"Macbeth", la ópera

El Teatro Colón presenta una de sus producciones ambiciosas de 2016. Basada en la obra de Giuseppe Verdi (1813-1901), los directores Ignacio García y Pietro Rizzo tienen la misión de coordinar un elenco de figuras nacionales y extranjeras.

Dentro de la obra de Shakespeare se destacan las llamadas Cuatro Grandes Tragedias, que son Otelo, Hamlet, El rey Lear y Macbeth. Obviamente las obras históricas como Ricardo II, las románticas como Romeo y Julieta o las comedias forman parte de otra clasificación, así suceda que, como es usual, todas participen de características trágicas. Usualmente Shakespeare basaba sus obras en otras fuentes, a las que hacía crecer a través de su genio. En el caso de Macbeth, la fuente fue Crónicas de Inglaterra, Escocia e Irlanda, de Rafael Holinshed, publicado en 1587, donde se narra la llegada al trono de Macbeth y se habla de las tres brujas y sus augurios, del asesinato de Duncan y después el de Banquo.

En la historia si existió un Macbeth que reinó en Escocia, exactamente Mac Bethad Mac Findlaich, apodado el Rey Rojo y que murió en agosto de 1057 después de haber combatido a su primo el rey Duncan.

No es de sorprender que Macbeth, con su poderoso contenido dramático, haya atraído a docenas de músicos que han creado obras alrededor de la de Shakespeare. Verdi fue toda su vida gran admirador del inglés y de hecho, dos de sus más grandes óperas, Otelo y Falstaff, se basaron en Shakespeare.

Para crear Macbeth, Verdi cambió la técnica de composición que le había servido bien. Hasta ese momento Verdi comenzaba por las arias y los conjuntos que después incorporaba a la obra, y procedía entonces a componer los trozos que los unían. Pero pensando en hacer una obra dramática integral que respetara el drama shakesperiano, para Macbeth concibió escenas completas a las cuales posteriormente intercalaba las arias y otros elementos musicales. No fue un camino fácil, porque Verdi no consideraba que Piave, su libretista, había captado el espíritu del dramaturgo inglés y continuamente le enviaba cartas arrogantes con nuevas exigencias.

Es claro que una ópera es diferente de una pieza de teatro dramático y al Macbeth de Verdi hay que considerarlo por sus propios méritos, que son muchos. Es una obra donde no hay ningún romance ni escena de amor y en la cual, contra el uso de esos tiempos, el personaje principal es interpretado por un barítono, ya que Verdi no concebía que un ser de naturaleza tan fuerte tuviera una voz que no fuera grave. Contra el uso de las tradiciones del bel canto, Verdi decía que lo ideal es que Lady Macbeth no tuviera una voz hermosa. Por ejemplo, en una carta se refería a una cantante y decía que “tiene una voz bella, clara, líquida y poderosa, cuando la voz de Lady Macbeth debe ser dura, retenida y oscura. Mme. Tadolini (la cantante) tiene la voz de un ángel y la de Lady Macbeth debe ser la voz de un demonio…”. Es por esa razón que muchos montajes modernos prefieran usar una mezzosoprano en lugar de la soprano original con que se estrenaron las dos versiones de la ópera.

 

* Fragmentos de las notas del programa de mano.  

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