La “venganza” de John Carpenter

Al director, toda una referencia del cine de terror, le concedieron la Carrosse d’ Or en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes.

John Carpenter, director de "Halloween" y "The Thing", entre otras películas de terror, quien fue homenajeado en el Festival de Cannes. Cortesía

John Carpenter cuenta que tenía un sueño. “Convertirme en un realizador profesional”, se confiesa en el Théatre Croisette, en el marco de la Quincena de los Realizadores en el Festival de Cannes.

Al veterano director le conceden la Carrosse d’ Or, un reconocimiento a su carrera. Pocas horas antes de la ceremonia, y tras la proyección de The Thing, una de sus más emblemáticas películas, daría una clase magistral, una oportunidad para abrir el baúl de las anécdotas y los recuerdos.

Si está interesado en leer más sobre Cannes, ingrese acá: Las espesuras del Festival de Cannes

“La gente odió The Thing, incluidos mis fans, y no entiendo por qué”, rememora riendo completamente en negro, con su larga cabellera blanca atada en una coleta, describiendo el estreno de la mencionada cinta como una bomba lanzada (por él, claro está) y que  estalló, pero en forma negativa, se explica.

“Que The Thing (titulada en Latinoamérica como El enigma de otro mundo), sea mostrada en el Festival de Cannes es una fantástica venganza”, se ríe y hace reír a la audiencia, entre quienes se encuentran fieros seguidores de este director que suele medir el éxito de sus películas según la cuota de chillidos del público. 

Crear miedo es lo suyo, el terror es su oficio y su vocación. “De niño me encantaba hacer monstruos, tanto como adoraba ver películas de terror”, recuerda y se permite hacer una reflexión sobre esa sensación de sobresalto, “todos queremos ser asustados, es una emoción internacional, nos asustamos de lo mismo, por eso sentir miedo es tan importante y tan sano”.

Si está interesado en leer más sbre Cannes, ingrese acá: Los puñetazos de Sylvestre Stallone 

En Hollywood Carpenter hizo de las suyas, sencillamente torpedeó la rigidez del género. “Existía una ley tácita la cual imponía que los monstruos debían estar ocultos en la oscuridad”, describe centrándose en la criatura de The Thing “pero yo decidí sacar a mi bebé a la luz, y esto lo hice antes de que se empezara a usar efectos especiales y animación por computadora, hubo gente que rechazó mi decisión porque relacionaban mi monstruo con un feto, cierto es que había mucha sangre por todos lados”, se ríe de sus travesuras.

Antes de crear ese ente extraterrestre, en 1978 Halloween (protagonizada por Jamie Lee Curtis) había llegado a las salas de cine. Del éxito de su cinta, Carpenter se dio cuenta relativamente tarde, ya que el estreno en Los Ángeles había sido más que un desastre. 

“La crítica la destrozó, hasta dijeron que era una basura”, narra jocoso, sin embargo Halloween emprendió un recorrido similar al de un vendedor ambulante yendo de ciudad en ciudad. “Como yo estaba haciendo otra cosa, ni me enteré, tampoco supe de los elogios de un crítico de Nueva York, por lo que su crítica vino a ser como una especie de renacimiento para la película”. 

Las consecuencias no se hicieron esperar. Divertido narra que el jefe de un estudio cinematográfico le extendió una invitación para comer, pero Carpenter ya sabía que si alguien así te convida a una reunión es porque eres una máquina potencial de hacer dinero. “Halloween terminó siendo una ola para surfear, una oportunidad que aproveché”, admite.

A los 71 años, John Carpenter se permite autoanalizarse enfrente de la nutrida audiencia. “No encajo en los estudios”, esclarece, “siempre fui como un electrón libre, me he peleado por el corte final de mis películas, y en la mayoría de los casos conseguí salirme con la mía, en EE.UU no quieren que los autores seamos los dueños de nuestras películas, de manera que la lucha es dura”.

Siendo un referente del cine de miedo, Carpenter mostró valentía al lanzarse con otros géneros, Rescate de Nueva York (1997) y Starman (1984) dan cuenta de ello. “Al final te aburres de hacer filmes de terror, así que es mejor añadir capas”, explica sus saltos de rama. 

Aunque cueste creerlo, sí existen cosas que le da miedo a John Carpenter. “Lo que está sucediendo en Siria, con Bashar al-Ásad lanzando bombas químicas a los niños”, es una de ellas, aunque también algo relacionada al hábito de ir a una sala de cine.

“En EEUU se ha vuelto una experiencia hasta cierto punto desagradable”, apunta, “porque la gente habla y usa sus móviles durante las proyecciones, ante esa situación me da miedo no poder controlarme, así que mejor evito ir al cine y veo en casa películas en DVD”.