La historia de Claude Monet en la gran pantalla

La película será proyectada en 16 salas de Cine Colombia en Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Barranquilla, Cartagena, Manizales, Armenia y Pereira, los días 8, 9 y 10 de diciembre.

Cortesía

Su correspondencia. Más de 3.000 cartas personales, escritas de su puño y letra dirigidas a grandes pintores como Bazille, Manet y Pissarro. Son la puerta para mostrar cómo fue la vida del pintor, empresario y amante, Claude Monet, quien dio a luz al impresionismo. Además de ser uno de los artistas más influyentes entre los siglos XIX y XX.

Aquellas cartas llevan a conocer los íntimos secretos de Monet, quien durante su vida tuvo momentos marcados por la depresión y eufórica creación. Uno de sus cuadros más importantes fue Impresión, sol naciente, ilustrado en 1873 y muestra el puerto de El Havre (Francia), ciudad en la que pasó gran parte de su infancia.

La historia de este artista llega al cine con la película “Claude Monet, retrato del artista”. El pintor es interpretado por el actor Henry Goodman. El relato narra apartes de su infancia y adolescencia hasta que se convierte en un gran maestro de los pinceles. Además, hace un recorrido por las reconocidas obras que realizó en su trayectoria.

En el largometraje se muestra su faceta y amor por la jardinería, actividad que le ayudó a salir en muchas ocasiones de los estados de depresión, soledad e intentos de suicidio por los que atravesó. Por eso, dedicó parte de su tiempo a su jardín de agua de Giverny, que era un prado vacío, por donde pasaba un pequeño arroyo.

Allí, en ese sitio construyó un estanque lleno de flores acuáticas de todos los colores, rodeado por sauces y árboles exóticos. Ese hermoso jardín fue protagonista de varios de sus cuadros. La cinta no sólo muestra su vida detrás del arte también se evidencia a un hombre que sufrió por el amor de sus esposas Camille Doncieux y Alice Hoschedé, con quienes no sostuvo una buena relación.

Su vida no sólo estuvo rodeada de óleos, pinturas y pinceles, también hizo buenas relaciones de amistad con el pintor Eugène Boudin, a quien conoció como aficionado y con Georges Clemenceau, quien fue su gran amigo.

Claude Monet sufrió de cataratas, lo que lo dejó sin visión, por ello lo operaron en dos ocasiones en 1923. Luego de las intervenciones quirúrgicas volvió a pintar. Los últimos bocetos, pinturas y borradores los destruyó, porque no quería que entraran en el mercado de arte de la época.