Mudanzas

Llegará la vida

Llegará la lluvia y con ella el silencio, las noches con olor a asfalto húmedo, las ventanas limpias, los miedos entre cobijas, los cuerpos calientes y envueltos entre sí, las conversaciones que merecen el insomnio, y, de nuevo, el silencio.

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Llegará el sol y con él la alegría digna de los días carentes de agua, las risas estridentes, los pasos acelerados, los atardeceres en púrpura, la vida envuelta en una corriente de dicha; que parecerá lo habitual, lo cotidiano, lo trillado. Llegará el sol y con él la calidez o, por el contrario, se le olvidará que un día fue sol y entonces llegará el frío.

Llegará el amor, como una ráfaga de viento que te tumbará de cualquier forma, de todas las formas, y con él los intentos de escape, las huidas, el quedarse. La otra vida teñida de utopía, la otra piel que conoce de ilusiones, el otro lado del corazón que sostiene un ritmo apresurado. Llegará el amor y con él la música.

Llegará la soledad, invasiva, torrencial, acompañada de un pito sofocante, abrumador, casi enloquecedor. Volverá la soledad. Esta vez más lenta, más suave, menos estruendosa, y con ella las revelaciones significativas, el coraje, los encuentros entre lo veraz y lo fingido, los monólogos, varias muertes y una resurrección de más, el tiempo como una noche que no termina y, de pronto, el amanecer más claro. Llegará la soledad y con ella lo que se es.

Llegará el hastío, de todo y de nada, de lo trascendente y lo transitorio, de lo vulgar y lo selecto, de lo frívolo y lo sensato, de los admirados y los despreciados; y con él la lucha por los ideales, la batalla por el arte, la huelga de las quimeras pendientes.

Llegarán los libros y con ellos lo perpetuo. 
Llegarán el llanto y el valor de las lágrimas.
Llegarán la felicidad y lo efímero.
Llegará el dolor y con él la gratitud.
Llegará la muerte y con ella lo conciso.
Llegarán la intuición y la sabiduría.Llegará la vida, de repente, sin hacer mucho ruido, sin avisar que es ella la que está pasando y como respuesta, y en defensa propia, diremos que todo fue un paréntesis.

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