Los sueños son cuentos

Una colección de relatos del Padre Mario Restrepo Botero, que presentará este viernes 29 de septiembre, a las 6:00 de la tarde, en la Escuela Universitaria Bellas Artes de Cartagena. Estará conversando con el poeta Rómulo Bustos y el novelista Miguel Ángel Manrique

Mario Restrepo lanza su nuevo libro "Los sueños son cuentos". / Cortesía

Su nuevo libro, Los sueños son cuentos se compone de retazos de textos con profunda belleza para proyectar los recuerdos de sus sueños. En cada relato hay un trozo de la vida de Mario Restrepo Botero, sacerdote y escritor, actualmente, rector del colegio Salesiano San Pedro Claver de Cartagena.

Más que un libro, es un recorrido, un viaje por la mente de una persona que revela la sustancia de lo que estamos hechos, alegrías, tristezas, certezas, dudas… Una especie de ejercicio de traducción de los estados oníricos del autor, convertidos en cuentos cortos. Escrito en un lenguaje sencillo y rítmico, especial para los amantes de las historias breves.

“Estando en Londres, tuve la revelación de la tejedora de sueños, como manera de representar el mecanismo mediante el cual se espiaba la actividad onírica, para ir zurciendo con los hilos que afloran de mi subconsciente, tapices, lienzos o colchas de retazos que debían ser interpretados. En la tierra de Shakespeare comencé a asimilar lo que profundamente expresa uno de sus personajes: “somos del mismo material del que se tejen los sueños, nuestra pequeña vida está rodeada de sueños”: expresa el escritor y sacerdote en el prólogo del libro.

Los relatos de esta colección de cuentos que salen directamente de la mente del autor quedan impresos también en la memoria del lector, durante horas, durante días, al precisar las inquietudes, temores y obsesiones del ser humano.

Entrevistamos al Padre Mario, en el patio del colegio Salesiano, la risa y bulla de los niños durante el tiempo del recreo, acompaña nuestra conversación:

¿Por qué escribe?

Escribo porque necesito expresar lo que pienso, siento, imagino o sueño, como una forma de retener el tiempo que corre como el río de Heráclito, donde no podemos bañarnos dos veces. Es lo que sugiere también Proust en El tiempo recuperado.

¿De dónde nació la idea de anotar sus sueños, y de llevar un diario de esos instantes?

Realmente, yo no anoto mis sueños, sino que, cuando son muy interesantes o me impresionan como para no borrarse o desaparecer (como ocurre con algunos), yo los voy escribiendo como  quien aprovecha un tema nuevo en el que se mezcla (como en un retazo) lo irreal  con la vida real que hace parte de mis vivencias, obsesiones o recuerdos del pasado o del presente y les voy dando forma de cuento. De acuerdo a lo que piensa Cortázar, trato de iluminar como con un flash, un aspecto interesante de la vida, en la que entra siempre lo onírico.

 ¿Es este su libro más personal?

Es mi libro personal, en cuanto busco expresar lo subconsciente, que es lo más oculto que nos habita. Aunque la serie de mis cinco tomos de mi diario De camino, creo que es la muestra más personal de lo que cotidianamente se va tejiendo en mi vida y en  derredor de esta aldea que llamamos mundo.

¿Para qué cree usted que sirve la literatura?

La literatura sirve para todo lo que tenga que ver con la letra ("littera"), que es el signo por medio del cual se expresa la palabra que es creadora ("Dijo Dios, hágase la luz... y fue la luz") y que se ha encarnado en el hombre, haciéndolo creador y dándole voz. Las ideas, los sentimientos, los acontecimientos, la fantasía, los expresan los poetas, novelistas, cuentistas, historiadores, filósofos, ensayistas, dramaturgos, periodistas, con plena libertad. Por eso, "poeta omnia licet" (al poeta todo se le permite), por eso la literatura es subversiva (Vargas Llosa) y "el poeta es un pequeño Dios" (Vicente Huidobro).

¿Qué autores fueron decisivos para que usted encontrara su modo de narrar?

Son muchos los autores que han marcado mi afición por las letras y en más o menos medida me han invitado a formar mi propio estilo: Carrasquilla, Mejía Vallejo, José Félix Fuenmayor, García Márquez, Alvaro Mutis, Jorge Franco, Rulfo, Cortázar, Manuel Scorza, Borges, Asturias, Vargas Llosa, Cervantes, Unamuno, Azorín, Millás, los trágicos griegos, Shakespeare, Balzac, Dostoyevski, Tagore, Poe, Hemingway, Brecht, Saint-Exupery, Rilke,  Kafka, Proust, Camus,  Pavesse, Marai, Koetzee, por nombrar algunos.

¿Su pasión literaria va unida a su condición de sacerdote?

No puedo separar ambas pasiones, que informan mi existencia. Me siento íntimamente aferrado a mi ser y vida sacerdotal, y en ella me desenvuelvo cotidianamente con plena alegría. Percibo que el leer y escribir van dándole un estilo también a mi ministerio y lo van reforzando. Considero que los profetas de estos tiempos son los escritores, que anuncian y denuncian tejiendo bella y acertadamente las palabras.

Padre Mario ha cumplido con el libro de sus sueños?

Aunque en este libro consigno algunos de mis sueños convertidos en cuentos, no sé todavía cuál es el libro de mi sueño. Sé que, a pesar de que mi oficio principal no es escribir, sino el de entregarme al servicio de los demás por mi sacerdocio salesiano, voy intentando borronar páginas que quizás algún día, en conjunto, se consideren el libro de mis sueños.

 

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