La presentación de “Un ballo in maschera” se canceló por protesta en el Teatro Real de Madrid

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El Teatro Real canceló la presentación de la ópera Un ballo in maschera, de Giuseppe Verdi, tras la protesta de algunos espectadores que alegaron insuficiencia en las medidas sanitarias adoptadas a la hora de la presentación. El Teatro, a través de un comunicado, afirma que el aforo fue del 51,5%, que se reubicaron a algunas personas y que aquellos que decidieran abandonar el lugar podían solicitar la devolución del dinero.

A las ocho de la noche del domingo 20 de septiembre estaba previsto empezar la función de la ópera Un ballo in maschera en el Teatro Real de Madrid. Sin embargo, el espectáculo se tuvo que cancelar debido a las protestas de algunos de los asistentes, quienes alegaron que las medidas sanitarias adoptadas por el lugar eran insuficientes. Según ellos, había hacinamiento en el Teatro.

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Según informó el portal ABC, la protesta se prolongó por una hora, luego que unos espectadores del paraíso y del patio de butacas empezaron a gritar y a aplaudir en forma de rechazo a la “recolocación” de los abonados y al “hacinamiento” de los espectadores, comentó una asistente del evento.

Por su parte, según afirmó La Vanguardia, “gritos de “¡fuera, fuera! o “¡suspensión!” impidieron que arrancara la función a su hora prevista al considerar que el aforo en esta parte del teatro (la más superior y lateral) superaba lo permitido, cuando en otras zonas, según testimonios de algunos asistentes a través de las redes sociales, “había dos butacas de separación entre espectadores””. Frente a ello, los funcionarios del Teatro optaron por informar que "los que no quisieran quedarse o no estuvieran de acuerdo con la recolocación podían acudir a las taquillas para la devolución del importe de las entradas”.

“No había hojas de reclamaciones, tuvieron que ir a las oficinas a imprimirlas. En el patio de butacas se veían algunas butacas clausuradas, pero en los pisos superiores, donde estamos todos mucho más pegados, había filas enteras de 15 personas seguidas. Es impresentable, aquí viene mucha gente mayor y deberían tenerlo en cuenta”, resume una de las espectadoras. El teatro no ha podido especificar aún si el nivel de ocupación era igual en todas las áreas”, informó El País.

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En medio de la protesta, según documentó la ABC, la orquesta tocó la obertura de la ópera, pero Nicola Luissoti, su director, decidió parar. A poco más de las nueve de la noche, en un nuevo intento por continuar con el espectáculo, Luissoti dijo: “Así no se puede seguir. Lo siento”. La presentación de Un ballo in maschera se canceló.

En un comunicado emitido por el Teatro Real se afirma que “después de la reubicación de una gran parte de los espectadores que protestaban, y de dos intentos de interpretar la ópera por parte del director de orquesta y de todos los artistas y técnicos que participaban en la función, un reducidísimo grupo insistió en proseguir con sus protestas para boicotear la representación. La dirección del Teatro Real abrirá una investigación para averiguar esta lamentable incidencia y tomará las medidas necesarias para para que las sucesivas funciones se desarrollen con normalidad”.

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