre de 1918, el trabajo estaba reglado por lo que cada quien pudiera hacer con las manos. Los oficios, entonces, se trasladaron a la forma en la que terminó entendiendo la literatura. Su literatura.  

"Nací en el año 1918, en el estrago de la gripe española, día de San Mateo Evangelista y Santa Ifigenia Virgen, entre pollos, puercos, chivos, guajolotes, vacas, burros y caballos». Ese año Washington promueve una intervención militar en México, mientras los revolucionarios Emiliano Zapata y Pancho Villa se unen contra el presidente Venustiano Carranza", escribió en su autorretrato. Y

Y le decían Juanito el recitador porque cuando tenía tres años cumplidos y luego de oír cómo los alumnos de la escuela repetían una y otra vez el poema El Cristo de Temanca, se lo aprendió de memoria y lo recitó en su casa. Ninguno de sus 14 hermanos daba crédito a la escena. 

Desde muy niño comenzó a asistir como oyente a la escuela de monjas francesas acompañando a sus hermanas. Para la época, las leyes de Plutarco Elías Calles y la Guerra Cristera, que se prolongó desde 1926 a 1929, hicieron que las pocas escuelas que había en México cerraran. Los balazos hicieron que "Juanito el recitador" se refugiara en los libros. Aprendió a leer de oídas. Lo invitamos a leer también: Hijo del escritor Juan José Arreola derrumba el mito del sabio autodidacta

En esta época, reseña el Centro Virtual Cervantes, inicia una avalancha de lecturas. "Lee La cruzada de los niños de Marcel Schowb, que influirá notablemente en su obra. Guiado por sus maestros, empieza a descubrir los buenos libros de lectura de entonces, según el mismo dirá: 'Textos excelentes que provocaron nuestra emulación y despertaron nuestro gusto por las letras'".

Beatriz Espejo, escritora y amiga de Arreola, cuenta que en repetidas oportunidades le dijo que él era la prueba de que no era necesario ir a la escuela para ser un genio.

Y quizá lo que dice Espejo no es una exageración. En 1930, con apenas doce años "Juanito el recitador" sustituye a su tía como «declamadora oficial de Zapotlán». Lee a Baudelaire, el padre de los poetas malditos; Marcel Schwob ya es para él imprescindible, así como el poeta Walt Whitman. Desempeña su primer oficio: el de aprendiz en el taller de encuadernación de don José María Silva y luego, por un corto tiempo, en la imprenta que regenta su primo José Gutiérrez.

Lea también: Poniatowska denuncia que fue violada por Juan José Arreola, la familia del escritor la desmiente

Entonces escuchar declamar al hijo de Victoria y Felipe era un plan obligado. El pequeño no mostraba ningún temor por el público que acudía en masa a escucharlo declamar El brindis del bohemio El violín de Yanko. Pero, como no solo de libros podía vivir el hombre, ni ningún miembro de la familia Arreola, el niño tenía que trabajar. Lo hizo entre otras, cosas, en un molino de café y en una papelería, pero entre trabajo y trabajo ayudaba a su padre en el cuidado de los animales y en las faenas del campo. Entre 1930 y 1940, el escritor, antes de ser escritor, tuvo más de 20 oficios. "He sido vendedor ambulante y periodista; mozo de cuerda, cobrador de banco, impresor, comediante, panadero, vendedor de sandalias".

La experiencia que acumuló como vendedor informal la utilizó para volcarla a la escritura de "La Feria", una de sus novelas más llamativas. 

Arreola, junto a Juan Rulfo y José Luis Martínez y Antonio de la Torre, se posicionó como la cabeza visible de una nueva generación de escritores que no querían tener nada que ver con la novela de la revolución que venía haciéndose en las últimas tres décadas. "Los escritores jóvenes de aquella época ya estábamos un tanto fastidiados de la literatura campesina, de lo rural de ese mundo que no conocíamos porque habíamos nacido en ciudades. Y ver una literatura que no tiene nada que ver con es mundo que huele a revolución mexicana fue fantástico. Allí aparece Arreola", explica el escritor René Avilés Fabila.

Felipe Vásquez, ensayista y poeta dice que "los mejores poemas en prosa, que son también los mejores cuentos de Arreola, no superan a veces las tres páginas, En tres páginas nos da un mundo completo. Se adelanta a una literatura breve, intensa, compacta, sintética y de gran atractivo formal".

El cuento, decía Juan José Arreola, "es para mí el origen de todo. Libera pronto al autor de la red de la captura, incluso lo hace salir más rápidamente del trance maravilloso, pero aniquilador que implica escribir".

A los 17 años se va a México a estudiar teatro. Se inscribió en la escuela de teatro del Palacio de las Bellas Artes. Fue actor, antes que escritor. Esta particularidad explica parte de la trascendencia de su obra. 

"Generalmente somos unos al hablar y otros al escribir, pero Arreola podía conservar el mismo tono de voz, y eso es raro", dijo el año pasado el académico mexicano Felipe Garrido, con ocasión del centenario del escritor tapatío. El autor de "Confabulario" (1952), quien es homenajeado en la 36 edición de la Feria del Libro de Tijuana (noroeste de México), se autodefinía a sí mismo como "el último juglar. La poesía es algo tan fácil y tan sencillo que se puede hacer a media calle. Me encanta hacer este papel de charlatán de feria".

Y ciertamente, apunta el académico, "su literatura oral, la no escrita, era tan importante como la que escribió".

Garrido argumenta que Arreola publicó una docena de libros, pero que, de estos, solo la mitad realmente los escribió él: "Los otros son libros en realidad hechos por discípulos muy cercanos, que tomaron, grabaron partes de sus pláticas, clases y entrevistas e hicieron libros con ese material".

Este fue el caso de "Y ahora la mujer" (1975) o "La palabra educación" (1973), los cuales son "libros que Arreola no escribió de su puño y letra, pero los dijo".

La etapa dedicada al teatro en la escuela culminó. Pero pronto, en 1944, Juan José Arreola conoció a Louis Jouvet, actor y director de la Comedia Francesa, quien le abriría las puertas al medio intelectual francés.

Luego de recorrer las capitales latinoamericanas con un repertorio de teatro francés clásico, Jouvet conoció en Guadalajara al entusiasta Arreola, quien con su amplio conocimiento de la cultura y literatura francesas le expresó su interés en el teatro.

Dentro de la misma línea, el director adjunto de la Academia Mexicana de la Lengua destaca el volumen "Memoria y olvido", fruto de las horas de entrevistas que el escritor Fernando del Paso realizó a Arreola.

Del Paso supo "salirse de la escena de forma muy elegante y eficaz", con lo que el libro se convierte en un largo monólogo en el que se escucha solo la voz del entrevistado.

La literatura de Arreola -considera Garrido- contiene una "manera de contar que transformó los modos de escribir en español a mitad del siglo XX".

Bibliografía

La Parábola del Trueque (1938)
Sueño de Navidad (1941)
Hizo el bien mientras vivió (1943)
Varia invención (1949)
Confabulario (1952)
La hora de todos (1954)
Punta de plata (1958)
Confabulario total (1962)
La feria (1963)
Obras de Juan José Arreola (1971)
Bestiario (1972)
La palabra educación (1973)
Inventario (1976)
Confabulario personal (1985)
"Tú y yo somos uno mismo" (1988)

¿Un legado en riesgo?

Elena Poniatowska, premio Cervantes 2013, denunció que el escritor mexicano Juan José Arreola la violó y la embarazó en 1954, un suceso que ha atraído atención mediática en los últimos días y ha llevado a la familia de Arreola a desmentirlo publicando varias epístolas.

Poniatowska, nacida en París en 1932 y emigrada a México durante la Segunda Guerra Mundial dijo que tuvo un hijo con el ya fallecido escritor en 1955, fruto de un ataque sexual del mexicano en 1954, cuando esta era su alumna.

La prestigiosa escritora, hoy de 87 años, plasmó en su más reciente libro "El amante polaco" una parte de esta historia, que se refleja a través de un personaje, el Maestro, al que visitaba una vez por semana y que una vez la atacó sexualmente.

Ante la pregunta de si el Maestro era el escritor Juan José Arreola, Poniatowska dijo que sí. "Ya se sabía, muchos lo saben. Pero no hay que decirlo, para qué, además, ya pasaron tantos años. Él usaba su capacidad de convencer, de ser muy seductor, para hacerle daño a la gente", explicó.

LA RESPUESTA DE LOS ARREOLA

El pasado fin de semana, familiares de Arreola, quien falleció en 2001, publicaron una "fe de erratas" con la que pretendían proteger la figura de Juan José Arreola, ganador de numerosos premios literarios y considerado uno de los más prestigiosos escritores, académicos y editores de la época.

"El tiempo parece haber afectado a la memoria (nos rehusamos a creer que se trate de vender libros). De cualquier manera, es una lástima que el querido Juan José no esté aquí para desahogar su derecho de audiencia", contó la familia en un comunicado compartido a medios.

Aseguran, en el texto, que quienes conocieron a Arreola saben "de lo que era y no capaz", y a continuación adjuntan una carta escrita por Elena Poniatowska en 1955, durante su embarazo en Europa.

En ella, la escritora -que tenía entonces apenas 22 años- se dirige a su "querido Juan José" y le dice que "no tienen derecho a hablar del asunto".

"Ahorita lo que importan son tus hijos grandes, y no el bebé. (...) Que yo estoy bien y estaré bien", le dice la escritora.

Y continúa, unos párrafos después: "Yo de ti nunca hablaré una palabra con nadie, ni después del bebé".

La familia adjuntó otra carta, fechada en 1956, que solo dice: "Tápame, Juan Josesito", que supuestamente se adjuntó a una flor, una "amapola" que es "de parte de nuestro niño".

En este comunicado, los Arreola también quisieron defender la figura del escritor de otra grave acusación lanzada por la poeta y pianista Tita Valencia (Ciudad de México, 1938), donde afirmaba que una de sus obras más populares "Minotauromaquia", reflejaba la violencia de género vivida con Arreola en los años 1960.

La familia, en respuesta, publicó dos cartas de Valencia donde reflejan cercanía, y también algunos malos entendidos, entre ambos.

No obstante, en la carta del 23 de marzo ella califica a Arreola de "bueno" y le pide perdón por su actitud cambiante.

 

895855

2019-12-13T21:29:13-05:00

article

2019-12-13T21:30:09-05:00

jcasanas_259089

none

Joseph Casañas - @joseph_casanas

Cultura

Juan José Arreola, la transformación de "Juanio el recitador"

64

11947

12011

1

 

Lo que revela la Taxidermia

Edgar Allan Poe: Escribir desde el delirio