Los detalles de Cannes

Alfombras rojas, estrenos, elegancia y clase son los valores que no pueden faltar en Cannes. Este año no ha sido la excepción.

Kate Blanchet, quien actúa en la película “Carol”, en la alfombra roja del Festival de Cannes. /EFE
El 68° Festival Internacional de Cannes desplegó la alfombra roja el 13 de mayo con un homenaje especial a Ingrid Bergman, como la imagen de este año, y el prestigio de los hermanos Joel y Ethan Coen como presidentes del jurado, que también integraron Guillermo del Toro, Sophie Marceau, Sienna Miller y Jake Gyllenhaal. El prestigio de Catherine Deneuve abrió el Festival con la película La tête haute  que muestra la historia de un joven delincuente desde los 6 hasta los 18 años, con sus pasos por diferentes centros de rehabilitación y cortes juveniles.
 
Fuera de la competencia también hubo estrenos bastante inusuales, como la presentación mundial de Mad Max, con Tom Hardy en vez de Mel Gibson, Charlize Theron y Sean Penn como “bodyguard”. Acompañado por su esposa Soon Yi (la hija adoptiva de Mia Farrow), Woody Allen volvió a Cannes con la película The irrational man, con Emma Stone y Joaquín Phoenix. Hasta hubo un dibujo animado como Inside out, donde los estudios de Pixar plantearon la idea de mostrar cómo funcionan nuestros cerebros, al estilo del origen de las pesadillas con Monsters Inc. 
 
Con un cine mucho más serio, Michael Fassbender y Marion Cotillard compitieron con la historia de Macbeth. Cate Blanchett tuvo otro estilo de romance gay con Rooney Mara en la película Carol, sobre una mujer que en los años 50 está por perder la custodia de su hija cuando su esposo la acusa de ser gay. Y Matthew McConaughey también retomó el estilo del Oscar con el drama The sea of trees, aunque la sorpresa fueron los abucheos de los críticos (que nada tuvieron que ver con su larga barba por otra próxima película). Los aplausos sobraron para Emily Blunt, Josh Brolin y Benicio del Toro en la película Sicario, sobre una joven agente del FBI que se une a una operación secreta de la CIA para atrapar a un jefe de un cartel mexicano. Como gran novedad, Natalie Portman debutó como directora en la película A tale of love, con la verdadera historia de la guionista Amos Oz, como una madre joven judía. Con dos películas, Rachel Weisz se quedó toda la semana para presentar The lobster, con Colin Farrell, y Youth, con Michael Caine y Jane Fonda. Pero John C. Reilley rompió el récord con tres películas: además de haber competido en The lobster con Rachel Weisz o la italiana Tales of tales con Salma Hayek, también participó en la francesa Les cowboys. En vez de limusinas, las estrellas más famosas fueron llegando hasta el Palais du Festival en 200 autos que Renault puso especialmente a disposición del festival con el mismo modelo Nouvel Espace que Kevin Spacey también estaba promocionando en la nueva campaña publicitaria.
 
El famoso premio de la Palma de Oro cumplió 60 años en Cannes y para celebrarlos también proyectaron un documental donde el periodista Alexis Veller viajó hasta una mina de oro en Colombia, además de entrevistar a los ganadores más famosos como Martin Scorsese, Quentin Tarantino y Steven Soderbergh, que compartieron sus mejores recuerdos.
 
En la proyección de películas clásicas se presentó la producción argentina Historia oficial, que había ganado el Oscar como mejor película extranjera en 1986. Y hasta en la playa hubo cine completamente gratis con proyecciones nocturnas de la película Apollo 13, de Ron Howard y Tom Hanks; The usual suspect, con Kevin Spacey, y la versión original de Terminator, con Arnold Schwarzenegger.
 
Los grandes estudios de cine tampoco perdieron la oportunidad de impresionar con sus próximos estrenos con las pantallas gigantes del hotel Carlton, en donde mostraron las próximas escenas de Arnold en la vuelta de Terminator genesys (promocionando incluso por Twitter: #Cannesterminatorselfie). Frente a la playa también instalaron un escenario especial para el nuevo dibujo animado del perrito Snoopy, Peanuts, mientras el gigante afiche de Mad Max estaba por debajo de otra divertida película de acción: Pixels, con Adam Sandler. Tal cual como el año pasado, el hotel Majestic se “vistió” con la publicidad en todos los idiomas de Los juegos del hambre, incluyendo un gigante pájaro sinsajo en la puerta de entrada, anunciando el gran final para el mes de noviembre.
 
Fuera del Festival también hubo famosos como Sylvester Stallone, camino a Niza, donde le dedicaron una exhibición exclusiva en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo, dedicado a los 40 años de sus pinturas (sí, ¡Rocky también pinta!). Y de vuelta en Cannes, Isabella Rosellini y Salma Hayek debatieron en el hotel Majestic sobre la discriminación de la mujer en las charlas especiales “Womens Talk”, donde hasta Stella McCartney diseñó un botón plateado especial con el mensaje “Paremos la violencia en contra de las mujeres”. También festejaron el éxito femenino en el cine con los 60 millones de dólares que el mismo fin de semana había recaudado Pitch perfect 2, de Elizabeth Banks (con un 75% de espectadoras femeninas), frente a los 45 millones de otro éxito femenino con Charlize Theron como la nueva heroína de Mad Max, mientras Sony aseguraba un contrato de 20 millones de dólares a Jennifer Lawrence para su próxima historia de amor interestelar, The intimidation game.
 
Aprovechando la lluvia de estrellas, Sharon Stone organizó una gala especial de AmFar, la fundación que Elizabeth Taylor creó en busca de recaudar fondos a beneficio de las investigaciones de sida, donde hubo artistas invitados como Uma Thurman. La marca Montblanc también creó un reloj para Hugh Jackman con el nombre de TimeWalker. Y Marion Cotillard reveló su propia colección de joyas con diamantes “Chopard”.

 

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