Las notas celtas de la eterna primavera

Luinn, dúo de música celta conformado por David Gaviria y Carolina Arango, lanzará su primer disco este jueves 10 de octubre en el Museo El Castillo en la ciudad de Medellín.

En la imagen David Gaviria y Carolina Arango, integrantes de Luinn.Cortesía

Con la compañía de Fausto de américa, agrupación a la que David Gaviria también le ha otorgado algunas de sus composiciones, Luinn lanzará su primer disco este jueves. 

Carolina Arango no guarda su sonrisa cada vez que interpreta el violín. David Gaviria emana luz cuando sus manos tocan el piano. Ambos se observan fugazmente. Su música es el resultado de sus vivencias desde niños y también de una afinidad que surgió un San Valentín cuando se conocieron gracias a Balas, el grupo al que pertenecía Gaviria y en el que varios de sus integrantes eran compañeros de Arango. 

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Carolina Arango estudió en el colegio San Patricio y vivió en Irlanda un par de años. Desde pequeña cuenta con la influencia cultural celta. David Gaviria tiene la fascinación por la música celta desde que salió del colegio. Mientras Arango vivía el paso de las cuatro estaciones en Europa, Gaviria convivía con la eterna primavera de Medellín. Allí estudió en la Institución Débora Arango. Su encuentro con el piano fue definitivo y determinante, pues con él compone y sueña nuevas melodías y aventuras. 

"En el álbum encontrarán un par de aires colombianos con un bambuco y un pasillo tocados con el sentimiento y la técnica de hacerlo desde la música celta; así como también encontrarán una obra mía en la que vamos a tocar con un trío andino colombiano, es decir, tiple, bandola y guitarra, más piano y violín. Es una composición donde empiezo a poner a conversar la música colombiana y la irlandesa", afirma David Gaviria tras poder atender a mi llamada luego de dictar una de las clases particulares a las que acude como un trabajo paralelo mientras compone con su esposa y mientras estudia su maestría en la Universidad de Antioquia, su alma máter. 

 

 

Luego de presentar su primer disco el día jueves, Luinn se va a prepara para una gira por Irlanda del Norte y del Sur, lugares que soñaron, que ya andaron en sus canciones y en que en el pasado ya fueron visitados por uno de sus integrantes. Su viaje, posible gracias a la beca de circulación internacional otorgada por el ministerio de Cultura, será la realización de un sueño y de un trabajo que en el último lustro les dio un sentido y varias musas a esta pareja de artistas colombianos que se casaron hace ya algún tiempo y que ven a este nuevo disco como su primer hijo. 

"Uno creería que son culturas separadas, pero desde la época de la independencia varios irlandeses han llegado al territorio trayendo música, cerveza y otros elementos culturales que se quedaron en el inconsciente colectivo", cuenta Gaviria mientras recordamos que a América Latina también llegaron irlandeses peregrinos, que legaron elementos culturales a lo largo y ancho de esta parte del continente, pues las referencias en el comercio y en la cultura no solamente se presentan en nuestro país, sino también en los países del Cono Sur. 

 Melodías que evocan inviernos, que evocan vuelos de hadas y algunos relatos épicos y mitológicos son interpretedas por medio de un piano y de un violín. De las ondas de ambos instrumentos, de las cuerdas que soplan pasados y de las teclas que anuncian fantasías emerge una apuesta por acercar la cultura celta a Colombia y por hallar el punto en donde nuestro folclor es capaz de fusionarse con ritmos y tonalidades que en tiempos pasados eran impensables para combinarse y que ahora se hace palpable con el legado que Arango y Gaviria le han dado a la música celta en nuestro país desde principios de la década del 2000. 

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Andrés Osorio Guillott

Cultura

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