La madurez musical del violinista Maxim Vengerov

A raíz de una lesión en su hombro, el músico ruso cambió la potencia muscular por la contundencia en el abordaje de las partituras. Algunos críticos lo han definido como el violinista más completo de la era contemporánea.

El músico ruso Maxim Vengerov. / Wilfredo Amaya.

El violinista Maxim Vengerov nació en Siberia en 1974. Su padre era oboísta en la orquesta de Novosibirsk y su madre dirigía un coro conformado hasta por quinientos huérfanos. Maxim tomó el violín antes de cumplir 5 años y ella se entregó a las demandas de su talentoso hijo. A los 10, Vengerov ya tocaba al lado de orquestas importantes, a los 12 interpretaba el concierto para violín de Tchaikovsky y pronto comenzó a ganar concursos internacionales. Su viaje a Moscú le cambió su perspectiva provinciana; luego fue a Polonia y desde entonces buscó fronteras más distantes. Siguió estudiando, viajó a Londres al Royal College of Music, trabó amistad con Rostropovich quien, además de chelista, se desempeñaba como director de orquesta. Se encariñó con Barenboim y entre ellos surgió una sólida y duradera amistad. Emigró a Israel y prestó su servicio militar. Volvió a las obras fundamentales en el repertorio del violín como el mencionado concierto de Tchaikovsky y a los 24 años parecía ser el violinista más solicitado del mundo.

Le apasionaban el ejercicio físico y las obras en las que desplegaba una potencia muscular con una musicalidad nerviosa, agitada, violenta, casi histérica. Pero el Vengerov turbulento que conocimos hasta 2007 es distinto del que se presenta a partir de 2012, más sosegado. En 2007 una lesión en el hombro frenó su carrera, paró de tocar durante dos años. Luego conoció al cirujano que corrigió su problema y, poco a poco, soportando el dolor, regresó al arco. En 2012 hizo su reaparición pública en Londres, primero para ocupar el escenario que la pianista Martha Argerich no tomó por una indisposición y poco después en un recital programado en la Wigmore Hall.

Vengerov se recuperó en varios sentidos. Volvió a aprender la totalidad de la técnica del violín, se aproximó al violín barroco, comenzó a tocar viola e inició sus prácticas y luego sus estudios de dirección orquestal. Volvió a ejecutar y grabar conciertos que había abordado desde muy joven pero ahora, rondando los 40, con la madurez musical para reconocer aquello que en su momento le faltaba, lo que esas obras necesitan del intérprete para que suenen asimiladas y listas para transmitir una versión con rasgos individuales propios de su ejecutante.

Se siente más reposado frente al repertorio, que tiene menos necesidad de expresar con una potencia brusca, según ha dicho. También sostiene que la música contiene suficiente carga expresiva y que él no tiene para qué exagerarla; se siente más dócil frente a las composiciones y sus autores, y cree que una buena lectura de la obra aporta mucho más que una llegada demasiado enérgica a la ejecución. Alguna comentarista inglesa opina que Vengerov es el violinista más grandioso de nuestro tiempo, augura siglos de admiración y disfrute y expresa su confianza en que será otra leyenda entre los violinistas al lado de Paganini, Joachim y Kreisler. La musicalidad de Vengerov lo ha llevado a actuar como solista al lado del más ocupado director ruso de la actualidad, Valery Gergiev, quien también lo ha llamado para que dirija su orquesta petersburguesa. Según Vengerov, su sonido actual es mucho más rico, más redondo y lleno como resultado de haberse ejercitado con la viola. Su instrumento es el Stradivarius que perteneció a Kreutzer, el mismo que, sin ejecutarlo nunca, dio su nombre a la célebre sonata para violín y piano de Beethoven.

La abultada agenda de Vengerov, las frecuentes sesiones de grabación, sus conciertos frente a las orquestas y directores más sonados del momento y una actividad académica progresivamente ocupada, son algunas de las muestras de que su carrera está en el punto más alto. Quizá se mantendrá allí durante muchos años más.

Texto adaptado de “Revista Tempo” * Comentarista musical.