Los amores mueren a la izquierda (El Magazín)

En este lado tuyo nada se esconde

ni tus ojos

o los míos

que prefieren siempre

las casas volteando a la izquierda.

Cortesía

 

Nada se pierde,

todo es carne y silencio,

la palabra jamás llega vacía

porque los labios no pueden vivir sin campo,

el polvo jamás tiembla, aunque sabe que es olvido,

y en las noches la carne duerme - bien sabe que es polvo -

tu lado izquierdo no teme a la ceniza

y mira siempre como humano:

a los pies.

Aunque tu izquierdeza también sabe de Cielo

y de cielos

conoce las tempestades que sacuden a los amantes

y las maneras oníricas en que mueren los mundos,

tu lado izquierdo se debate entre lo eterno y el sustento

y sabe encontrar en la expansión irreversible

las bondades de contar con números pequeños.

Por eso te miro y amo tu ojo izquierdo

que comprende que lo divino de ser fugaz

es olvidar completamente que se es tiempo.

 

últimas noticias

Dostoyevski en La casa de los muertos

Del blues y del ragtime al jazz

Hablemos de Improvisación: El gran otro