Temporada de títeres

La rebeldía por el hacer

Noticias destacadas de Cultura

Magdalena Rodríguez es considerada la mamá de los títeres en Colombia, gracias a una trayectoria de 55 años que se mantiene gracias a la creación constante.

Como parte de un merecido homenaje a una labor de cincuenta y cinco años, la directora Magdalena Rodríguez y su grupo El Baúl de la Fantasía, presentan La abuela chifloreta y caperucita roja. Una obra del teatro de títeres y objetos, hecha con títeres de varilla animados por actores a la vista que a su vez interpretan a otros personajes. La obra será presentada el próximo 20 y 21 de febrero en el teatro Julio Mario Santo Domingo. Un reconocimiento que se enmarca en su recorrido como actriz en más de 30 obras y más de 150 festivales en los que ha representado a Colombia.

“Mi mamá dice que ella es el corazón y yo la cabeza de la compañía”, cuenta Sergio Murillo, un antropólogo quien tras terminar su carrera decide seguir los pasos de su madre y crear junto a ella en el 2005, El Baúl de la Fantasía. Murillo destaca la importancia y necesidad de transmitir la cultura desde la infancia, explica. “Ella venía haciendo un teatro de tipo ilusionista, con el grupo incorporamos una puesta en escena contra ilusionista, donde hay evidente presencia del actor. Buscamos re-teatralizar el teatro de títeres, haciendo explícitos los mecanismos y recursos utilizados. Ese lenguaje interdisciplinar permite crear nuevas convenciones para el disfrute de los títeres en los niños y forma un vínculo que les permite diferenciar la fantasía de la realidad”.

Le invitamos a leer: Para que las historias cantadas y contadas perduren

Cuando Magdalena habla de su trabajo y su trayectoria, dice enorgullecerse del legado que deja a su hijo Sergio. Sin embargo, ese legado va mucho más allá del arte y de crear. “Para mí lo más importante es el aporte que hago al sector de los títeres y lo que ofrezco a la humanidad. Soy una artista que trabaja desde el anonimato, tal vez porque lo he buscado, no pretendo destacar, lo que brindo lo hago desde la humildad y me enorgullece quién soy como artista y como persona”.

En el caso de esta arriesgada mujer y directora, su trayectoria empezó cuando estudiaba arte comercial y publicidad, donde descubrió el teatro como otra vertiente del arte. Desde niña su padre la incentivó a la danza, la música y otras artes gracias, sin embargo, nunca imaginó que esta influencia la haría decidirse por el teatro como oficio y pasión. “Si uno quiere algo y no se le permite en lo inmediato, tiene que ser rebelde, si no, yo no hubiera logrado lo que he logrado. Cuando piensas en los recuerdos, las anécdotas, el pasar por encima de muchas circunstancias difíciles; incluso la postura de la familia, sabes que sí ha valido la pena”, explica Magdalena con una seguridad que contagia.

Además: Cria Espiritrompa y la metamorfosis creativa

El actor Darío Muñoz, se describe como una persona amante del arte y sus diferentes vertientes, en especial el teatro de títeres. Con casi quince años de trayectoria, conoce y es amigo de Magdalena hace diez; asegura que lo que los unió fue el apasionamiento por el teatro de títeres. La considera su maestra y destaca el ambiente de complicidad que se vive cuando se trabaja con ella “cincuenta y cinco años de trayectoria, son admirables. Ella siempre ha trabajado en el teatro de títeres, es muy lindo saber qué lo mueve a uno, cuál es su pasión. Su constancia demuestra resistencia dentro de un sector complejo. Magdalena motiva para que uno quiera seguir en esto porque sí se puede”.

Camila Sánchez, artista e intérprete de artes escénicas, describe a Magdalena y al grupo de El Baúl de la Fantasía en una palabra: el amor “trabajar con ellos es estar en un espacio de compromiso, buen trato, exigencia en la calidad desde la interpretación del titiritero”. Elogia la preocupación de esta directora por indagar, cuestionar nuestra vida desde los niños y cómo percibimos el entorno desde esa mirada. “Este es un merecido homenaje, es hermoso para una mujer como ella, quien se ha abierto paso en un entorno marcado por el machismo. Ha logrado destacarse como directora, actriz con resistencia y pasión. Además, es una madre admirable, teatrera, con hijos magníficos y así como es su vida, llena de compromiso, de calidez y emotividad, así es su escena. Todo lo que hace en escena, conmueve”.

Comparte en redes: