Los hechos de Macondo

Historia: Esta es la ciudad esencial, originaria, de la literatura de Gabriel García Márquez, fundada después de la penosa travesía a través de la sierra por José Arcadio Buendía.

Ilustración Eder Leandro Rodríguez - El Espectador

Se creía que era una isla porque José Arcadio nunca encontró más que mar en sus expediciones posteriores. Úrsula, su esposa, desesperada por la terca insistencia de su esposo y su rotundo fracaso, encontró una salida que conectaba con el resto de los pueblos y también con Riohacha. Macondo, junto con la familia Buendía, es destruida por un ciclón. De acuerdo con los deseos de José Arcadio, las primeras casas recibieron la misma porción de luz del sol y estaban divididas de manera equitativa. Es un pueblo en medio de la selva, fundado en una porción de ella. Aparece en otras novelas como La hojarasca, La mala hora y numerosos cuentos (“Los funerales de la Mama Grande” y “Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo”, por ejemplo).

Una mirada a los hechos de Macondo

¿Quiénes fueron sus primeros habitantes?

José Arcadio Buendía, su esposa, Úrsula, y amigos con sus esposas y sus hijos cargados entre brazos.

¿Quién fue el primer muerto?

Melquíades, el místico y alquimista, que siempre llegaba con sus gitanos.

¿Cómo llegaron los gitanos a Macondo?

Guiados por el canto de numerosos pájaros, que José Arcadio había encerrado en jaulas.

¿Qué pasó cuando Aureliano Buendía estaba frente al pelotón de fusilamiento?

Recordó que su padre lo había llevado a conocer el hielo en una carpa gitana. Justo después, su hermano José Arcadio salió con una escopeta y se renovó, de repente, la revolución.

¿Cómo falleció Remedios la bella?

No murió. Se elevó entre las sábanas que se secaban en el patio.

¿Cuál era el plato preferido de Rebeca?

La tierra húmeda.

¿De dónde viene la palabra?

En su biografía de García Márquez, Dasso Saldívar propone tres orígenes de la palabra: era el nombre de una hacienda bananera (la versión que García Márquez dio en “Vivir para contarla”); es un término proveniente de África (de la palabra “makonde”), que significa “alimento del diablo); además, el Macondo es un tipo de árbol (ya no tan común a causa de la explotación) que crecía en la Sierra Nevada de Santa Marta.